lunes, noviembre 16, 2009

Seminario La Colonialidad del Ver (en Quito)

Seminario
LA COLONIALIDAD DEL VER
La invención del canibalismo de Indias y los imaginarios visuales trasatlánticos de la modernidad/colonialidad
Conferenciante: Joaquín Barriendos

Organizan:
La Tronkal. Grupo de trabajo geopolíticas y prácticas simbólicas
Taller Imagen y Visualidad, Área de Letras, UASB

Auspician:
Organización de Estados Iberoamericanos
Cine Ocho y Medio

Lugar:
Sala de uso Múltiple, Edificio Manuela Sáenz, 2do piso, UASB
Cine Ocho y Medio, La Floresta

Presentación

La colonialidad es una condición de la modernidad y a la vez un patrón de dominación que determina todas las instancias de la vida social. Este Seminario contribuye al estudio y crítica de esta matriz de poder a partir del análisis de lugar de la mirada y las imágenes. Se presentarán algunas herramientas críticas para el estudio de los imaginarios visuales transculturales de la modernidad/colonialidad. Tomando como punto de partida el concepto de la ‘colonialidad del ver’ se problematizará la relación entre la producción visual de la alteridad y la racialización de la subjetividad. Se analizará la manera en que la invención del canibalismo, inaugurada por los Cronistas de Indias y por los viajeros de la modernidad temprana, generó un repertorio de imágenes-archivo en torno a los indios del Nuevo Mundo. Este acerbo ha sido reapropiado, racializado y reinterpretado a lo largo de las múltiples facetas del capitalismo y de las batallas epistémicas trasatlánticas. Estos imaginarios transculturales están en la base de lo que puede describirse como el efecto Benetton de la postmodernidad, esto es, la exaltación de la diversidad cultural a través de la representación y el consumo de sus estereotipos visuales.

Objetivos

- Evidenciar la actualidad de la lógica etnocéntrica que ha caracterizado a los diferentes regímenes visuales de la modernidad/colonialidad occidental.

- Estudiar el binomio visualidad/transculturalidad para avanzar hacia la descolonización de los universalismos y las epistemologías occidentales.

Programa

SEMINARIO LA COLONIALIDAD DEL VER
Lugar: Sala de Uso Múltiple del Edificio Manuela Sáenz
Horario: 18h30 a 20h00

Martes 17 de noviembre
Primera sesión: La invención del ‘Nuevo Mundo’: canibalismo de Indias, alteridad y diferenciación etno-cartográfica

Miércoles 18 de noviembre
Segunda sesión: La racialización epistémica radical: jerarquías etno-raciales de la modernidad/colonialidad

Jueves 19 de noviembre
Tercera sesión: La razón intercultural en el capitalismo cognitivo: estudios visuales, postcolonialidad y transmodernidad

CICLO CINE Y CANIBALISMO
Lugar: Cine Ocho y medio
Hora: 21h00

Lunes 16 de noviembre
Inauguración de la muestra “Cine y canibalismo”
Holocausto caníbal (Italia, 1980) de Ruggero Deodato

Martes 17 de noviembre
Macunaima (Brasil, 1969) de Joachim Pedro de Andrade

Miércoles 18 de noviembre
Stranded (Chile, 2008) de Gonzalo Arijón

Jueves 19 de noviembre
El Caníbal de Rotemburgo (Alemania, 2006) de Martin Weisz

Cine y canibalismo: http://www.ochoymedio.net/opinion/09-11/colonialismocanibalismo.html

TODOS LOS EVENTOS SON GRATUITOS


Joaquín Barriendos


Profesor visitante de la Universidad de Barcelona. Investigador visitante de la New York University. Integra el equipo de coordinación del Grupo de Investigación en Arte, Globalización e Interculturalidad. Co-fundador del colectivo Tristestópicos, el cual se centra en el estudio de las prácticas artísticas, las políticas culturales y los imaginarios económicos de América Latina. Fundador de la plataforma Culturas Visuales Globales. Editor asistente de la revista Brumaria y de los web-journals Transversal y Transform. Director de Transverso (revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México). Coordinó junto a Ramón Grosfoguel, Walter Mignolo y Santiago Castro-Gómez el seminario El Giro Decolonial. Debates en torno al pensamiento fronterizo en el Centre for International Relations and Development, Barcelona. Forma parte del proyecto Red Conceptualisms del Sur. Autor del libro Geoestética y Transculturaldiad. La internacionalización del arte contemporáneo.

La Tronkal

Grupo de trabajo interdisciplinario que reúne artistas, investigadores, teóricos y críticos que trabajan desde distintas áreas de la cultura performática, visual y sonora. La finalidad del grupo es la reflexión crítica y la intervención política en el campo cultural local y translocal. Su producción cultural y teórica se inscribe dentro del cuestionamiento de la matriz de dominación global inaugurada por el colonialismo. De ahí que busque el diálogo con las teorías poscoloniales, el pensamiento decolonial y la crítica latinoamericanista desde el campo específico del acontecimiento simbólico. Su objetivo central es la intervención pública en los campos del saber, las artes, las prácticas culturales y la institucionalidad de la cultura ecuatoriana.

Taller Imagen y Visualidad

Es un espacio interdisciplinario que indaga en el valor de las imágenes en sus contextos de producción, circulación y consumo. Propone, desde los estudios visuales, una reflexión teórica y metodológica sobre la imagen y lo visual. Desde esta perspectiva, aborda las imágenes que circulan tanto mediática como cotidianamente, así como aquellas que se generan en el campo de las artes. Algunos temas que trabaja el Taller son: arte crítico: nuevas propuestas en la historiografía, crítica y curaduría de las prácticas artísticas contemporáneas; imagen, diseño y publicidad; Cuerpos e imágenes del deseo; Imagen, memoria y documento.

Informes e inscripciones:
Área de Letras Universidad Andina Simón Bolívar
Edif. Mariscal Sucre, piso 3
Alexandra León, alexandra@uasb.edu.ec
Tels.: 322 8088, 322 8085, ext. 1331
http://www.uasb.edu.ec/contenido.php?cd=2458&swpath=notev&pg=ev

sábado, noviembre 14, 2009

Secuestro estilo camorra, por Yoani Sánchez

Reproduzco íntegramente el post donde Yoani denuncia su secuestro y golpiza sufrida pocos días atrás. Mis comentarios pueden verse en el post anterior.
....

Secuestro estilo camorra
por Yoani Sánchez



(Nota del editor del blog: Video de la manifestación a la que Yoani fue impedida de participar)

Cerca de la calle 23 y justo en la rotonda de la Avenida de los Presidente, fue que vimos llegar en un auto negro –de fabricación china– a tres fornidos desconocidos: “Yoani, móntate en el auto” me dijo uno mientras me aguantaba fuertemente por la muñeca. Los otros dos rodeaban a Claudia Cadelo, Orlando Luís Pardo Lazo y una amiga que nos acompañaba a una marcha contra la violencia. Ironías de la vida, fue una tarde cargada de golpes, gritos y malas palabras la que debió transcurrir como una jornada de paz y concordia. Los mismos “agresores” llamaron a una patrulla que se llevó a mis otras dos acompañantes, Orlando y yo estábamos condenados al auto de matrícula amarilla, al pavoroso terreno de la ilegalidad y la impunidad del Armagedón.

Me negué a subir al brillante Geely y exigimos nos mostraran una identificación o una orden judicial para llevarnos. Claro que no enseñaron ningún papel que probara la legitimidad de nuestro arresto. Los curiosos se agolpaban alrededor y yo gritaba “Auxilio, estos hombres nos quieren secuestrar”, pero ellos pararon a los que querían intervenir con un grito que revelaba todo el trasfondo ideológico de la operación: “No se metan, estos son unos contrarrevolucionarios”. Ante nuestra resistencia verbal, tomaron el teléfono y dijeron a alguien que debió ser su jefe: “¿Qué hacemos? No quieren subir al auto”. Imagino que del otro lado la respuesta fue tajante, porque después vino una andanada de golpes, empujones, me cargaron con la cabeza hacia abajo e intentaron colarme en el carro. Me aguanté de la puerta… golpes en los nudillos… alcancé a quitarle un papel que uno de ellos llevaba en el bolsillo y me lo metí en la boca. Otra andanada de golpes para que les devolviera el documento.

Adentro ya estaba Orlando, inmovilizado en una llave de kárate que lo mantenía con la cabeza pegada al piso. Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones y me golpeaba la cabeza para que yo abriera la boca y soltara el papel. En un momento, sentí que no saldría nunca de aquel auto. “Hasta aquí llegaste Yoani”, “Ya se te acabaron las payasadas” dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido, al otro lado estaba Orlando reducido por un profesional de la golpiza. Sólo acerté a agarrarle a éste –a través del pantalón– los testículos, en un acto de desespero. Hundí mis uñas, suponiendo que él iba a seguir aplastando mi pecho hasta el último suspiro. “Mátame ya” le grité, con la última inhalación que me quedaba y el que iba en la parte delantera le advirtió al más joven “Déjala respirar”.

Escuchaba a Orlando jadear y los golpes seguían cayendo sobre nosotros, calculé abrir la puerta y tirarme, pero no había una manilla para activar desde adentro. Estábamos a merced de ellos y escuchar la voz de Orlando me daba ánimo. Después él me dijo que lo mismo le ocurría con mis entrecortadas palabras… ellas le decían “Yoani sigue viva”. Nos dejaron tirados y adoloridos en una calle de la Timba, una mujer se acercó “¿Qué les ha pasado?”… “Un secuestro”, atiné a decir. Lloramos abrazados en medio de la acera, pensaba en Teo, por Dios cómo voy a explicarle todos estos morados. Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto.

Logré ver, no obstante, el grado de sobresalto de nuestros atacantes, el miedo a lo nuevo, a lo que no pueden destruir porque no comprenden, el terror bravucón del que sabe que tiene sus días contados.

Construir un proyecto crítico / ¿Revolución en la Revolución?

Este blog quiere expresar su solidaridad con la bloguera cubana Yoani Sánchez quien fuera recientemente secuestrada y golpeada en Cuba por mantener un espacio de discusión independiente y crítico, el blog Generación Y, en un contexto autoritario ya completamente marcado por el abuso y la represión. Esta deplorable situación sin duda nos confronta a todos aquellos que apostamos por la construcción de un proyecto crítico que respete la libre opinión y comportamiento, y que promueva la construcción de una esfera pública y el desarrollo de un ámbito democrático en tanto lugares marcados radicalmente por el disenso. El obsoleto modelo revolucionario que allí se defiende es confrotado precisamente por una revuelta radicalmente distinta, más poderosa y auténtica, que se ubica en la desclasificación permanente de aquellos cuerpos que se quieren estabilizados al interior de una retórica y orden estanco. Una liberación del deseo que perfora todo poder constituido y aparato de Estado para interponer nuevas diferencias y tirar abajo el teatro burocrático que intenta permanentemente restringir el acceso a la palabra con actos represivos (y maquillados) como estos. Es crucial atender como allí, en esa posibilidad crítica en potencia que desmonta continuamente la jerarquía del dominio ya constituido, hay una eficaz vía de impugnación democrática y emancipatoria que se ubica del lado del sujeto, del hacer molecular. Actos como éstos hacen ver con mucha más claridad los límites del modelo conservador que pretende imponer ideas por la fuerza, y dejan también en evidencia la peligrosidad que contienen las solas voces que se alzan en contra del discurso consensualmente instalado.

Reproduzco y hace eco del post publicado por Gustavo Buntinx sobre este mismo acontecimiento.
.......

¿Revolución en la Revolución?
por Gustavo Buntinx

A 20 AÑOS DE LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN, SOLIDARIDAD CON YOANI SÁNCHEZ - POR UN PROYECTO CRÍTICO COHERENTE, EMANCIPADOR, CONTEMPORÁNEO

No hay criticidad posible, no hay proyecto genuinamente revolucionario, si no hay coherencia en la defensa de libertades cada vez más esenciales como las de las ideas y la de la comunicación, incluso personal. Se cumplen veinte años en que el desborde popular de las masas alemanas derribó el Muro de Berlín erigiendo en ese mismo gesto una nueva utopía liberadora en contraste con ciertas izquierdas aprisionadas por el autoritarismo y el dogmatismo.

Cárceles también para un pensamiento que en demasiadas instancias se niega a asumir los retos nuevos y persiste en propiciar y celebrar estructuras de opresión. O simplemente callar ante el acallamiento. Estructuras como las de una revolución cubana hace tantos años trastornada por un régimen dictatorial (y hereditario) en el que sólo es admisible una prensa única y hasta intentar comunicaciones electrónicas propias implica correr riesgos impresionantes. Como los tan valientemente asumidos por la bloguera Yoani Sánchez, cuyo hostigamiento permanente ha pasado desde prohibiciones (se le impide viajar para recibir el Premio Ortega y Gasset de periodismo, entre otros reconocimientos internacionales) hasta el secuestro y golpiza recientemente denunciados por ella misma.

Los voceros del régimen, por cierto, niegan esos hechos últimos. Pero en tanto no haya libertad de prensa y de investigación independiente en Cuba la duda beneficiará siempre a la víctima. Y esa duda nos interpela, brutalmente, a todos los que desde el quehacer cultural exigimos transformaciones emancipadoras. ¿Cuántos de quiénes desde internet se reclaman de izquierda aceptarían el control estatal sobre sus bitácoras y demás sitios web? ¿Cuántos tolerarían un sistema bajo el que colgar un post exige sobrecostos económicos y de seguridad personal? ¿Cuántos reconocerían como revolucionario un Estado propio que restringiera y controlara todo acceso a la comunicación en medio de las revoluciones tecnológicas que hoy redefinen tan radicalmente nuestra contemporaneidad?
El tema sería risible si no fuera trágico.

¿Qué hacer? Por lo menos no ser cómplices, desde nuestro silencio, con el silenciamiento. Como gesto público de solidaridad con las luchas cívicas y populares por la ciudadanía total, por el acceso irrestricto a la información y a la comunicación, esta bitácora incorpora en su escueta lista de enlaces el blog Generación Y de Yoani Sánchez. No precisamos estar de acuerdo con cada una de las posiciones allí formuladas para intuir que en esa modesta y crucial plataforma electrónica se libra hoy una de nuestras batallas liberadoras decisivas. El comienzo, tal vez, de otra revolución en la "revolución".

Invito a mis compañeros e interlocutores en la construcción de un proyecto crítico realmente contemporáneo que asuman este u otros gestos de compromiso con la libertad y contra la censura. Con los perseguidos.

Cuelgo a continuación el video de YouTube que registra las situaciones absurdas enfrentadas en La Habana por Yoani Sánchez y otros blogueros cubanos al intentar participar en un debate sobre internet cuyo acceso les era restringido. ¿Puede ser ésta la utopía de liberaciones por la que tantos lo dieron todo?




ITAE: Resistencia y Trangresión desde Guayaquil

Me llega una comunicación urgente desde Ecuador donde desde hace pocos días el Instituto Tecnológico de Artes en el Ecuador (ITAE) ha iniciado una protesta ante los compromisos incumplidos del Banco Central del Ecuador (BCE) y el Ministerio de Cultura de ese país para el sostenimiento institucional del espacio educativo. Esta protesta ha consistido no en suspender las clases sino en desplazar las sesiones educativos a los espacios públicos del Banco Central. La protesta sin duda nos pone nuevamente en la discusión sobre prácticas artísticas e instituciones estatales como dice el comunicado firmado por Ana Rosa Valdez que llega a este blog y que reproduzco íntegramente.
.......

ITAE: Resistencia y Trangresión desde Guayaquil

1.- “Nota informativa”

El día de ayer, 11 de noviembre de 2009, el Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador “ITAE” cerró las aulas de su sede en el Centro Cívico Eloy Alfaro para desplazar sus actividades pedagógicas al espacio público, como medida de hecho frente al incumplimiento del Banco Central del Ecuador (BCE) y el Ministerio de Cultura en sus compromisos adquiridos con este centro de estudios. Estudiantes y profesores se instalaron desde las 14H00 en los exteriores de la sede del Banco Central en Guayaquil, y exigieron soluciones frente a la situación que atraviesa la institución desde que Mariella García, actual directora del Centro Cultural Libertador Simón Bolívar, asumiera la Dirección Regional de Cultura del BCE en el año 2003.

El concepto de la “acción de resistencia” consiste en no suspender las clases, como ha sucedido siempre con otras instituciones educativas estatales, sino desplazarlas a un espacio visible, como estrategia para evidenciar los procesos de formación artística que tiene lugar en el ITAE. Desde las 19H00 se desarrolló la clase de “Arte y Sociedad” fuera del estacionamiento de la sede del BCE, suceso que se mantuvo hasta las 21H30, a pesar de las peticiones de desalojo por parte de la policía. En la clase, intervinieron los profesores Saidel Brito, Santiago Roldós, Xavier Patiño, y los estudiantes Ilich Castillo y José Hidalgo, quienes analizaron las condicionantes socioculturales y políticas que caracterizan las relaciones entre las prácticas artísticas y las instituciones estatales. Al momento de finalizar el evento, se acordó continuar con las actividades académicas al día siguiente.

Hoy, 12 de noviembre, las manifestaciones continúan. Se han impartido clases de Historia del Arte, Teatro, entre otras. Es importante resaltar que muchas de estas han adquirido el formato de “clase-móvil”, que consiste en desplazarse continuamente alrededor de las instalaciones del Banco Central.

Se enfatizó además que se hará resistencia, de manera pacífica y creativa, hasta obtener una solución al tema presupuestario por parte de Ramiro Noriega (Ministro de Cultura) y Carlos Vallejo (Presidente del Directorio del BCE), con quienes se ha intentado llegar a un acuerdo sin alcanzar finalmente una respuesta contundente. Se espera tener una reunión ambos funcionarios, de lo contrario se seguirá impartiendo clases en las que profesores y alumnos del ITAE denominan “nuestras aulas del Banco Central”.

2.- Un poco de historia…

El Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador “ITAE” surge como un proyecto cultural dentro del marco del evento Ataque de Alas, realizado en el año 2002 en Guayaquil, cuyo tema central fue la inserción del arte en el espacio público. Posteriormente, el proyecto fue presentado a la Dirección Regional de Cultura del Banco Central del Ecuador, representada en la figura de Freddy Olmedo, quien había estado llevando a cabo un proceso de equipamiento de infraestructuras para el desarrollo cultural de la ciudad. En este período se crea el Museo Antropológico de Arte Contemporáneo (MAAC), la Plaza de Artes y Oficios y el Parque Histórico de Guayaquil, espacios para la circulación de arte que proveerían a la ciudad de una infraestructura necesaria para desarrollar actividades artísticas en diversos campos. Ante esta iniciativa, un grupo de intelectuales (Xavier Patiño, Saidel Brito, Marco Alvarado, entre otros) proponen la creación de una institución académica orientada a la formación de artistas de nivel superior, precisamente para aprovechar la construcción de espacios e instalaciones impulsada por Olmedo. El proyecto se aprueba y es así como Guayaquil, y la Costa Ecuatoriana, tienen por primera vez en la historia una institución educativa de tercer nivel encargada de formar no sólo artistas sino intelectuales que desarrollen, de manera reflexiva y crítica, una verdadera transformación de la escena artística local, caracterizada por la precariedad, las insuficiencias de pensamiento y el oportunismo de bajo perfil.

Posteriormente, en el año 2003, con la llegada de Mariella García a la Dirección Regional de Cultural del BCE, comienza una serie de impedimentos, atropellos e intentos de sofocamiento que, finalmente, han culminado en una situación de colapso luego de 5 años de descomprometimiento por parte del Estado. Cabe resaltar que, a diferencia de otras ciudades como Quito, Cuenca y Loja, la ciudad de Guayaquil, capital económica y principal puerto del país, nunca contó con una escuela de arte de nivel superior, lo cual impidió que se dieran procesos de creación artística de avanzada durante décadas.

Las dificultades que ha tenido que atravesar el ITAE como institución académica para subsistir y continuar con sus funciones, constituyen una prueba más de la presión política que se ejerce desde las esferas de poder para aniquilar cualquier intento de transformación radical o, por lo menos, de construcción de pensamiento.

Igualmente, resulta interesante observar que la validez del proyecto pedagógico del ITAE se manifiesta en la calidad de estudiantes que atraviesan sus estudios en las carreras de artes visuales, teatro y sonido, quienes no sólo han sido acreedores de premios y menciones en distintos eventos de arte a nivel nacional e internacional, sino que además se están iniciando como agentes promotores del arte en otras actividades como redacción de textos críticos, curaduría de exposiciones, organización de talleres, cine foros, encuentros, conversatorios, etc.; lo cual complementa su formación como intelectuales, y contribuye a dinamizar la escena artística guayaquileña.

3.- Comentario Crítico: “Cuando las fortalezas devienen en debilidades”.

EL ITAE, como institución realmente transgresora del actual estado de cosas, constituye un “virus” que es preciso erradicar para seguir manteniendo a cada burócrata (léase funcionarios del Ministerio de Cultural y BCE) en su acomodaticia posición de pasividad cómplice; como proyecto pedagógico de avanzada resulta una iniciativa “inconveniente” para el Gobierno en tanto logre, realmente, formar intelectuales capaces de desmantelar los contradictorios discursos que provienen desde ciertos agentes del Gobierno Central que, en su afán de reproducir una concepción nacional-populista de cultura, “se protegen” de utilizar herramientas procedentes de las teorías de la cultura que han influenciado el pensamiento más vanguardista a nivel internacional, alegando conceptos inoperantes como “lo ancestral”, “nuestras raíces” y similares, sin darse cuenta aún de que la cultura no constituye un conjunto solidificado de bienes simbólicos, sino un proceso de construcción de sentido totalmente dinámico que continuamente se subvierte a sí mismo para poder desarrollarse.

Como se puede observar, las fortalezas del ITAE, como proyecto pedagógico, devienen en “debilidades” por cuanto se convierten en razones para aniquilarlo, precisamente porque su existencia constituye un punto de resistencia, radical y directa, en contra de todos los atropellos que han venido lacerando y carcomiendo las nuevas plataformas de construcción de sentido que han sido activadas, fundamentalmente, por productores independientes, muchos de los cuales han tenido que suspender actividades, renunciar a proyectos, dejar de producir obras, clausurar espacios, entre otras agonías, mientras en el Ministerio de Cultura, y en todas sus (in)significantes dependencias, ha transitado, y transita, toda serie de pseudo especialistas “puestos a dedo”.

Resulta paradójico que un proyecto como el ITAE sea proscrito por el Gobierno Central del Ecuador. Y resulta inadmisible el hecho de que todavía en este país no se adquiera un verdadero compromiso con el arte y la cultura. Por otra parte, constituye una aberración que este gobierno determine públicamente la puesta en valor de la educación, que esta constituya un supuesto fundamental dentro de la “revolución ciudadana” y que, sin embargo, estén tratando de ahogar la existencia de una escuela de arte como nunca existió en el país.

4.- Epílogo Sugestivo

Quizás estas sean palabras escritas al calor de una manifestación en plena calle, con toda la exacerbación de la emocionalidad que esto implica, pero debo aclarar que en realidad constituyen una condensación de todas las reflexiones que he podido recoger de distintos participantes del proceso de resistencia, como Saidel Brito y Santiago Roldós, profesores, y José Hidalgo, Juan Carlos León, Romina Muñoz, Daniel Alvarado e Ilich Castillo, estudiantes (compañeros).

Ana Rosa Valdez
Historiadora del Arte - Profesora del ITAE

Seminario de Gayatri Chacravorty Spivak en el CENDEAC

La cuestión de la Subalternidad

1 y 2 de diciembre, 17:00 a 20:30 horas.

CENDEAC
www.cendeac.net

Gayatri Chakravorty Spivak conducirá un seminario en el CENDEAC los días 1 y 2 de diciembre de 2009. Se tratará de una ocasión única para familiarizarse con el pensamiento de Spivak, pudiendo confrontar la lectura de algunos de sus textos más influyentes con la propia autora. Ninguna persona interesada en el pensamiento subalterno, poscolonial y feminista de las últimas décadas debería dejar pasar esta oportunidad. Durante las dos sesiones se debatirá sobre la historia y utilidad del esquivo concepto de lo subalterno propuesto por Spivak, con una primera sesión centrada en “Lo subalterno: usos y abusos”, y una segunda sesión que versará sobre “Mujeres, subalternidad y esencialismo estratégico”. Ambas sesiones se construirán en torno a las preguntas que surjan a partir de tres textos de Spivak disponibles en castellano, “¿Puede hablar lo subalterno?”, “Estudios de Subalternidad: Deconstruyendo la historiografía” y “El desplazamiento y el discurso de la mujer”.


Biografía
Gayatri Chakravorty Spivak es catedrática de Humanidades en la Universidad de Columbia (Nueva York). Entre sus libros se encuentra la traducción e introducción crítica de Of Grammatology (de Jacques Derrida, 1976); Thinking Academic Freedom in Gendered Post-Coloniality (1993); In Other Worlds y Outside in the Teaching Machine (1993); A Critique of Postcolonial Reason (1999); Death of a Discipline (2003) y Other Asias (2007). En la actualidad prepara el volumen An Aesthetic Education in an Age of Globalization. En castellano, la editorial Akal publicará próximamente su Crítica de la razón poscolonial. Gayatri Chakravorty Spivak también ha realizado numerosas traducciones desde el bengalí al inglés. Sus textos “Translation As Culture” (2005), “Translating into English” (2005), y “Rethinking Comparativism” (2009) reflexionan sobre su interés por la tarea del traductor. “Righting Wrongs” (2001), y “Ethics and Politics in Tagore, Coetzee, and Certain Scenes of Teaching” (2004) dan una idea de su compromiso por complementar el vanguardismo. “¿Puede hablar lo subalterno?” (1983) se ha convertido en un texto clásico y controvertido. (1987);

Más información e inscripciones en www.cendeac.net

Seminario co-organizado con la Universidad de Murcia, con posibilidad de reconocimiento de créditos de libre configuración de acuerdo con su normativa interna.


CENDEAC, C/ Madre Elisea Oliver Molina, s/n, Murcia

jueves, noviembre 12, 2009

Presentación de "Tiempo y obra de César Bolaños"

Hoy jueves 12 se presenta el libro "Tiempo y obra de César Bolaños" editado por el investigador Luis Alvarado quien viene realizando un imporante trabajo de recuperación y curaduría en torno a las vanguardias musicales y producciones experimentales de distintos compositores durante los años 50 y 70. Este libro que viene siendo preparado hace tiempo ha sido producido por el Centro Cultural de España, como parte del homenaje que se le realiza a nuestro compositor en el marco del VII Festival de musica contemporanea de Lima, y en donde además se proyectarán unos films realizados por Bolaños en los 60.

Reproduzco el programa:

Jueves 12, 7 pm

Primera parte

Presentacion de libro "Tiempo y obra de Cesar Bolaños"

El libro incluye diversos ensayos y artículos sobre la vida y obra del compositor peruano Cesar Bolaños. Se compilan textos de Edgar Valcárcel, Luis Alvarado, Daniel Varela, Norberto Cambiasso, Sadiel Cuentas, Efrain Rozas, además incluye material visual y documentación sobre las composiciones de Bolaños.

Comentarios a cargo de Luis Alvarado y Sadiel Cuentas
(20 min)

Segunda parte

Primera proyección de películas de 8 milímetros realizadas por César Bolaños en 1960,


Manhattan: corazón de Nueva York (1960), 37’ 54’’, 8 milímetros

Producciones Zodiaco

Animación: Simon Jozsef

Camarógrafos: Carmen Mayuri, Simon Jozsef, César Bolaños

Edición: Carmen Mayuri

Dirección: César Bolaños



Sin Título (1961), 12’30’’, 8 milimetros.

Sin Título (1961), 19’40’’, 8 milímetros


César Bolaños (Lima, 1931) estudió en Lima en el Conservatorio Nacional de Música y en la academia Sas-Rosay. Viajó a Nueva York en 1958 para estudiar composición en la Manhattan School of Music y electrónica en la RCA. En 1963 continuaría sus estudios como becario del Centro de Altos Estudios Musicales (CLAEM), del Instituto Torcuato Di Tella, en Buenos Aires, Argentina, dirigido por Alberto Ginastera y a donde llegarían a dictar clases compositores como Luigi Nono, Iannis Xenaxis, Olivier Messiaen, Earle Brown, etc. Allí se relaciona con los lenguajes musicales de la vanguardia internacional. Compone piezas como Intensidad y Altura (1964), para cinta magnética Interpolaciones (1966) para guitarra eléctrica y cinta magnética, así como la cantanta escénica experimental Alfa-Omega (1967), composiciones asistidas por computadores como ESEPCO I (1970) y ESPECO II (1970) entre muchas otras.

A su regreso a Lima en 1973 inicia una etapa de investigación etnomusicológica tan importante como su trayectoria como músico. Entre los libros más importantes que ha publicado se encuentran: Mapa de los instrumentos musicales de uso popular en el Perú (1978), Las antaras Nasca (1988), Origen de la música en los Andes, Instrumentos musicales, objetos sonoros y músicos de la región andina precolonial (2007).

miércoles, noviembre 11, 2009

No reconciliados (nadie sabe lo que un cuerpo puede)

No pude anunciar por tiempo las presentaciones de la más reciente obra "No reconciliados (nadie sabe lo que un cuerpo puede)" de Marcelo Expósito en Buenos Aires sobre la escena activista, lucha estética y movimientos sociales recientes en Argentina. Aquí reproduzco el anuncio de su presentación en Rosario. La presentación es organizada por El Levante en colaboración con el CCPE.
.......


Vanguardia y política reciente en un video de Marcelo Expósito.

Jueves 12 a las 20 en Túnel 4. Gratis.

El artista Marcelo Expósito estrena en la ciudad su video No reconciliados (nadie sabe lo que un cuerpo puede) el jueves 12 en el Túnel 4, donde hablará y debatirá con el público. Expósito propone una libre adaptación de Máquina Hamlet, del dramaturgo alemán Heiner Muller (puesta en escena en Buenos Aires a mediados de los 90). Filmada en Argentina y fruto del trabajo de cuatro años, la película recorre varios momentos en los que herramientas derivadas de la tradición de las vanguardias estéticas son puestas al servicio de la construcción del movimiento social, con escalas en el Siluetazo en los 80, y en la participación de colectivos de arte político (Arte en la Kalle, Grupo de Arte Callejero GAC y Colectivo Etcétera) en el ámbito de los nuevos movimientos por los Derechos Humanos y en la práctica de los escraches impulsados por la agrupación H.I.J.O.S. "La no reconciliación (cita Expósito a Serge Daney) es una forma de hacer los films, de fabricarlos. Consiste en rechazar obstinadamente todas las fuerzas de homogeneización".


Centro Cultural Parque de España/AECID
Sarmiento y el río Paraná
CP 2000
Rosario - Santa Fe
ARGENTINA
Teléfono: (54 341) 426 0941
www.ccpe.org.ar

10 y 11 de noviembre. Of Brdiges & Bordes en el CCE Lima

martes, noviembre 10, 2009

10, 11 y 12 de noviembre. II Coloquio Peruano de Fotografía


II Coloquio Peruano de Fotografía

El Departamento Académico de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú convoca al II Coloquio Peruano de Fotografía que se realizará del 10 al 12 de noviembre, en el Centro Cultural PUCP en San Isidro.

El coloquio, que se organiza en el marco del VII Festival Mirafoto, propondrá establecer el diálogo entre profesionales, estudiantes y público en general acerca del quehacer de la fotografía peruana al cumplirse veinte años de la realización del primer coloquio en la Universidad de Lima en 1989.

Nuestro objetivo es contribuir al enriquecimiento del patrimonio fotográfico peruano promoviendo la reflexión y balance del camino recorrido en cuanto a producción y difusión de la fotografía en nuestro país. Deseamos también identificar a protagonistas de la fotografía peruana, a nivel de producción, investigación, docencia y gestión cultural.

Por ello, serán bienvenidos al II Coloquio Peruano de Fotografía todos aquellos que consideren útil proponer o señalar aspectos de la fotografía nacional que debieran ser destacados.

Para ver el programa hacer click aquí. Más info aquí.

lunes, noviembre 09, 2009

Estudio de caso: El Siluetazo

Casi corriendo, entre un viaje y otro, pego aquí la información del ciclo de conferencias Un acontecimiento menor. Arte conceptual y experiencia histórica que ha organizado el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid desde fines de setiembre. Precisamente mañana estaré acompañando a la historiadora argentina Ana Longoni en una sesión titulada Estudio de Caso: El Siluetazo, centrado en la experiencia de protesta por los derechos humanos que en 1983 impulsan una de las formas de producción colectiva más políticamente significativas a través del trazado sistemático de siluetas en el espacio público en alusión directa a las desapariciones. Sobre ello escribí un breve texto publicado hace no mucho en La Vanguardia. La ocasión es además propicia por el reciente libro compilado notablemente por Longoni y Gustavo Bruzzone en torno a la experiencia argentina que reune una serie de testimonios, lecturas y reflexiones sobre el legado político de El Siluetazo.

Reproduzco aquí la información completa de las sesiones restantes del ciclo de conferencias (antes estuvieron --lamento no haber podido informar a tiempo-- Peter Osborne, Válcarcel Medina, Luis Camnitzer y Jaime Vindel).
....

Un acontecimiento menor. Arte conceptual y experiencia histórica


Marcel Broodthaers. Carte du Monde Poétique, 1968


Fecha:
25 de septiembre de 2009 - 13 de enero de 2010
Lugar: Edificio Nouvel. Auditorio 200
Entrada: Gratuita. Hasta completar aforo

La historia del arte conceptual ha sido tradicionalmente narrada años bajo dos paradigmas que ahora se ponen en cuestión. El primero, definido por Lucy Lippard en el libro Six Years: The dematerialization of the art object from 1966 to 1972 (Nueva York, Praeger, 1973), se articula en torno a la desmaterialización y la desestabilización que ésta supuso para el mercado artístico durante un breve período de tiempo. El segundo, definido por Kynaston McShine en el título de una exposición de carácter internacional -Information (MoMA, 1970)- pone en crisis la expresión subjetiva e introduce el tiempo de los medios de comunicación de masas en el espacio de exposición. Ambas aproximaciones demostrarían el fracaso de los objetivos más radicales de la vanguardia durante la posguerra. La desmaterialización, toda vez que inscrita en el sistema del arte, devolvería lo inmaterial bajo la forma del fetiche de una mercancía artística inagotable. La información, de otra parte, ya integrada en el proceso burocrático del mundo administrado, perdería su capacidad para relacionar lenguaje y experiencia.

Sin embargo, estos dos modos de categorizar las prácticas conceptuales pierden de vista el carácter referencial y de índice del medio empleado. Los listados, enumeraciones, documentos fotográficos y clasificaciones archivísticas son tanto enunciaciones lingüísticas, que trasladan el arte del régimen visual dominante al verbal, como sistemas de registro de un contexto social y político determinado. Las enunciaciones toman la forma de géneros históricos subalternos, considerados menores y premodernos, como la crónica, el testimonio e incluso el calendario, y, al tiempo que relacionan sujeto y experiencia en un presente en producción, cuestionan la epistemología de la historia como sucesión lineal de acontecimientos en ciclos históricos de larga duración. En sus Tesis de Filosofía de la Historia, Walter Benjamin escribía que el cronista que narra los acontecimientos sin distinguir entre los grandes y los pequeños, da cuenta de una verdad: que nada de lo que una vez haya acontecido ha de darse por perdido para la historia. De esta forma, la representación del acontecimiento, común en artistas de procedencia tan diversa como On Kawara, Douglas Huebler, David Lamelas, Hanne Darboven, Mel Bochner, Eduardo Costa, o Isidoro Valcárcel, por accidental que ésta sea, se constituye como el documento de un instante que rompe el vínculo de causalidad entre pasado y presente, una fractura que denuncia la manipulación del sentido del historicismo y presenta un tiempo histórico performativo, en marcha, en el que el sujeto es tanto agente trasformador como participante, a diferencia del tiempo histórico del progreso, en el que el sujeto no es más que espectador en la escena de un nuevo mito fundacional.

La inclusión del acontecimiento cotidiano y del registro del presente como formas de una escritura histórica subalterna, desjerarquizada y carente de valor conmemorativo se transforma en un acto abierto de resistencia política en contextos represivos, caracterizados por la censura de cualquier testimonio antagonista, como la España franquista o los países del Cono Sur durante las dictaduras militares. No es de extrañar que mientras el Grup de Treball exponía el número de represaliados por la dictadura a través de sistemas de medida y distancia, Luis Camnitzer escribía una serie de cartas oficiales al presidente uruguayo, en las que, a modo de los events de George Brecht o las partituras de John Cage, dictaba acciones al dictador, exponiendo así la condición general de carencia de libertades civiles bajo el régimen.

Más allá de los documentos de resistencia e imaginación de disidencia política en una historia de lo menor, estas actividades muestran la figura de un artista que reflexiona sobre un modelo económico en transformación, en el que la producción industrial de bienes de consumo deja paso a la circulación de conocimiento en un régimen archivístico de acumulación inmaterial. Constituyéndose en el primer productor de conocimiento, tal y como ha estudiado Sabeth Buchmann, el artista conceptual expone los dispositivos de control de esta nueva condición, en su trabajo no sólo avanza la condición general postfordista, sino que ofrece los medios de visualización del antagonismo y recuperación de la memoria pública en el espacio y la identidad colectivos, como demuestra la experiencia del siluetazo en Argentina tras la dictadura militar.

En conclusión, Un acontecimiento menor. Arte conceptual y experiencia histórica es una serie de conferencias que sitúan las prácticas conceptuales como ensayos de un relato histórico carente de momentos fundacionales o finalismos conmemorativos; como modos de representación de una historia menor y de una experiencia abierta que se relaciona con las nuevas formas de sistematización y circulación del conocimiento en una economía inmaterial; unos relatos que conectan sujeto e historia en un momento en que la totalidad de ambos se torna cada vez más irrepresentable.

.....

Ana Longoni y Miguel López
Estudio de caso: El siluetazo
Fecha: Martes 10 de noviembre, 2009
Hora: 19:00 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200

La realización de siluetas es la más recordada de las prácticas artístico-políticas que proporcionaron una potente visualidad en el espacio público de Buenos Aires y muchas otras ciudades del país a las reivindicaciones del movimiento de derechos humanos en los primeros años de la década del ’80. Consiste en el trazado sencillo de la forma vacía de un cuerpo a escala natural sobre papeles, luego pegados en los muros de la ciudad, como forma de representar “la presencia de una ausencia.

Los primeros Siluetazos (septiembre de 1983 a marzo de 1984) señalan uno de esos momentos excepcionales de la historia en que una iniciativa artística coincide con una demanda de los movimientos sociales, y toma cuerpo por el impulso de una multitud. Implicó la participación, en un improvisado e inmenso taller al aire libre que duró hasta la medianoche, de cientos de manifestantes que pintaron, pusieron el cuerpo para bosquejar las siluetas, y luego las pegaron sobre paredes, monumentos y árboles, a pesar del dispositivo policial imperante. En medio de una ciudad hostil y represiva, se liberó un espacio (temporal) de creación colectiva que se puede pensar tanto como redefinición de la práctica artística como de la práctica política.

Ana Longoni es historiadora del arte y profesora en la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado en colaboración Del Di Tella a “Tucumán Arde”. Vanguardia artística y política en el ’68 argentino (junto a Mariano Mestman, Eudeba, 2008) y El Siluetazo (junto a Gustavo Bruzzone, Adriana Hidalgo editora, 2008), es miembro de la Red Conceptualismos del Sur.

Miguel López es artista visual, investigador y curador independiente. Es co-autor de Post-Ilusiones. Nuevas Visiones. Arte crítico en Lima (1980-2006) (Lima, Fundación Wiese, 2007), y co-curador de Subversive Practices. Art under Conditions of Political Repression. 60s-80s / South America / Europe (WKV Stuttgart, 2009); La Persistencia de lo efímero. Orígenes del no-objetualismo peruano: ambientaciones / happenings / arte conceptual (1965-1975) (Lima, CCE, 2007), entre otras. Colabora con las revistas Ramona, Artecontexto y Afterall.

Dan Adler
Estética y Anti-Estética: Historia cultural de Hanne Darboven, 1880-1983
Fecha: Jueves 19 de noviembre, 2009
Hora: 19:30 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200

Dan Adler es profesor asistente de arte moderno y contemporáneo en la York University in Toronto. Colaborador habitual de las revistas Art History, Artforum y Canadian Art. Ha sido editor de la Bibliografía de Historia del Arte del Getty Research Institute de Los Angeles. En 2006, comisarió la exposición When Hangover Becomes Form: Rachel Harrison and Scott Lyall (Contemporary Art Gallery, Vancouver y Los Angeles Contemporary Exhibitions). En 2009 ha publicado Hanne Darboven's Cultural History, 1880-1983 (Afterall Books/MIT Press, 2009).

Sabeth Buchmann
Trabajo y/ o labor. Sobre la noción de producción dentro del arte conceptual
Fecha: Viernes 4 de diciembre, 2009
Hora: 19:30 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200

Sabeth Buchmann es historiadora del arte y profesora en el Instituto de Teoría del Arte y Estudios Culturales de la Academia de Bellas Artes de Viena. Ha publicado Art after Conceptual Art (junto a Alexander Alberro, MIT Press, 2006) y es colaboradora habitual de la revista Texte zur Kunst.

David Campany
Trabajar para revistas y “Trabajos” para revistas. El documental experimental y los precursores del arte conceptual
Fecha: Jueves 10 de diciembre, 2009
Hora: 19:30 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200

David Campany es historiador del cine y la fotografía, profesor en la Universidad de Westminster de Londres. Es autor de Art and Photography (Phaidon Press 2003), Photography and Cinema (Reaktion Press 2008), ‘Posing, Acting and Photography’ en David Green y Joanna Lowry (editores) Stillness and Time: Photography and the Moving Image Photoforum (Photoworks, 2006).

Sven Spieker
La 'defensa del archivo' – Historias de información
Fecha: Jueves 17 de diciembre, 2009
Hora: 19:30 h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200

Sven Spieker es autor de The Big Archive. Art from Bureaucracy (Cambridge, MIT Press, 2008), ha escrito sobre Boris Mikhailov, Martin Kippenberger y Hans-Peter Feldmann e investigado la relación entre burocracia y vanguardia en Aleksander Rodchenko, el Bureau de Investigaciones Surrealistas y Dziga Vertov, entre otros.

Marcelo Expósito
Grup de Treball: la enunciación es siempre colectiva
Fecha: Martes 13 de enero, 2009
Hora: 19:30 h
Lugar: Edificion Nouvel, Auditorio 200

Marcelo Expósito es artista, ensayista, comisario y profesor del Programa de Estudios Independientes del Macba y de la Facultad de Bellas Artes de Castilla La Mancha. Es colaborador y editor del proyecto de investigación transversal-eipcp, ha comisariado Historias sin argumento. El cine de Pere Portabella (Macba, 2001) y co-fundado y co-editado la revista Brumaria (2002-2006). En 2005 coordinó una extensa investigación sobre arte y política en España desde finales de los años sesenta en el marco del proyecto institucional Desacuerdos.

jueves, noviembre 05, 2009

Trienal De Chile, Mercosur y Siart, por Justo Pastor Mellado

Estamos a fines de octubre. El día viernes 16 la 7ª Bienal del Mercosur ha sido inaugurada. El día 14 lo fue la Bienal-SIART en La Paz. En Santiago, el día 9 había sido inaugurada la Trienal de Chile. Señalo estas fechas porque cada una de ellas remite a un modelo de intervención social específico. Si la Trienal de Chile tenía como ejes la producción de archivo y la construcción de escena local, la Bienal del Mercosur consolidó su ficción sobre aspectos experimentales que la convirtieron en un laboratorio. Mientras que la Bienal-SIART, en La Paz, se proponía asegurar condiciones de transferencia eficiente del arte contemporáneo, teniendo como marco político de fondo la disolución de la república boliviana y su reemplazo por un Estado plurinacional. De este modo, no es posible sostener un discurso generalista sobre las bienales, en el sentido de que se han puesto a la zaga de las ferias. En los tres casos mencionados, todo señala que cada una de las experiencias se propone forjar una experiencia cada vez más lejana a un modelo de feria. En el fondo, guardando las proporciones, las tres bienales a que hago mención comparten un mismo principio: están destinadas a fortalecer iniciativas de construcción de escenas locales.

Si este es un objetivo concreto, entonces nos enfrentamos a una situación de construcción insuficiente. De hecho, habría que preguntarse, ¿de qué suficiencia seríamos tributarios? Sin duda alguna, una bienal opera eficientemente allí donde el sistema de arte no presenta elementos que aseguren su completud. De este modo, una bienal es un dispositivo dinamizador que interviene allí donde ni la musealidad, ni el coleccionismo, menos aún la enseñanza y la crítica, ejercen dominio alguno. Es decir, ni siquiera han completado sus fases de revolución democrático-burguesa y ya están exigiendo ser tratadas como espacios postbolchevizados. Es un chiste y la metáfora de la falla institucional acarreada funciona. Una bienal es tan solo un dispositivo de excepción que al momento de compartir hegemonía pasa a ser miembro constituyente del sistema de arte. Es el momento en que ha cumplido con su cometido. Hay otras, en cambio, que deben esperar que la inversión sea recibida como un elemento de complejización de las relaciones entre elementos institucionales precarizados que, mal que bien, al menos comparten unos modelos flexibles de sobrevivencia.

Este era uno de los problemas que debía presentar a los estudiantes de la maestría: no es lo mismo y “no es lo mismo”. Finalmente, las aptitudes profesionales cuya certificación está en la mira, solo puede ser refrendada en un contexto peninsular restringido a los nuevos yacimientos laborales vinculados a la gestión y producción de un arte contemporáneo de servicio. En lo que se refiere a nuestra condición, lo que cabe es la formación en producción de infraestructura, referida a los archivos y las nuevas formas de escritura de las historias siempre locales. Ciertamente, este viene a ser un propósito extemporáneo en sociedades que experimentan ya desde hace un tiempo una especie de saturación de la historia. Es decir, completación de proyectos académicos de rigor en el campo de una historiografía que no ha realizado su propia revolución copernicana. Los historiadores de arte contemporáneo, en el terreno del trabajo de historia, son más bien conservadores, cuando no se subordinan a un programa ideológico desde el que determinan de antemano el marco de sus conclusiones. De modo que mi propuesta sobre el eje determinante de la Transferencia y la Densidad les impedía a los artistas totémicos y sus secuaces en la crítica, ordenar la historia de acuerdo a sus intereses tardíos de carrera. Es decir, de la carrera que algunos de ellos jamás han llegado siquiera a tener, pero que determinan actitudes en masas de estudiantes obsecuentes que buscan obtener la autorización de estos garantes para ejercer de artistas. Todo mal. Esa es una de las razones de porqué el arte chileno carece de inscripción internacional. Lo cual señala que solo pertenecen al circuito eminente aquellos que han sabido no pedir dicha autorización delegada y se han autorizados desde si mismos; es decir, desde el diagrama de sus propias obras.

En la 7ª Bienal del Mercosur, al definir su tolerancia formal desde los diagramas de obra de sus curadores-artistas, lo que resulta imprescindible es reconocer que el diseño de sus ideas, gráficamente sobredeterminado, pone el énfasis en el formato del Laboratorio. En cambio, la Trienal de Chile –pese al boycot de su dirección ejecutiva- se plantea como propósito la producción de infraestructura, y la Bienal-SIART afirma la complejidad de la reflexión sobre cuestiones identitarias, “hasta la victoria final (del arte)”. Es decir, la victoria simbólica que significa pensar el diagrama de las representaciones imaginarias e imaginantes sobre las que se sostienen las ficciones locales.

Justo Pastor Mellado

[visto en Esferapública]

Horizontes sin memorias de Rember Yahuarcani en el Museo de Arte de San Marcos

martes, noviembre 03, 2009

Ramona 95. Bienales Internacionales en y desde Latinoamerica

Ya salió Ramona 95 cuyo tema central es sobre Bienales. Reproduzco el anuncio.
.....


INDICE
    EDITORIAL
    Veo, veo...

    BIENALES INTERNACIONALES EN Y DESDE LATINOAMÉRICA
    Introducción
    Cecilia Iida

    Entrevista a Llilian Llanes. Memoria y resistencia en los inicios
    de la Bienal de La Habana.

    Cecilia Iida

    Horror Vacui. Crítica institucional y suspensión (temporal) del sistema internacional del arte. Una conversación con Ivo Mesquita sobre la 28ª Bienal de San Pablo
    Joaquín Barriendos y Vinicius Spricigo

    Mirar el vacío: Una visión colectiva sobre la Bienal de San Pablo
    André Mesquita, Cristina Ribas, Euler Sandeville Jr., Flavia Vivacqua, Gavin Adams, Gisella Hiche y Graziela Kunsch

    Jerarquías Estéticas de la Modernidad/Colonialidad
    Joaquín Barriendos

    Reflexiones sobre los activismos artísticos y políticos latinoamericanos en el campo global
    Cecilia Iida

    REALIDAD Y REPRESENTACIÓN
    La construcción de mundos por imágenes
    Sofía Panzarini

    ENTREVISTA A OSVALDO ROMBERG
    Una resignificación permanente
    Julio Sapollnik y Mara De Giovanni

    RESEÑA DE LIBRO
    Una experiencia colectiva. Tucumán Arde y la vanguardia radicalizada
    María Rosa Gómez






EDITORIAL

Veo, veo...



“Mostrar”, “exponer”, “exhibir”, “presentar”, son acciones que las bienales internacionales de arte cumplen en grado superlativo desde que en 1895 abrió sus puertas la primera edición de la Bienal de Venecia. Desde aquel momento inaugural hasta la actualidad, estos mega eventos han crecido en número y relevancia en el campo artístico global, al punto de realizarse decenas de bienales internacionales por año y de ser consideradas citas insoslayables en el calendario de las artes visuales contemporáneas. Nada de esto ha pasado desapercibido a los críticos y teóricos del arte, que han sostenido vistosos debates antes, durante y mucho tiempo después de cada bienal, acerca de las propuestas museísticas y los proyectos pedagógicos de cada caso en particular o sobre los impactos en el mercado del arte que promueven en general. Así las cosas, había algo que me interesaba muchísimo pero que a partir del material actualmente disponible todavía no lograba vislumbrar: ¿cuáles son las posiciones críticas latinoamericanas frente a estos fenómenos, si las hay?
Afortunadamente, di con la docente e investigadora argentina Cecilia Iida, mi editora invitada, quien convocó a un grupo internacional de colaboradores y les propuso llevar adelante la escritura del dossier “Bienales internacionales en y desde Latinoamérica”. El dossier compila cinco intervenciones que, en su conjunto, producen una potente reflexión sobre las concepciones del arte que sustentan las decisiones organizacionales y curatoriales de estos encuentros bianuales.

En la entrevista que abre el dossier, la investigadora y curadora cubana Lilian Llanes da testimonio de su experiencia de quince años como directora de la Bienal de La Habana a la que concibió, desde una perspectiva tercermundista, como un foco de interés alternativo a los ya existentes, destinado a aquellos artistas que no entraban en los parámetros del establishment internacional. A continuación, encontrarán una conversación con Ivo Mesquita, el curador de la controvertida 28ª Bienal de São Paulo que tuvo entre sus iniciativas más discutidas la idea de dejar despojado de obras el segundo piso del pabellón y crear una gran plataforma para el encuentro, la reflexión y discusión sobre el sistema de las bienales de arte en el circuito artístico internacional. Para reproducir parte del debate que tuvo lugar a partir de esta propuesta radical, el dossier incluye también un texto colectivo de artistas, investigadores y activistas brasileños que instala la pregunta por rol que le toca ahora cumplir a la Bienal de São Paulo ante un nuevo orden profesional, técnico, económico, institucional que la misma Bienal ha ayudado a construir. Para cerrar la compilación, se incluyen dos artículos que enmarcan el problema en el contexto artístico global. En “Jerarquías estéticas de la modernidad/colonialidad”, el docente e investigador español Joaquín Barriendos propone un análisis de los dilemas descoloniales a los que se enfrentan los museos progresistas de arte, con especial interés en el proceso de reinvención de América Latina como “región geoestética emergente”. Y en “Reflexiones sobre los activismos artísticos y políticos latinoamericanos en el campo global”, Cecilia Iida estudia distintas acciones de artistas latinoamericanos activistas y plantea el interrogante por su recepción y posible incorporación al orden hegemónico vigente: ¿son leídas como prácticas de las resistencias o como resistencias que devienen funcionales al discurso dominante?

Voilà, amigas, todo a la vista.

domingo, noviembre 01, 2009

Lo impuro y lo contaminado 3 / El Museo de Arte Borrado

Reproduzco el mail enviado por Micromuseo a propósito de su participación en la Trienal de Santiago de Chile. Esta es tal vez su apuesta más ambiciosa dentro de la serie de exposiciones 'Lo impuro y lo contaminado' que ha venido desarrollando desde 2002. El proyecto luce realmente imponente y me he quedado completamente impresionado por la pintura especialmente comisionada por Micromuseo a Sandra Gamarra, de la pieza conceptual que Emilio Hernández hiciera circular en 1970 en el marco de su exposición 'Galería de Arte'. La pieza de Gamarra El Museo de Arte Borrado (d'aprés Emilio Hernández Saavedra, 1970) es excepcional, y más aún si como señala el comunicado de Micromuseo, esta viene como parte de una exploración pictórica ampliada de la artista sobre los museos imaginarios --las fantasías museales-- generados en años recientes en el Perú por artistas como Fernando Bryce (Museo Hawai), Giuseppe Campuzano (Museo Travesti), entre otros.


Llama mi atención gratamente la atención que la pieza de Hernández tiene en este preciso instante. Para mí la obra tuvo también un particular interés desde que Jorge Villacorta me alcanzó su referencia material en 2004 --gesto que agradezco mucho-- y luego a través de distintas conversaciones con el propio Hernández. Y fue posteriormente, en 2007, que dentro de la exposición La Persistencia de lo efímero la presentamos como imagen frontal (y central) de una discusión histórica sobre los 60 y 70 que se quería también vinculada a los modos actuales de construcción de memoria local y el papel de la institucionalidad en ese proceso. La obra de Hernández no solo fue la imagen de la invitación sino la base de toda la gráfica desarrollada para conversatorios y el pequeño brochure de mano cuyas páginas centrales --con el estupendo diseño de Claudia Cáceres-- eran un homenaje a la obra. Fue una sorpresa para nosotros descubrir que en ese mismo momento la exposición Lo Impuro y lo Contaminado II para la Bienal de Valencia, presentaba también la imagen de Hernández en su catálogo dentro de una serie de reflexiones mayores desarrolladas por Buntinx hace varios años en torno al 'vacío museal'.


Es posible que me equivoque pero hasta entonces no había encontrado yo una sola reproducción fotográfica de aquella obra aparte de su primera edición en 1970 --menciones sí, en distintos escritos. Sabía entonces que la pieza había sido mostrada en 1984 en la exposición Vanguardidas de los años 60 que Gustavo Buntinx curó y que fue la primera aproximación expositiva que volvía sobre aquella década, pero de la cual lamentablemente no había catálogo. Y también que la exposición de 1990 Restauración / No Restauración, organizada por Buntinx con la participación de distintos artistas en el Museo de Arte Italiano, había evocado nuevamente el procedimiento y la reflexión de Hernández. Es así quizá que la aparición simultánea de la imagen de Hernández en la exposición La Persistencia de lo efímero en Lima tanto como en el catálogo de la Bienal de Valencia empezaba a dar a la corrosión de Hernández una corporalidad distinta. Menciono esto porque este año de 2009 se ha vuelto a exhibir de forma simultánea y coincidente: la hemos presentado dentro de la exposición Subversive Practices. Art under conditions of Political Repression. 60s-80s / South America / Europe que Emilio Tarazona y yo co-curamos en Stuttgart, Alemania, y Micromuseo ha hecho lo propio al exhibirla junto con la notable pintura de Gamarra mencionada al inicio del post, y que sin duda le da una vida diferencial, actualizando de un modo distinto aquel punzante 40 años después.

Curiosamente al interior de una reseña de de Inti Guerrero de la exposición Subversive Practices la obra ha vuelto a ser reproducida en las páginas del más reciente número de la revista ArtNexus (#74, vol. 8, 2009). Y así también ha circulado en otras comentarios circuladas en Europa sobre el proyecto. Es sin duda interesante ver ahora las distintas vidas de la obra y sus múltiples sentidos que alimentan a su vez nuevas ficciones (y deseos) como el agudo proyecto que Gamarra emprende desde hace varios años con su proyecto LIMAC. Como diría Buntinx, el azar no existe.

Reproduzco aquí el texto principal que hace circular Micromuseo sobre la exposición. Ojalá en algún momento el proyecto pueda ser exhibido en Lima.
.....


El arte mayor de la diplomacia suele ser la demarcación de fronteras. El del arte mismo es borrarlas: desbordar los límites (de cualquier tipo) podría ser un subtexto principal (no el único) de la exposición Lo impuro y lo contaminado III: pulsiones (neo)barrocas en las rutas de MICROMUSEO. Un impresionante envío de múltiples manifestaciones visuales que colma ya la casi totalidad de los ambientes de exhibición -y el gran ingreso, y el escenográfico patio- de la sede central del Museo de Arte Contemporáneo de Chile, en el Parque Forestal de Santiago.

Casi trescientas (300) obras, más de un centenar (100) de artífices, despliegan allí las potencias expresivas de nuestras peruanas culturas híbridas para la flamante Trienal de Chile. Un macroevento que se distribuye a lo ancho de la larga geografía de ese país (e incluso en la provincia argentina de Salta), con inauguraciones sucesivas durante los primeros días de octubre.

La noche del 7 de octubre de 2009 estuvo reservada para la propuesta de MICROMUSEO ("al fondo hay sitio"), concebida curatorialmente por su chofer, Gustavo Buntinx, no como un muestrario de tendencias recientes sino como un replanteamiento histórico (y sensorial) de varias convulsiones decisivas (no todas) en la producción plástica impactada por dos décadas traumáticas de violencia y dictadura. Y por un lento aprendizaje nuevo en las culturas de la democracia.

Ésas son también las experiencias formativas, transformativas, del proyecto romántico de MICROMUSEO, desarrollado con distintos nombres desde la década de 1980 con independencia de toda relación con los poderes y el Poder. En nuestros peores momentos colectivos este emprendimiento azaroso constituyó un soporte alternativo para la preservación, investigación y promoción del arte crítico peruano, así como de otras manifestaciones relacionadas. Pero sobre todo articuló la concepción pasional del museo no como una cámara de tesoros y un parangón de prestigios -sociales, profesionales, académicos- sino como un agente crítico de ciudadanía nueva. Y como un sentido alterno y propio de (post)modernidad.

A ese compromiso responde su inclusión como una de las dos iniciativas -la otra es la del Museo del Barro, de Paraguay- que en la Trienal de Chile representan a las museologías alternas de América Latina. Una oportunidad que MICROMUSEO socializa asumiéndose como vehículo cultural también de otras museotopías peruanas, configuradas desde la imaginación artística. A veces como instalación o gesto puntual: el basurero-museo (Francisco Mariotti, 1980); el huaco-museo (Luis Castellanos, 2005-2008); la exposición Restauración / No restauración (artífices varios, 1990). En otras ocasiones como fantasía institucional: el Museo Travesti de Giuseppe Campuzano; el Museo Neo-Inka de Susana Torres Márquez; el Museo Hawai, de Fernando Bryce; el LiMAC de Sandra Gamarra... Esta última ha incluso aceptado la comisión especial de MICROMUSEO para realizar una gran proyección pictórica ("pintura-por-encargo") de El Museo de Arte borrado, esa pequeña pero crucial ironía gráfico-conceptual de Emilio Hernández Saavedra (1970), también incluida en la muestra.

No son los únicos rescates históricos logrados por esta exposición, para la que se han reelaborado piezas decisivas pero injustamente relegadas como (entre otras) la instalación Campo minado (Dialéctica de la pasión) (1999) de Patricia Camet. Y el Gran guacamayo precolombino (1992), acaso la más importante de las imponentes tecnoesculturas del ya mencionado Mariotti.

Tales inclusiones y decenas otras hacen de ésta una versión culminante (¿la tercera es la vencida?) de la secuencia de muestras de MICROMUSEO con el mismo título principal, iniciada en 2002 en el Centro Cultural de España de Lima (conducido en ese momento por Teresa Velázquez) y luego desarrollada en la Bienal de Valencia (2007). Ya entonces el resultado ofrecía una de las más nutridas y complejas exposiciones de nuestra plástica contemporánea en el extranjero. Su desarrollo actual multiplica en cuatro veces aquel despliegue a lo largo de una veintena de espacios subvertidos por secuencias provocadoras.

Abundan, sin duda, las obras de clara vocación monumental: los más de ocho perturbadores metros cuadrados de pintura contenidos por la Isla, de Moico Yaker, verbigracia. O las catorce voluminosas esferas de cerámica fragmentada en la enorme instalación Huayco / Kawa / Río, de Carlos Runcie Tanaka. Pero la ambición artística de esos planteamientos se ve continuamente friccionada por otros artefactos representativos de nuestra cultura material más urgida y densa. Imágenes peculiares de exacerbada devoción popular, por ejemplo. O instrumentos vinculados a nuestras violencias recientes, entre los que sobresalen ciertas artesanías bélicas y la escopeta "hechiza" de un poblador ayacuchano muerto por Sendero Luminoso debido a su participación en las rondas campesinas.

En ese registro documental se exhiben también algunos ejemplos notables del notable periodismo gráfico peruano: Carlos "Chino" Domínguez, Vera Lentz, Fátima López, Luis Miranda, Mónica Newton, Julio Pérez Ramos, Walter Silvera, Jorge Torres Serna, Paul Vallejos, Víctor Ch. Vargas... A partir de estas y otras evidencias, MICROMUSEO ensaya un recorrido por la sensibilidad (neo)barroca que gradualmente emerge de entre los estragos de la guerra, para ir con el tiempo esbozando un nuevo horizonte de renovaciones artísticas -acaso comparable en los últimos años al impacto anterior provocado por la irrupción del pop "achorado" hacia 1980.

Una sensibilidad, también una sensorialidad nueva. No una sino varias pulsiones que se desperdigan y fragmentan en torno a dos ejes fundamentales, explorados a lo largo de los varios ambientes ocupados por la exposición.

Por un lado, las relaciones y tensiones entre Christian Bendayán y Lu.Cu.Ma., dos plásticos vinculados a Iquitos y a cierta (post)modernidad popular que suele expresarse desde las estridencias de lo tecno-tropical-andino. Y las reverberaciones de todo ello en los desbordados cuerpos amazónicos de Luis Sakiray y las "visiones psicotropicales" de Harry Chávez.

Al otro extremo, la propuesta de los varios artífices (Alex Ángeles, Carlos Lamas, Alfredo Márquez, Ángel Valdez, Marcel Velaochaga) que se agrupan y reagrupan bajo el nombre del proyecto A Imagen y Semejanza, donde los referentes suelen ser eruditos y pueden remontarse hasta los ideólogos de la Evangelización y de la Contrarreforma. Antecedentes que se incluyen también en la muestra como reproducciones o en la impresionante presencia original de tallas coloniales andinas obtenidas en colecciones públicas de Santiago.

Sublimaciones pasadas y vulgaridades presentes se entrecruzan y fecundan en la actualidad de un país donde toda distancia colapsa. Y en una exhibición que además ofrece los registros distintos, pero pertinentemente planteados, de obras también decisivas de artífices de extracción popular como Inkari (Fredy Ortega) y Primitivo Evanán Poma, entre tantos otros cuya enumeración prolija puede encontrarse en la sección Paradero de nuestra ruta web.

Todo ello articulado por un estricto guión museográfico y un elaborado escrito curatorial que, además de ofrecer una aproximación histórica al (neo)barroco peruano, se ofrece cargado de ideas provocadoras, incluso en su versión resumida. Las relaciones entre la violencia y lo sagrado. Entre la religión y el cuerpo, entre la sexualidad y la experiencia mística. O entre nuestro gran vacío museal (la ausencia en Lima de un museo de arte exclusivamente contemporáneo, o siquiera "moderno") y las museotopías que eróticamente se construyen sobre ese hueco.

Como el propio MICROMUSEO y sus propuestas de fricción creativa entre la pequeña-burguesía-ilustrada y lo popular-emergente. Estrategias friccionarias que ponen en escena crítica el carácter discontinuo de la historia y de la cultura y de la política en un país hecho de fracturas -pero también de incesantes intercambios de fluidos. A esa libido en medio del caos responde esta propuesta de una praxis museal que yuxtaponga los fragmentos dispersos de nuestras muchas expresiones, recíprocamente iluminadas por sus diferencias tanto como por sus articulaciones. Una cópula político-cultural en la cual el propio nombre y concepto de un Museo de Arte Contemporáneo deviene en una contradicción en términos: para ser genuinamente contemporáneo, el museo tiene que renunciar a cualquier vocación exclusiva por lo artístico para abarcar toda la generosa amplitud de la cultura material. Se trata de colapsar las odiosas distinciones modernistas entre arte, artesanías y diseños.

Una musealidad promiscua, donde las obras llamadas artísticas coexisten con productos masivos u objetos reciclados, además de notables ejemplos de la múltiple creatividad popular. Una musealidad mestiza donde las palabras "artista" y "artesano" se irán reemplazando por la de "artífice" -como en esta nota de prensa- procurando de ese modo significar la crisis de esas y otras distinciones en una sociedad crecientemente hecha de lo impuro y lo contaminado. El principio aquí operativo es no reprimir sino productivizar la diferencia.

La belleza nueva que de todo ello saldrá.

Gustavo Buntinx

Mano de Obra Barata en El Galpón Espacio


MOB -Mano de Obra Barata-
Colectivo artístico/ Santiago de Chile
Miércoles 04 NOV/ 6PM

MOB se ha articulado como un proyecto interdisciplinario de trabajo colaborativo a partir del año 2007.

Surge desde las inquietudes de un grupo de estudiantes de distintos años provenientes del área de Dibujo y Grabado.

M. Elena Retamal es docente del Área Teórica del Departamento de Artes Visuales de la Facultad de Artes de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, en Santiago de Chile.
Ella está frente a este colectivo, con el fin de promover discusiones contextuales del quehacer académico, y por sobre todo de las implicancias sociales que el grabado, como disciplina, ha sostenido en el espacio cotidiano y político del arte chileno.

Ellos compartiran su trabajo con nosotros a través de un CONVERSATORIO y una INSTALACIÓN PLÁSTICA elgalpon.espacio, con sus grabados.

Libro Muntadas en Latinoamerica, Paulina Varas compiladora


ANTONI MUNTADAS EN CHILE

Con ocasión de la visita del artista español Antoni Muntadas a Chile en noviembre de 2009, se realizarán dos actividades de carácter público:

:: Presentación del libro MUNTADAS EN LATINOAMÉRICA compilado por la investigadora chilena Paulina Varas.

A realizarse en la sala Microcine del Centro Cultural Palacio la Moneda el lunes 2 de noviembre a las 19:00 hrs.

Plaza de la Ciudadanía 26, Santiago.

Invitada: Adriana Valdés

ENTRADA LIBERADA

El libro refleja los vínculos que el artista ha mantenido con el contexto latinoamericano desde su primer proyecto en 1975 realizado en cuatro ciudades del continente. Reúne más de 20 textos de importantes intelectuales iberoamericanos que abordan desde diversas perspectivas los proyectos que Muntadas ha desarrollado en diversas ciudades.

___________________________

:: Encuentro con estudiantes de arte y arquitectura INTERVENCIONES URBANAS: PRESENTACIÓN DE PROYECTOS DE MUNTADAS

A realizarse en el Centro de Extensión del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes el martes 3 de noviembre a las 19:00 hrs.

Plaza Sotomayor 233, Valparaíso.

ENTRADA LIBERADA

Coordinador: José Llano

El encuentro pretende abrir debate a partir de los temas que plantea la obra de Muntadas en relación a las intervenciones urbanas. Se convoca a estudiantes, docentes, artistas, gestores, arquitectos y público en general.

______________________

:: Encuentro con Antoni Muntadas (convocatoria cerrada)

Jueves 5 de noviembre 9:30 a 14:00 hrs. en CCE

MESA DE TRABAJO CON AGENTES DEL SECTOR CULTURAL Y ARTÍSTICO CHILENO.

En esta sesión de trabajo, se ha invitado al destacado artista catalán Antoni Muntadas a analizar y tratar con un conjunto de agentes del sector artístico, cultural y público chileno, sobre las relaciones entre arte e intervención en temas y espacios públicos.

Las importantes preguntas que genera la relación entre la producción artística contemporánea y lo público ofrecen una excelente oportunidad para conocer la visión, los criterios y propuestas, que un artista con una rica experiencia en la creación contemporánea a nivel internacional, puede aportar en referencia a proyectos que se vinculan a esta temática en Chile.

Responsabilidade, segurança e trégua, por César Oiticica

A propósito del incendio del acervo de Hélio Oiticica --que según señaló ayer la Folha de Sao Paulo fue menor delo inicialmente previsto-- el director del proyecto HO y hermanos del artista publicó este escrito hace diez días en el diario O Globo. Lo reproduzco en su integridad.
........

Responsabilidade, segurança e trégua
por César Oiticica

Agradecemos, emocionados, às dezenas de mensagens de solidariedade enviadas por pessoas de várias partes do mundo pela tragédia do incêndio que destruiu grande parte da obra de Hélio Oiticica.

Não concordamos, de maneira nenhuma, que cabe culpa ao governo, municipal, estadual ou federal, por esse acidente trágico que deixa o mundo da arte órfão de uma das mais destacadas obras da segunda metade do século XX. Uma tragédia absurda, muitas vezes, tem como reação uma série de protestos contra o governo. É mais ou menos como a revolta do filho contra Deus pela morte prematura do pai.

Nós escolhemos, conscientemente, desde o início, o modelo no qual acreditávamos ser o melhor para gerir a obra de Hélio. Fundamos, em 1981, o Projeto Hélio Oiticica, uma associação cultural sem fins lucrativos, com as finalidades de guardar, conservar, estudar e difundir a obra do artista.

O projeto teve um desempenho excelente, nestes 28 anos, como provam o grande aumento do prestígio da obra a nível mundial, as inúmeras teses acadêmicas elaboradas sobre a obra de Oiticica, as restaurações de grande parte do acervo e o acondicionamento correto com controle ambiental perfeito em sua reserva técnica. O item segurança não foi negligenciado, contando com dois sensores de fumaça ligados ao sistema de alarme.

No interior da reserva, no momento do incêndio, só havia um ponto com energia elétrica ativo: o desumidificador, já que o sistema de ar-condicionado não tinha ponto de energia interno e a iluminação estava sempre desligada quando a reserva se encontrava vazia. Inúmeros especialistas em museus, restauradores, curadores, historiadores de arte e artistas visitaram a nossa reserva técnica e sempre a elogiaram.

Nunca houve uma crítica.

Mesmo assim, sempre nos perseguirá o sentimento de que talvez pudéssemos ter evitado o que ocorreu. A responsabilidade é só nossa e não seria justo tentar dividi-la com alguém.
Não duvidamos, porém, que o caminho que escolhemos para gerenciar a obra de Hélio foi o correto.

A administração da obra de um artista nunca deve ser feita pelo poder público principalmente quando não há o conhecimento e a estrutura necessários para isso.

A obra de Hélio Oiticica é extremamente complexa.


Até hoje é motivo de estudos até pelos mais veteranos pesquisadores e estimula, mais do que qualquer outra, os jovens acadêmicos a elaborarem monografias e teses. A sua ousadia a torna fonte de inspiração e estímulo à liberdade de criação em todo o mundo.

Uma estrutura estatal, burocrática, jamais poderia fazer o que foi feito pelo Projeto Hélio Oiticica nestes 28 anos. Depois do desespero, uma tristeza profunda, doída, tomou conta de todos que se acostumaram a amar a obra de Hélio Oiticica. Mas esse sentimento deve ser substituído pela vontade vital de continuar o trabalho de cuidar e difundir a sua obra.

Agradecemos à imensa ajuda do Ministério da Cultura, que rapidamente acionou o Ibram para nos ajudar a resgatar as obras que sobreviveram ao incêndio.

Essa força, neste momento, transformou a perplexidade diante da tragédia em ação para a recuperação do que restou do acervo.

Temos que pedir uma trégua a todos que, por um motivo ou outro, discordam ou desgostam do Projeto HO ou de nossa família. Por favor, um pouco de solidariedade.

Pedimos também um tempo a todos que, mesmo por motivos profissionais, desejam entrar em contato conosco. Estamos tentando salvar o que sobrou do incêndio.

Contamos com a sua colaboração.


CÉSAR OITICICA é irmão de Hélio e diretor do Projeto HO

O Globo , 21 de outubro de 2009

Políticas da Arte Diálogos da Arte en MAM Rio de Janeiro

sábado, octubre 31, 2009

Miedo a la opinión

Esto debe recordarnos algo. Una pieza del caricaturista Chócolo, cuyos varios dibujos han aparecido ya en la prensa colombiana, fue tapada para una actividad del Ministerio de Comunicaciones de ese país en el marco de uno de los Salones Regionales que se llevan acabo anualmente. Reproduzco una nota aparecida en El Espectador.
....


Miedo a la opinión

Con cartulinas y cinta pegante se tapó el texto de la caricatura (en gran formato) para que los asistentes no leyeran el mensaje, alusivo a los ‘falsos positivos’.

Sorpresa, decepción o inconformidad han sido algunas de las expresiones de los curadores y participantes del Salón Regional de Armenia (organizado por el Ministerio de Cultura), cuando se encontraron con la obra Falso positivo, del caricaturista Chócolo, tapada con cartulinas y cinta pegante.

La caricatura mural, que alude con humor crítico un hecho que ha acongojado e indignado al país, el de los falsos positivos del Ejército, fue censurada durante dos horas en las que se prestó el espacio de la antigua estación del tren de Armenia (donde se aloja el Salón Regional del Eje Cafetero) para un evento del Ministerio de Comunicaciones.


Sin embargo, de entrada el curador de la muestra, Fernando Arias, tomó distancia de lo sucedido: “Autorizamos realizar ese evento dentro del Salón, porque permitiría mayor afluencia de público, pero jamás dimos vía libre para que manipularan las obras y menos para que las censuraran”.

El Salón, que se realiza por primera vez en Armenia, parte de un concepto curatorial que desarrollan los artistas de la zona. MicroMacro, la curaduría de Fernando Arias y Jonathan Colin, es una apuesta que puso a hablar a artistas (en un sentido amplio, pues se invitaron caricaturistas, comunicadores, entre otros) de la realidad económica, social y política, partiendo de los aspectos microscópicos de la vida.

“Invitamos a los participantes a hacer un taller con un bacteriólogo para conocer aspectos de la microbiología y desde ahí hacer una reflexión sobre los aspectos macro de la vida”, explica Arias. En este contexto nació una muestra que comprende obras muy cercanas a lo biológico y otras “menos literales y más macro”.

En el segundo grupo quedó incluida la caricatura de Chócolo (Harold Trujillo Torres) que juega con el episodio de los falsos positivos del Ejército y la actividad de los laboratorios bacteriológicos de clasificar el tipo de sangre.

Por su contenido político, fue precisamente este mural el que despertó la suspicacia de los organizadores del evento, que se realizó en el mismo espacio el pasado 22 de octubre para el Ministerio de Comunicaciones. Ese día, en la inauguración de “Conectando sentidos” —encuentro que busca apoyar a la población con discapacidad sordomuda, llevando equipos tecnológicos y procesos de formación—, los asistentes encontraron —no sin cierta sorpresa— que una de las obras se encontraba parcialmente tapada (ver foto de portada).

Para el equipo que maneja las obras y hace la producción del Salón Regional, fue una sorpresa encontrar cubierto con cartulinas y cinta los textos del mural, puesto que, según explicaron a El Espectador, sólo habían autorizado, en caso de ser necesario, cubrir el fondo de la tarima y sólo el personal que mueve las obras. Arias expresó “que aunque el Salón ha sido una gran cosa para la ciudad de Armenia, este gesto fue un acto de censura y una falta de respeto con el artista y con el Salón”.

En igual sentido se expresó el caricaturista de El Espectador Chócolo, cuyos trazos, muchas veces irónicos y críticos de hechos políticos, han aparecido en los principales diarios del país: “Para mí ha sido motivo de orgullo estar invitado al Salón Regional y ver cómo la caricatura es considerada arte. Pero me tiene muy decepcionado que alguien irrespete mi trabajo de esa manera”, explicó a El Espectador.

¿Quién tapó el cuadro?

Corpocultura, entidad que autorizó y propuso el espacio para realizar el evento del Ministerio de Comunicaciones, negó que ellos lo hubieran hecho: “No hubo censura, puesto que la obra ha estado exhibida ahí desde la apertura del Salón y aun ahora. No di la orden de tapar el mural y no lo hizo nadie de mi equipo”, afirmó el director Manuel Sabogal.

En realidad, la decisión vino de la empresa que contrata el Ministerio de Comunicaciones para organizar la logística del evento. Como lo reconocieron Andrés Beltrán e Íngrid Moreno, “fue decisión nuestra, como organizadores de evento, pues no queríamos que hubiera contenidos políticos en el espacio”. Ellos afirman que fueron autorizados por el encargado del Salón, John Fredy Quinceno, quien a su vez negó haber dado esa autorización.

Lo cierto es que una obra de arte en un recinto dispuesto para el arte no puede ser “censurada”. Por incómoda o políticamente incorrecta que parezca, es una manera de expresarse, protestar o afirmar algo. En pocas palabras, así lo define Vicente Todolí, director de la Tate Modern de Londres: “Un Salón es como un jardín botánico del arte y tiene un discurso, guste o no, que refleja lo que una comunidad tiene para decir”.

Sara Araujo
publicado por El Espectador
http://www.elespectador.com/impreso/temadeldia/articuloimpreso169056-miedo-opinion

Hoy presentación "Desbordamientos de una periferia femenina"

jueves, octubre 29, 2009

La Franquicia del Arte Contemporáneo - por Lucas Ospina


I.
En abril del 2003 Fernando Botero comentó sobre un incidente que tuvo con los organizadores de la Bienal de Venecia: “Le cuento lo que pasó. Yo estaba invitado por la ciudad de Venecia a exponer las esculturas hasta el 20 de julio. Y la Bienal, que se inaugura el 11 de junio, exigió que se retiraran mis obras antes de la inauguración, lo cual me parece un atropello muy grande… Me están amordazando quitándome las esculturas.”

El melodrama de Botero tuvo una audiencia inmensa en los medios nacionales, uno que otro escucha a nivel latinoamericano y casi nula acogida a nivel internacional; por ejemplo, en Italia, algún periódico hizo referencia a dos esculturas que tuvieron que ser alejadas de una iglesia a petición de un párroco local y otro hizo leve eco al profundo desacuerdo que tuvieron algunos habitantes y urbanistas al ver las 20 esculturas de Botero repartidas por los rincones de la ciudad: “che scatenò furiose polemiche per il numero delle opere dello scultore colombiano disseminate per la città e per un dialogo difficile con la forma urbis veneziana”.

Botero le habló a los medios colombianos como si su voz hubiera retumbado por todo el orbe y cuando le preguntaron por el argumento dado por los organizadores de la Bienal para limitar su presencia en Venecia, lo atribuyó a un asunto de protagonismo: “Yo entiendo que porque la competencia era demasiado grande. Ellos están en un rincón perdido de Venecia, en los Jardines, y yo en pleno centro. Les iba a hacer la sombra total.”

La diatriba de Botero, más allá de su fantochería, sirve para enmarcar una batalla que ha ido tomando forma en los últimos años: la pelea entre un tipo de “arte tradicional”, por llamarlo de algún modo, y el “arte contemporáneo”, una competencia donde lo uno intenta excluir lo otro.

En el libreto actuado por Botero ante los micrófonos locales quedaron expuestos los dos tipos de exclusión: por un lado, la que según Botero ejercieron los organizadores de la Bienal de Venecia, ergo los representantes del “arte contemporáneo”. Botero dice: “En el fondo es una actitud como de estado totalitario, que no deja hablar a la oposición, no deja exponer el otro punto de vista. Porque en el arte siempre hay dos puntos de vista. Hay el arte que está unido a una tradición. Un Picasso, un Mattisse, que tienen esa tradición detrás de ellos. Y hay una nueva actitud, más que todo americana, que parte de Marcel Duchamp, de un arte sin tradición.” Pero por otro lado está la otra exclusión, la que practica Botero, que no reconoce valor alguno en la novedad: “Vamos a tener que inventar un nuevo término para definir lo que somos nosotros y lo que es esta otra gente. A los dos no nos pueden llamar artistas, porque somos muy distintos… Es una masturbación intelectual de unos cuantos que se entienden ellos mismos, pero no hay esa cosa del arte, como fue el gran arte del mundo que creó una conexión masiva con mucho público, con un gran público”.


II.
Entre el totalitarismo de algunos miembros del “arte contemporáneo” (los curadores de la Bienal de Venecia recelosos de que las esculturas de Botero fueran a contaminar la pureza de su criterio curatorial), y la miopía de algunos miembros del arte tradicional (Botero insistiendo “¿Quién quiere ver eso? A nadie le interesa”), hay una verdad elusiva que responde más a una táctica acomodaticia que a una actitud crédula o a una postura retardataria, se trata de una estrategia de guerra. Dice Sun Tzu en “Sobre la firmeza”, el Capítulo Cinco de su “Arte de la Guerra”: “La ortodoxia y la heterodoxia no son algo fijo, sino que se utilizan como un ciclo. Un emperador que fue con un famoso guerrero y administrador, hablaba de manipular las percepciones de los adversarios sobre lo que es ortodoxo y heterodoxo, y después atacar inesperadamente, combinando ambos métodos hasta convertirlo en uno, volviéndose así indefinible para el enemigo.”

A nivel local uno de los sectores donde más se nota esta forma de pendular entre ortodoxia y heterodoxia, entre “arte tradicional” y “arte contemporáneo”, ha sido el de las galerías. Las precarias condiciones de la plaza de mercado del arte, el encierro de las obras en los límites de la hacienda de unas pocas ciudades, y la chichipatez del coleccionismo, han creado una situación tan frágil de existencia que aquí lo “indefinible para el enemigo”, más que una estrategia deliberada, es parte de la condición tragicómica que rige la existencia en esta guerra: las galerías que buscan regentar la franquicia del “arte contemporáneo” ven cómo sus esfuerzos por perfilarse se desdibujan y no son viables ante la oferta variopinta que ofrecen otros negocios que se niegan a encasillarse en lo tradicional o lo contemporáneo y venden por igual arte actual y arte viejo. Es más, suele usarse el arte tradicional como gancho para mover la venta de piezas contemporáneas: “Le tengo un dibujo de Botero pero le sumo este otro dibujo de un artista joven que está barato y es una gran promesa”. Las galerías de “arte contemporáneo” que solo tienen en bodega “arte contemporáneo”, no pueden competir con la oferta de esas galerías que ven en el eclecticismo y la conjunción de todos los géneros de arte una práctica adecuada para atrapar a un comprador que tiene un pie en el pasado y otro en el aire.

Pero la franquicia del “arte contemporáneo” cuenta con la ventaja de la actualidad, es la novedad, y aprovecha ese aire de progreso que tanto interesa a las instituciones. No es extraño que un banco tenga arte tradicional pero a la vez esté ávido de comprar “arte contemporáneo”; que el arte sea crítico o polémico poco importa, la imagen del banco como institución tolerante y sobre todo capaz de comprender lo actual es un “goodwill” poderoso, si el gerente entiende o no lo que está comprando es irrelevante, lo que importa es mostrar que la institución está al tanto. Si la institución posa de actualizada en términos de “arte contemporáneo” su mensaje es que lo suyo es lo último de lo último. Está el caso de en un banco tradicional que en su sede principal reemplazó la inmensa escultura de un grupo de vacas y vaqueros que la ataba a su origen de banca ganadera por una obra más “contemporánea”: un muro de luces que respondía a un patrón aleatorio, un oráculo discotequero tipo “2001 odisea en el espacio” donde los orates comulgan para recibir aviso ante el vaivén incierto de lo económico.


Es cada vez más normal que los galerístas que manejan la franquicia del “arte contemporáneo” sean contactados y reciban el apoyo de instituciones estatales. Un ejemplo reciente es el de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño que pactó su programa de residencias internacionales para artistas con la galería Vermelho de Brasil. Para seleccionar a los escogidos primaron más criterios galerísticos, así, ganaron los finos acabados que ofrecían algunos de los proyectos presentados y no las propuestas abiertas sugeridas por la mayoría de concursantes, y de 10 becas solo se asignaron 5. Resultó extraño ver cómo María Iovino, gestora cultural escogida por la institución pública para formular la convocatoria, seleccionó entre los muchos programas de residencia en Brasil precisamente el de una galería comercial con la que ella tenía nexos, y además intervino en la selección de los artistas escogidos; una vez esta situación fue revelada por un participante que notó las anomalías, la gestora hizo una serie de descargos donde le advirtió al artista sobre posibles demandas legales y hasta cárcel. Pero más allá de las leguleyadas de ese debate lo que quedó claro fue la captación de un bienintencionado programa de residencias estatal por parte de una de las “franquicias del arte contemporáneo”, con eufemismos como la “independencia de pensamiento con excelente nivel”, para referirse al “buen ojo” ferial del galerista, la gestora cultural justificó una escogencia que no contó con más documentos de análisis que un acta escueta y con errores de redacción, un detalle menor si se trata de un programa privado pero fundamental cuando se trata de la asignación de dineros públicos. El problema se habría saldado, al menos en términos de franqueza, si en vez de “ residencias internacionales” el programa se refiriese a sus subsidios como “prácticas empresariales”, “pasantías para artistas profesionales” o “bolsas de trabajo para gestores culturales”; o incluso, a la luz de la coyuntura política actual, podría llamarse “Arte Ingreso Seguro”, “AIS”.

Otros que explotan la franquicia del “arte contemporáneo” son unos pocos coleccionistas criollos que solo compran “arte contemporáneo” (o “arte joven”) y se visten de mecenas; en su elección hay tanto de hombres de gusto como de hábiles buhoneros: compran barato lo que luego venden caro, buscan en el mercado lo que abunda porque solo pueden acceder a lo que es novedad y no norma (el arte valorado por un criterio histórico o limitado a unas pocas piezas circulantes). Lo normal es que los mercaderes independientes actúen mancomunados con algunos galerístas, si es el caso con algunos artistas, con el fin de unir fuerzas y proteger su inversión: acaparan obras, suben a pérdida el precio de las obras expuestas pujando en subastas y luego, con trucos de oferta y demanda, aumentan el valor de sus colecciones. Por supuesto, sus acciones están lejos de las de los jugadores transnacionales del arte y son un juego lelo de niños comparado con las astucias de mercadeo hechas por la familia Mugrabi para inflar y mantener, en medio de la recesión, el precio de las obras del artista Damien Hirst, o, para no ir muy lejos, con la habilidad de alguien como Botero que al donar 260 obras de su autoría a dos instituciones nacionales en el año 2000 elevó los precios del resto de sus obras que continúan circulando en el mercado.


III.
Es tan amorfo el perfil de las galerías locales y sus actores, ese frenesí dubitativo entre ser y parecer, ese afán de unos por cerrarle el camino a otros —incluso entre los “contemporáneos” por ver cual es más “contemporáneo”—, que la tragicomedia todavía está en los primeros actos (y tal vez se quede así por siempre). Las ferias, las subastas, las crisis, la especulación y la cotización de una nueva camada de artistas podrán definir las escenas que siguen; por ahora, a comienzo del camino, solo tenemos las palabras de nuestro caricaturista involuntario, el Maestro Fernando Botero, que como buen artista no coincide nunca con la verdad pero sí afirma medias verdades o verdades y media:

“Hay un divorcio que nunca existió. Siempre hubo un entendimiento, un gozo, una comunicación profunda entre el arte y el espectador. La gente se muere del miedo de decir las cosas como son. Seguramente mucha gente piensa que eso es una basura, pero nadie se atreve a decirlo, porque creen que no son modernos, que no entendieron. A mí no me da miedo decirlo. Lo digo porque… es como el cuento del emperador desnudo: un niño se atrevió a decir que estaba desnudo. Es el mismo caso… Ahora hay una especie de dictadura, una mafia del video y de la instalación que no dejan ver suficientemente la otra cara del arte, de un arte contemporáneo que tiene la característica de estar unido a la tradición. Es decir, Picasso también era un artista de vanguardia y era un pintor de la tradición. Él siguió a Cézanne, se inspiró muchísimo en Delacroix, en Velásquez. Fue un hombre con gran respeto de la tradición. Lo que pasa es que después vino Duchamp, lo de los Ready Made, y eso creo una visión del arte, como si se hubiera roto una cadena que llevaba miles de años, por una imbecilidad. Porque, finalmente, la actitud es completamente estúpida; romper una tradición de mil años por esta cosa de los Ready Made y todo lo que vino después, o sea que hoy en día, un artista tiene una idea y la ejecuta, pero no hay un estilo ni concepción permanentes, como se debe tener en el arte… A mí nada me saca de mi pasión del trabajo. Cuando usted me llamó aquí estaba pintando. Yo vivo para mi trabajo, en absoluto; esto no me quita mi entusiasmo.”

- Lucas Ospina

Publicado en periódico Arteria #21


lunes, octubre 26, 2009

ESTADO DE ALERTA, por Red Conceptualismos del Sur

El pasado sábado 17 de octubre un incendio destruyó gran parte del acervo artístico y documental del artista brasileño Helio Oiticica (1937-1980), el cual se albergaba en una casa privada en Río de Janeiro bajo la tutela de la familia del artista. Artista plástico neoconcreto, cineasta experimental, inspirador del movimiento tropicalista, profundo y sensible colaborador con las formas de cultura popular brasileñas, Oiticica es reconocido de manera indiscutida como uno de los más grandes artistas del arte de vanguardia que dió el siglo pasado. Esta irreparable pérdida revela una problemática común a todos los países de América Latina y el Caribe: la existencia de políticas de preservación ineficientes, de legislaciones que no toman en cuenta la necesidades cambiantes del arte contemporáneo y de condiciones de almacenamiento inadecuadas las cuales no sólo ponen en riesgo a los propios acervos sino que atentan también contra el libre acceso a documentos que son de interés público. Esta problemática nos orilla a poner sobre la mesa una vez más no sólo el valor histórico y patrimonial del arte sino, sobre todo, la necesidad de proteger y de reactivar la memoria de su potencia crítica. De no hacerlo, contribuiremos al debilitamiento de la reflexión crítica, la fuerza creativa y la investigación comprometida de las sociedades contemporáneas.

No es casual que desde hace algunos años asistamos a un proceso generalizado de canonización de archivos y acervos de artistas, principalmente aquellos relativos a la producción de los años 1960-70 en América latina, operación que los convierte en objetos glamorosos y estériles. Una de las principales razones del interés reciente por ese período es el hecho de que la fuerza poético-política del arte comienza a recuperar aliento en los últimos años, reconectándose con este patrimonio, resignificándolo y resignificándose. Un movimiento que había sido brutalmente interrumpido por la violencia y los regímenes dictatoriales, que preparan el terreno para la instalación del neoliberalismo en los años 90. Y en el momento en que esa capacidad política se reaviva –como parte de un proceso de elaboración y superación de los efectos tóxicos del trauma– es nuevamente interrumpida con el refinamiento perverso y seductor del mercado, bajo la égida del capitalismo cultural que opera de modo mucho más sutil que los procedimientos groseros y explícitos de la violencia del Estado que imperó anteriormente en nuestros países.

Es en este contexto que los testimonios materiales de tales prácticas se convierten en una suerte de botín cognitivo de una guerra neocolonial, ampliamente disputado por museos, coleccionistas y otras instituciones que participan del capitalismo global de bienes inmateriales y sus formas actuales de producción de valor, tal como, en determinados casos, las familias que custodian las obras y sus derechos. Una disputa que se da incluso antes de hacer que lo que incuban estas experiencias haya vuelto a germinar. Un nuevo capítulo de la historia no tan poscolonial como nos gustaría.

La desaparición de un componente neurálgico de este patrimonio del arte contemporáneo, que constituye incontestablemente la obra artística y teórica de Hélio Oiticica, impone la urgencia de un posicionamiento frente a este estado de cosas que no puede ser aplazado impunemente. Se imprime la necesidad de fortalecer instancias dialógicas y cooperativas entre agentes de la sociedad implicados en la promoción de estas potencias sensibles, invocando instituciones públicas y universitarias, sociedad civil, investigadores, artistas, etc. Más aún dado que la conservación y la dinamización crítica de estos patrimonios señalan una oportunidad privilegiada para imaginar permanentemente modos más complejos y desafiantes de experimentar la cultura en el presente.

Las actuales circunstancias requieren una respuesta precisa y conjunta de los países de América Latina, en cooperación con aquellas instancias, sujetos e instituciones que estén auténticamente interesados en articular políticas horizontales que contribuyan a descolonizar las relaciones internacionales de propiedad en lo que respecta al patrimonio y a la experiencia cultural desplegada históricamente en el continente. Es necesario reconocer que los Ministerios de la Cultura de distintos países de América latina se vienen empeñando en los últimos años en iniciativas relacionadas con el patrimonio inmaterial; sin embargo, los archivos de arte todavía no se han insertado en tales dinámicas. Esta es una paradoja que valdría la pena discutir, para que avancemos en la toma de conciencia de que el patrimonio artístico no puede ser tratado como materia superflua en la agenda política.

Iniciativas de este orden tendrían en sus prioridades los siguientes objetivos: incentivar y apoyar las políticas de investigación, el mapeo, la divulgación y la preservación de los documentos existentes, recordando que estas son actividades políticas y no meramente académicas o profesionales; estudiar los mecanismos de gestión para la preservación de los archivos de artistas y para la accesibilidad pública gratuita a ellos (y en el caso de las prácticas artísticas, que no se reducen a su objeto sino que involucran la experiencia como condición de su realización: deben pensarse estrategias de reactivación de la memoria de las sensaciones que las mismas propiciaron, ya que se puede acceder a ellas solamente por medio de los objetos utilizados en sus acciones o de los documentos que quedaron de ellas); estudiar las condiciones políticas, jurídicas y culturales para un proyecto de ley que permita compartir el cuidado y la toma de decisiones acerca de los acervos por medio de una instancia articulada entre el Estado y la sociedad civil (la puesta en red digital de los archivos es un dispositivo que puede impedir la pérdida de los documentos y facilitar su accesibilidad); y, por fin, estudiar las condiciones políticas, jurídicas y culturales para un proyecto de ley que regule el tránsito y la comercialización de documentos, obras, registros e investigaciones, sobre todo hacia fuera de su país de origen (muchos de los acervos más relevantes del arte brasileño están siendo comprados por museos europeos y norteamericanos).

Estos serían apenas algunos de los gestos a ser inscritos en la topología de nuestro patrimonio cultural. Gestos indispensables no sólo si queremos revertir los procesos que resultan en la neutralización de las prácticas artísticas, sino incluso la desaparición concreta e irreversible de sus huellas, tal como lamentablemente acabamos de experimentar en Brasil.


Red Conceptualismos del Sur

23 de Octubre de 2009

................


Integran la RCSur

Halim Badawi (Bogotá) / Joaquín Barriendos (México) / Assumpta Bassas (Barcelona) / Patricia Bentancur (Montevideo) / Marcus Betti (Sao Paulo) / Carina Cagnolo (Córdoba) / Fernanda Carvajal (Santiago-Buenos Aires) / Graciela Carnevale (Rosario) / Jesús Carrillo (Madrid) / María Fernanda Cartagena (Quito) / Helena Chávez Mac Gregor (México) / Lía Colombino (Asunción) / María Clara Cortés (Bogotá) / Fernando Davis (La Plata-Buenos Aires) / María de los Ángeles de Rueda (La Plata) / Felipe Ehrenberg (Sao Paulo) / Marcelo Expósito (Barcelona-Buenos Aires) / Fernando Fraenza (Córdoba) / Cristina Freire (Sao Paulo) / Pilar García (México) / Cristián Gómez Moya (Santiago de Chile) / David Gutiérrez (Bogotá) / María Iñigo (Madrid) / Jens Kastner (Viena) / Syd Krochmalny (Buenos Aires) / Ana Longoni (Buenos Aires) / Miguel López (Lima-Barcelona) / William López (Bogotá) / Octavio Mercado (México) / André Mesquita (Sao Paulo) / Fernanda Nogueira (Sao Paulo-Barcelona) / Soledad Novoa (Santiago de Chile) / Luisa Ordóñez (Bogotá) / Clemente Padín (Montevideo) / Juan Pablo Pérez Rocca (Buenos Aires) / Alejandra Perié (Córdoba) / Júlia Reboucas (Minas Girais) / Cristina Ribas (Rio de Janeiro) / Suely Rolnik (Sao Paulo) / Juan Carlos Romero (Buenos Aires) / Sylvia Suárez (Bogotá) / Mabel Tapia (París-Buenos Aires) / Emilio Tarazona (Lima) / Paulina Varas (Valparaíso) / Ana Vidal (Bahía Blanca) / Jaime Vindel (León-Madrid) / Rafael Vital (Sao Paulo) / Isobel Whitelegg (Londres)

Suscriben también este documento:

Manolo Borja-Villel (Director del MNCARS-Madrid) / Ticio Escobar (Ministro de Cultura de Paraguay) / Graciela de la Torre (Directora del MUAC-México) / George Yúdice (University of MIami) / Andrea Giunta (University of Texas at Austin) / C
hantal Bideau (Francia) / Alejandro Navarrete (México - Holanda) / Ana María Tavares (Brasil) / Ian Simms ( Francia) / Humberto Nilo Saavedra (Chile) / Fabiana Éboli Santos (Brasil) / Regina Vater (EUA - Brasil) / Stephen Wright (Francia) / Roberto Ferreyra (USA) / Estefanía Peñafiel Loaiza (Francia - Ecuador) / Eva Feito (España)

Mañana portafolio de Laetitia Bénichou en TUPAC

Raimond Chaves en LIPAC de Buenos Aires


ACTIVIDADES EN EL ROJAS

Plataforma 1/ LIPAC 2009

Lunes 26 - AUDITORIO ABUELAS DE PLAZA DE MAYO

ENCUENTRO CON RAIMOND CHAVES

(Actividad cerrada programada para becarios** LIPAC – 2009)

El artista Raimond Chaves tomará contacto con los becarios LIPAC 2009 a través de los proyectos en curso. Esta plataforma permite que los intereses de estos proyectos entren en diálogo con otras perspectivas, ofrece una instancia de nuevos acercamientos y distanciamientos críticos. Una plataforma donde el concepto de Laboratorio siempre se redefine.

Plataforma 2/ LIPAC 2009
Miércoles 28 a las 19 - AUDITORIO ABUELAS DE PLAZA DE MAYO

CCRojas- Av. Corrientes 2038 – Entrada: Gratuita/Capacidad Limitada

CLUB LIPAC presenta

APUNTES PARA UNA TEORIA CRÍTICA

-Música y video como notas y citas críticas-

Por RAIMOND CHAVES

"Notas y apuntes para una teoría crítica" es un relato con el que el artista visual colombo-catalán Raimond Chaves invita a compartir su archivo de imágenes, recortes de prensa, citas, películas, música y canciones.

Una narración en base a retales, gags, descargas, bucles, cuentos y algún que otro equívoco a modo de argumentos.

Una "teoría crítica" que apela a una suerte de "razón gamberra" y pide cuidadosa atención hacia aquello que a primera vista parece no sirve para gran cosa. ¿Encontraremos en estos "textos" claves y herramientas que permitan ponerlo todo patas arriba?

Al finalizar la presentación Club LiPac invita a continuar la velada en una: Travesía por la Ciudad Crítica, recorrido nocturno por un mapa especìfico de bares de Buenos Aires.

** Becarios en concepto de formación artística y traslados sin costos.

ACTIVIDADES EN EL CCEBA

Plataforma 2/ LIPAC 2009

Martes 27 a las 19

CCEBA - Florida 943

Entrada: Gratuita/Capacidad Limitada

EL TOQUE CRIOLLO

Charla Musicalizada

Por RAIMOND CHAVES

El Toque Criollo se ha presentado entre 2004 y 2009 en muy variados contextos: como telonero del concierto de Joe Bataan y Marc Ribot, Sala Aqualung y en Ojo Atómico en Madrid, en Lugar a Dudas, Cali, en las 27 y 28 Bienales de Sao Paulo; Capacete Entretenimientos, Río de Janeiro. Espacio La Culpable, Lima. Conferencias ETSAV - La investigación como proyecto, Barcelona; y en SITAC VII - "Sur, sur, Sur, Sur..." Centro Cultural Tlatelolco, México DF y OPA Guadalajara, en salas de teatro, etc. Ahora y por primera vez en Buenos Aires se presentará en LIPAC, Laboratorio de Investigación en Prácticas Artísticas Contemporáneas del centro Cultural Rojas, y en CCEBA.

Se trata de una “charla musicalizada a modo de breve crónica sobre América Latina y el Caribe construida a partir de una colección de carátulas de discos comprados en los mercados de América Latina y el Caribe. Un relato de imágenes, canciones, archivos sonoros y palabras entre la lección de historia, la narración del viajero y el pase de diapositivas.

Carátulas de viejos long-play. Restos de una industria cultural latinoamericana que no dudaba en mezclar insolencia, ironía, y sarcasmo con una absoluta falta de prejuicios para hablar con imágenes de una manera directa e irreverente del contexto continental. Las portadas, que no sólo son valiosas por lo que muestran y por lo que a menudo esconden, sobrepasan la esfera del diseño, la memorabília y la referencia más estrictamente musical para llegar a ser algo más: documentos de primera mano para leer la Historia de otra manera”.


http://www.puiqui.com/esp/archivoesp/El_Toque_Criollo/ElToqueCriollo.htm



CV Raimond Chaves

Artista visual colombo-catalán residente en Lima. Agitador de medio tiempo, editor independiente, articulista esporádico, grafista ocasional y dj de vez en cuando. Trabaja a partir de los interrogantes provocados por la des-ubicación y las tensiones entre lo local y lo global.
Su producción aúna el interés y compromiso para con el contexto latinoamericano con la elaboración manual de imágenes (Los Ladrones de Dinamita, Bogotá-Barcelona, 2000; La Pura Oscura , Bogotá 2004 y Maestro Plantillero, Lima, 2004); la edición de diversos tipos de publicaciones de bajo presupuesto, (Hangueando, 2002-2004, Enviado Especial, Cartagena de Indias, 2007 y Puñeta!, 2007) y la narración de la memoria familiar cruzada con la Historia de América Latina a partir de portadas de discos encontradas en mercados de pulgas (El Toque Criollo, 2002-2009).
Mano a mano con la artista peruana Gilda Mantilla ha llevado a cabo Dibujando América (2005-2009) proyecto que une dibujo y viaje como herramientas de conocimiento y en la actualidad “Observaciones desde la Ciudad Polvo ” gracias a la beca de la Fundación Marcelino Botín. Obra en las siguientes colecciones: MALI, MoMA, Tate Modern, MUSAC y Fundación ARCO, entre otras públicas y privadas en EE.UU, España, Perú, Holanda y Alemania.

José Díaz Cuyás: "Los Encuentros del 72 significaron un revulsivo para la escena artística española"

El día de mañana se inaugura en el Museo Reina Sofia una de las exposiciones de la temporada que más ganas tengo de ver. Bajo el título de Encuentros de Pamplona 72. Fin de Fiesta del Arte Experimental, y con la curaduría de José Diaz Cuyás, la exhibición se centra en uno de los eventos que catalizó una de las experiencias de vanguardia más particulares del período. Como curiosidad historiográfica más de un investigador de América Latina nos hemos interesado alguna vez en este evento poco estudiado precisamente por la exposición Hacia un perfil del arte latinoamericano que Jorge Glusberg organizó desde CAYC aquel mismo año, y en el cual participaron artistas de todos lados. Ya algo de discusión se había podido leer en uno de los libros del proyecto Desacuerdos, veremos qué resulta de esta exposición que espero ver ya en un par de semanas! Reproduzco una entrevista con el curador publicada hoy en el Diario de Navarra.
......

JOSÉ DÍAZ CUYÁS COMISARIO DE LA EXPOSICIÓN "ENCUENTROS DE PAMPLONA 72"

"Los Encuentros del 72 significaron un revulsivo para la escena artística española"

M.A.E. . MADRID . Lunes, 26 de octubre de 2009 - 04:00 h.

Entre el 28 de junio y el 3 de julio de 1972, Pamplona fue literalmente inundada por las tendencias últimas y más extremas del arte de los 60, en especial por aquellas vinculadas a la poética del acontecer y tendentes a la disolución de las fronteras entre arte y vida. Aquello fue un auténtico diálogo entre vanguardia y tradición popular, entre los artistas y el público.

El Museo Reina Sofía inaugurará el próximo martes una exposición sobre aquellos Encuentros de Pamplona que de la mano del mecenazgo de Juan Huarte se celebraron en vísperas de los Sanfermines de 1972 y que constituyeron el festival del arte de vanguardia más amplio y significativo de todos los celebrados en nuestro país. Como muy bien dice el comisario de la Muestra, José Díaz Cuyás, "en aquel verano, en pleno tardofranquismo, en una ciudad alejada de las vanguardias artísticas y por iniciativa de un mecenazgo particular, surgió el milagro de un festival de vanguardia que colocó a Pamplona en el inicio de un tour artístico que continuaba su ruta por el Festival de Spoleto, la Documenta de Rasel y la Bienal de Venecia". Díaz Cuyás es profesor de estética en la Universidad de La Laguna y con anterioridad trabajó como documentalista creando y dirigiendo el Centro de Documentación de Arte Contemporáneo del CAAM de Las Palmas de Gran Canaria de. Desde los años 80 viene impartiendo conferencias y publicando artículos en revistas especializadas y en la actualidad es director de ACTO: revista de pensamiento artístico contemporáneo.

¿Cómo llegó usted a los Encuentros?

Mi memoria de licenciatura de Historia del Arte versaba sobre el arte conceptual español y Los Encuentros me interesaron desde mi época de estudiante porque no hay historia del arte contemporáneo español que no los cite como hito histórico. Y sin embargo, me asombraba que no hubiera ni un solo libro de referencia, ni una monografía dedicada a los Encuentros, por lo que aquel acontecimiento se me aparecía como algo legendario y rodeado de una cierta mitología: por lo intempestivo del asunto, por los tiempos en que se desarrolló, por la polémica que generó, por aquella insólita afluencia de artistas internacionales en Pamplona.

¿Qué es lo que más le atraía de aquel acontecimiento?

Las contradicciones históricas que planteó. Fue un un momento de gran densidad desde el punto de vista histórico, porque es como la reflexión en España de las vanguardias más radicalizadas de los años 60 que nos llegan justo cuando al régimen franquista aún le faltaban años y por otra parte llegan aquí demasiado tarde, cuando esas vanguardias estaban ya empezando a entrar en crisis. Y, sin embargo, significaron un total revulsivo para la escena artística española, que era mucho más comedida. Y fueron también motivo de enfrentamiento y controversia. Se produjeron muchos sucesos no programados que eran reflejo en el plano nacional, de las contradicciones políticas y artísticas del tardofranquismo; y en internacional, de las suscitadas en el momento final y más radicalizado del mito vanguardista. A todas esas contradicciones se añade otra: ¿por qué los Encuentros, que fueron tan importantes en nuestra historia del arte contemporáneo, apenas se han contado? ¿Por qué han tenido esa resistencia a relatados históricamente?

¿Usted qué cree?

No lo sé. Pedro Manterola intentó hacer un libro que no salió adelante. También Luis de Pablo. Luego está la resistencia de los Huarte a hablar de sí mismos, a contar su papel de protagonista en la historia del arte español . Creo en fin que estas cosas tienen su momento, responden a una época y el de Los Encuentros es ya un momento histórico.

¿Y por qué usted y por qué ahora surge esta exposición en el Reina Sofía?

La exposición hunde sus raíces en Desacuerdos 2005, un proyecto colectivo de investigación de varias instituciones artísticas en un intento de hacer una relectura de los vínculos entre arte y política. Participamos distintos investigadores, y cada una exponía un tema. El mío versaba sobre Los Encuentros. Poco después, el Museo Reina Sofía me invitó a presentar un proyecto de exposición sobre aquel trabajo, lo presenté y ahora la nueva dirección lo ha retomado y programado.

¿Cómo va a transcurrir esta exposición?

Tendrá una estructura cronológica. Lo planteamos como un gran acontecimiento donde integramos todo lo que ocurrió en esos ocho días que duraron Los Encuentros, incluidos todo lo sucedido (bombas de ETA, asambleas de protesta, etc.) alrededor de aquel acontecimiento artístico. Lo perseguimos día a día, incluso con el horario de entonces en los casos en que nos consta. Hay dos antesalas previas al recorrido. La primera estará dedicada al mecenazgo artístico de la familia Huarte como una manera de explicar por qué se pudo producir aquello. La otra sala está dedicada a los organizadores, el Grupo Alea, un pequeño equipo dirigido por el compositor Luis de Pablo y el artista José Luis Alexanco.

Pero ¿qué queda de lo vivido aquellos días en Pamplona?

Esa es la cuestión. Hablamos de unos tiempos en los que no había conciencia de conservar, no se pensaba en guardar. Además, el tipo de tendencias que se manifestaron en los Encuentros estaban muy cercanos al arte procesual, al arte efímero, así que queda poca obra propiamente dicha, salvo la exposición de la muestra de arte vasco que se celebró paralelamente a los Encuentros y en la que se dieron cita géneros más tradicionales, como la escultura y la pintura.

¿Entonces?

Las piezas de acción más efímeras o procesuales las vamos a reproducir de manera documental mediante fotografías, material de archivo, prensa de la época (la presencia de vuestro periódico en la exposición es importante) y registros sonoros -aunque no sean directos de los Encuentros, que no los hay-, pero vamos a contextualizar la obra de los artistas que intervinieron. Por ejemplo, la pieza de Valcárcel Medina en el Paseo de Sarasate no está, no la podemos reproducir, ni las performances, no tiene sentido, pero sí si lo contextualizamos con obra semejante de esos mismos artistas. De Alberto Corazón, por ejemplo, tendremos obra del año 72 y del This is your roof, producido expresamente para Pamplona por Willoughby Sharp, que no tenemos, pero sí contamos con una pequeña instalación suya de esa misma época.

¿Y no hay documentos sonoros de los conciertos?

Tenemos otras grabaciones de los artistas que intervinieron pero no las grabaciones de lo escuchado en Pamplona porque repito, entonces no se pensaba en conservar. Aun así, hemos tenido suerte porque TVE tenía un programa en la TV2, Galería, que grabó dos capítulos sobre Los Encuentros, que hemos conseguido recuperar y además es un material estupendo. Hemos indagado en Radio Nacional y no ha aparecido nada. La familia Huarte tampoco conserva el archivo de lo realizado. Sólo nos queda la memoria de Juan Huarte, al que yo hice una entrevista sobre Los Encuentros hace un par de años. Y no se puede contar la historia del arte español de los años 50 y 60 sin hacer mención a las actividades de la familia Huarte.

¿Llegará a la gente?

Yo creo que sí, porque habla de cómo nos hemos ido construyendo estéticamente, de las cosas que nos han enriquecido. Y además va a quedar bonita visualmente. Habrá instalaciones de época muy interesantes, piezas potentes, salas con sonido ambiente, cascos para escuchar, películas (una de José Antonio Sistiaga que en aquellos días rodó en Pamplona lo que ocurría en los Encuentros, y otra de Juan Antonio Aguirre, que los filmó con una cámara de 8 milímetros, 8 minutos impagables de material inédito).

¿Quién participará en el Catálogo?

Contará con un trabajo sobre arquitectura de Pepa Bueno, un texto sobre el mecenazgo de la familia Huarte como introductor de la modernidad de Patricia Molins, otro sobre la participación vasca que comisarió Santiago Amon que tuvo unas características muy concretas y muy importantes y que se mantuvo como una exposición relativamente independiente del resto de Los Encuentros, que causo mucha polémica en su momento y que de algún modo marcó el final del proyecto colectivo de la escuela vasca por las rencillas y de los conflictos que se crearon en Pamplona. El catálogo incluye otro texto sobre poesía experimental, de Esteban Pujals y otro relativo a la música de Los Encuentros que firmará la musicóloga Carmen Pardo. Y un texto de presentación mío.

¿Sobreviven muchos de aquellos artistas?

Murieron varios de ellos, pero sobreviven más porque eran más de trescientos los que participaron. Está Luis de Pablo, que fue el organizador de la parte musical y que está colaborando con nosotros en la exposición. Y también Alexanco, y Juan Navarro Valdwerg y Nacho Criado y Gómez de Liaño y Fernando Huici y Javier Ruiz.


[imagen: Cúpulas de José Miguel de Prada Poole. Foto: J.M. de Prada Poole]

Estados de Sitio en la Trienal de Santiago

De hecho he tenido fragmentarios pero buenos comentarios. Incluso ha llegado a mis manos la revista Plus que se editó en el marco de la Bienal y espero comentarla pronto. De momento empezaré --con retraso-- algunas de las notas de prensa de las curadurías de la Trienal. Empiezo por una de las que más me interesa bajo el título "Estados de Sitio" y bajo la curaduría del uruguayo Gabriel Peluffo Linari, no solo porque reune la obra de varios amigos, investigadores y colectivos de arte que me son afines --y con los cuales he trabajado directa e indirectamente-- como el Taller EPS Huayco (Perú), el No Grupo (México), el CADA (Chile), el Archivo de las experiencias del Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario (Argentina) que conserva la artista Graciela Carnevale y el Taller 4 Rojo (Colombia) además de otros artistas invitados, sino además porque permite plantear una revisión amplia en términos bastante ambiciosos sobre las producciones críticas colectivas de los 70 y 80 en el continente. La iniciativa es significativa y veremos que empieza a surgir del cruce de aquellas historias, cuyos trances y desplazamientos nunca han sido tan distanciados como aparentan.
....

CIRCUITO DE ARTE LATINOAMERICANO: VALPARAÍSO “SITIADO” POR LA TRIENAL DE CHILE

Circuito de exposiciones Arte Latinoamérica: Estados de Sitio
9 de octubre al 5 de diciembre, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Museo Lord Cochrane, Sala El Farol, Sala DUC, Sala Puntángeles (Valparaíso)
Por GABRIEL PELUFFO LINARI (Uruguay), curador


Bajo la curatoría de Gabriel Peluffo (Uruguay) y de Alberto Madrid (Chile), el 9 de octubre se inauguró en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Plaza Sotomayor 233, Valparaíso) “Arte Latinoamérica: Estados de Sitio”, un circuito de exhibiciones en salas de arte y de intervenciones en el espacio público que propone un acercamiento al arte latinoamericano de las últimas décadas.

El proyecto incluye —hasta el 5 de diciembre— obras de artistas cruciales, así como registros y archivos de grupos que en los años 70 y 80 trabajaron en contextos de represión política. Se cuentan, entre otros, Francis Alÿs (México), Juan Burgos (Uruguay), Roberto Jacoby (Argentina), Óscar Muñoz (Colombia), Liliana Porter (Argentina - Nueva York), Gonzalo Díaz, Juan Castillo y Guisela Munita (Chile); más los colectivos históricos Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario (Argentina, 1968), Colectivo Acciones de Arte (CADA - Chile), EPS Huayco (Perú), Taller 4 ROJO (Colombia) y No-Grupo (México).

En palabras del curador general de la Trienal de Chile, Ticio Escobar: “La muestra plantea una situación del arte latinoamericano desde cierto anacronismo: una vuelta a las fuentes, al trabajo con archivos, a un sentido político y de vanguardia, revisando cómo se relacionan las obras de hoy con esas matrices. Desde el discurso del evento sobre los límites del arte, es plantear la relación con la memoria”.

Se extiende al respecto, Gabriel Peluffo: “En las últimas décadas, el mapa cultural del continente ya no puede disimular el estar ‘fuera de registro’ con relación a su antiguo contenedor: el mapa político-geográfico. Nuevas condiciones de conciencia histórica (en lo relativo al esfuerzo revisionista de las historiografías locales y al redimensionamiento del papel jugado por la diversidad étnica en los conflictos sociales), así como nuevos flujos migratorios que crearon comunidades dislocadas con motivo del exilio político y la migración laboral, constituyen factores activos de la permanente movilidad de dicho mapa cultural… Hablar de ‘arte latinoamericano’ sin rémoras esencialistas sólo puede tener sentido en el restringido marco casuístico de determinadas prácticas artísticas, curatoriales y políticas”.

“Esta exposición no pretende, por lo tanto, basarse en categorizaciones historiográficas y tampoco en otras de carácter formal o doctrinal, para luego hacer una taxonomía museográfica de esas categorías, como ha sucedido muchas veces. Hemos preferido poner el acento en un arte caracterizado por actitudes de vanguardia en el linde con la acción política como marca distintiva de varias experiencias localizadas, aunque geográficamente dispersas, que se registraron en el continente desde fines de los años 60”, agrega.

Cabe señalar que el énfasis puesto en el período 1968-1985 es cuestión sustantiva del proyecto, en tanto tiene lugar en él una transformación peculiar de la relaciones entre arte y política, pasando de un arte que busca la ilustración estética de la crítica política, a una política de las estrategias críticas (en tanto críticas culturales al sistema) a través del arte.

En el guión expositivo, se superponen dos diagramas de selección y organización de obras: en primer lugar uno que parte de la idea de “Diálogos de sitio” y, en segundo lugar, un diagrama que busca restaurar la noción de “archivo” como estrato testimonial de una memoria dinámica, abierta a relecturas diversas, poniendo en diálogo acontecimientos puntuales y territorialmente dispersos que tuvieron lugar en América Latina a través de colectivos emblemáticos en el sentido de pulsión creativa, espesor crítico y resistencia política.

En los “Diálogos de sitio” —un eje curatorial concebido “en travesía”— destacan las obras in situ o que transitan de Francis Alÿs (México), Juan Burgos (Uruguay), Roberto Jacoby (Argentina), Oscar Muñoz (Colombia) y Liliana Porter (Argentina – Nueva York), al igual que las intervenciones públicas de Gonzalo Díaz, Juan Castillo y Guisela Munita.

Mientras que en los distintos espacios se sitúan —siempre integrando propuestas de los anteriores artistas contemporáneos— archivos de obras de los siguientes colectivos:

- SALA PUNTÁNGELES (Calle O’Higgins 1266): Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario y la acción “Tucumán Arde” (Argentina, 1968).
- MUSEO COCHRANE (Merlot 195, Cerro Cordillera): Taller 4 ROJO (Colombia, 1972-1976), Clemencia Lucena (Colombia, 1973-1983), EPS Huayco (Perú, 1980-1982).
- SALA EL FAROL (Calle Blanco 1113): Colectivo Acciones de Arte —CADA— (Chile, 1975-1985).
- ESPACIO DUC (Iglesia La Matriz, Santo Domingo 26): No-Grupo (México, 1977-1983).
- ESPACIO ZÓCALO, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Plaza Sotomayor): exposición “Travesías” (Valparaíso, 1965 - 2009), con registros del Proyecto Amereida (Escuela de Arquitectura de Valparaíso), de Vanguardia de Rosario y EPS Huayco.


ITINERARIO POSIBLE Y DETALLE DE OBRAS

A continuación, se presenta un recorrido propuesto por Gabriel Peluffo para visitar toda la muestra de la Trienal de Chile que ocupa Valparaíso, concibiéndose las exposiciones e intervenciones como una combinatoria de itinerarios que reproducen los recorridos del sujeto en la ciudad.

- La sala de exposiciones PUNTÁNGELES, en las inmediaciones de la Plaza Cívica, con el archivo del Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario y Tucumán Arde, puede ser un punto de partida pertinente del recorrido. En ese espacio se encuentran también obras actuales de Roberto Jacoby y de Ricardo Migliorisi.

- En dirección hacia el sur, a dos cuadras de Puntángeles, se encuentra la SALA EL FAROL, donde se dispone el archivo de CADA que incluye, además de obra gráfica, fotografías y documentos, imágenes de acciones callejeras de Lotty Rosenfeld. En ese contexto se instala la obra “Narciso” del colombiano Oscar Muñoz y el video de Juan Castillo “Proyecto Bordes”.

- Prosiguiendo el recorrido en la misma dirección, y llegando a la Plaza Sotomayor, se encuentra el edificio del CONSEJO DE LA CULTURA Y LAS ARTES en cuyo interior, descendiendo un piso desde el hall, se disponen las obras vinculadas al eje curatorial “en travesía”: registros fotográficos del artista chileno Juan Downey, de EPS Huayco y Tucumán Arde, así como un video con acciones del CADA y otro del artista mexicano Francis Alÿs. En el hall de este edificio el artista chileno Raúl Zurita (ex integrante de CADA) expone el registro de su obra realizada en 1993 en el desierto de Atacama, donde “escribió” en el paisaje mediante máquinas excavadoras NI PENA NI MIEDO.

- Sobre la fachada hacia la Plaza Sotomayor, se desarrolla el texto en letras de neón, obra del chileno Gonzalo Díaz.

- Sobre la calle Serrano, se encuentra la ruina del PALACIO SUBERCASEAUX, cuyo apuntalamiento sirve como documentación de obra a la artista chilena Guisela Munita, a través de una gigantografía fotográfica instalada en una de sus fachadas.

- Andando por la calle Serrano y ascendiendo hacia el Cerro Cordillera se llega al MUSEO COCHRANE, a unos 150 metros de la Plaza Sotomayor y sobre una altura que permite la visualización del recorrido general. En sus tres salas se ubican las obras y documentos de EPS Huayco (cuyos principales artistas representados son María Luy, Francesco Mariotti, Charo Noriega, Javier Salazar, Armando Williams, entre otros), de Taller 4 Rojo (con obras del colectivo entre las que destacan las de Diego Arango y Nirma Zárate) y pinturas de Clemencia Lucena. Los artistas contemporáneos incluidos son Juan Burgos y Liliana Porter; el primero con intervenciones digitales sobre grabados de propaganda de la China maoísta; la segunda con su video digital “Matiné” (2009), una metáfora exquisita de la desolación contemporánea construida con toques de humor y fragmentos de utopías.

- Descendiendo en dirección a la ciudad vieja, y a unos 200 metros del Museo Cochrane, en el sector de la Iglesia La Matriz, está el último de los espacios que conforman este itinerario: la pequeña sala de exposiciones del CENTRO DE ESTUDIOS DUC (Desarrollo Urbano), donde se instala el archivo del colectivo mexicano NO Grupo, con obras colectivas y piezas individuales, principalmente de Maris Bustamante y Melquíades Herrera.

- Parte del eje “Travesías” es la obra de Juan Castillo que recorre la ciudad con “Ejercicios de borde”, un archivo móvil de su otra obra dispuesta en la Sala El Farol, tratándose de un camión con los relatos registrados en video de habitantes del puerto.


[imagen 1: Gonzalo Díaz, Proyecto Valparíso, 2009 / imagen 2: EPS Huayco, Sarita Colonia, 1980, pintura sobre 12,000 latas vacías de leche evaporada. cortesía: Francisco Mariotti]

Centro Abierto 09. Intervenciones de sitio específico en el Centro Histórico de Lima




ARTISTAS INTERVENDRÁN CENTRO HISTÓRICO DE LIMA


·
Como parte de La Gran Semana de Lima, la Plaza San Martín, el Teatro Colón, el Parque de la Democracia y la fachada del edificio de la Compañía Peruana de Teléfonos se convertirán en escenario de novedosas obras de arte contemporáneo.

· Los transeúntes podrán interactuar de nuevas e interesantes formas con el arte y el espacio público.

· Se presentarán La foto salió movida de la artista peruana Sandra Nakamura; Identidad del argentino Fabián Nonino; Orden Público del cubano James Bonachea; y Yo y San Martín de la chilena Francisca Sánchez.


Lima, octubre de 2009


En el marco de las actividades de la Gran Semana de Lima, Alta Tecnología Andina - ATA, la Fundación Telefónica y el Museo de Arte de Lima - MALI presentan intervenciones urbanas de artistas latinoamericanos seleccionados en la convocatoria Centro Abierto. Intervenciones de sitio específico en el Centro Histórico de Lima”.


Los cuatro trabajos, elegidos entre más de 170 proyectos presentados por artistas de 11 países de la región, podrán ser apreciados en la Plaza San Martín, el Teatro Colón, el Parque de la Democracia y la fachada del edificio de la Compañía Peruana de Teléfonos. Estos proyectos permitirán al público conocer singulares propuestas de arte contemporáneo latinoamericano y descubrir nuevas formas de interacción con su entorno. Así mismo el Centro Histórico de Lima se consolidará como un espacio cultural renovado y con gran potencial para la articulación de acciones artísticas actuales.


Los proyectos serán presentados del 23 de octubre al 1 de noviembre en la Plaza San Martín y alrededores, en horarios especiales. Luego, del 30 de octubre al 31 de enero se realizará una exposición en el Centro Fundación Telefónica donde se mostrará el material relacionado con el proceso de creación y el registro de las obras.


El comité de selección de las obras estuvo compuesto por Rodrigo Alonso, curador y crítico argentino; Martín Bustamante, Municipalidad de Lima; Tatiana Cuevas, curadora de arte contemporáneo, MALI; Lucía García de Polavieja, gerente de Proyectos Culturales, Fundación Telefónica; José Carlos Mariátegui, director de Proyectos Internacionales, ATA; y, Jorge Villacorta, curador y crítico peruano.

El jueves 28 de octubre a las 7:00 p.m. se llevará a cabo en Centro Fundación Telefónica (Av. Arequipa cuadra 11) el conversatorio “Centro Abierto”, con la participación de Rodrigo Alonso, Tatiana Cuevas, Jorge Villacorta, y los cuatro artistas seleccionados de esta convocatoria.


Centro Abierto. Intervenciones de sitio específico en el Centro Histórico de Lima”
cuenta con el patrocinio de Telefónica del Perú y la Municipalidad Metropolitana de Lima, y con la colaboración de Arte Express.


Mayor información: www.centroabierto.org

Proyectos

Orden Público del artista cubano James Bonachea, quien reemplazará las luces de alumbrado público del Parque de la Democracia por luces giratorias de emergencia, transformándolos en objetos de impacto simbólico y estético.

La foto salió movida de la artista peruana Sandra Nakamura, quien al empapelar el Teatro Colón con la imagen fragmentada de su sala principal dará la impresión de que la fachada hubiese sido retirada.

Identidad del artista argentino Fabián Nonino, quién realizará una instalación interactiva en la fachada del edificio de la Compañía Peruana de Teléfonos. El público podrá enviar una imagen desde un celular y ver cómo ésta es generada, en tiempo real y en una escala inmensa, con miles de otras imágenes relacionadas con nuestra identidad, a manera de píxeles.

Yo y San Martín de la artista chilena Francisca Sánchez, que nivelará simbólicamente el suelo en el que se encuentran San Martín y su caballo con el de los transeúntes, mediante la construcción de una plataforma alrededor de esta emblemática escultura de La Plaza San Martín.

domingo, octubre 25, 2009

Incendio en Rio consume archivo de Hélio Oiticica, por Felipe Ehrenberg

OITICIQUIANA: Los griegos se referían a Helios como Panoptes
(aquel que todo lo ve). Helio quiere decir sol, lumbre, fuego...
Su nombre mismo sugiere incineraciones ¿Sentiríamos lo mismo si sus
cosas hubieran sido llevadas por las corrientes de una inundación...?

¡Qué susto, el incendio del legado de Helio Oiticica! ¡Qué pérdida tan lamentable!
Pero ¡cuidado!
Diariamente, aparecen más y más opiniones –impresas y digitales– respecto a esta ¿inesperada? conflagración, algunos muy sensatos, otros no tanto. Para no ir muy lejos, veo en este mismo ciberespacio (donde primero supe la noticia), cómo empieza a crecer... algo, ideas. Aún no surge ni el “cuáles ideas”, ni el “cómo ponerlas en práctica”.
Hay que pedirle cuentas a los funcionarios culturales en Brasil, en México, en toda Iberoamérica, por todos sus descuidos. Tienen que saber que se les irá a exigir de manera perentoria y constante que legislen para colocar la cultura y las artes lado a lado con la protección al medio ambiente. Sugiero entonces que vayamos rápido pero con tientos. En torno al resguardo de archivos, no podemos perder de vista que quienes guardan papeles son cronistas, no especuladores. Quiero decir, los conceptualistas de los 60s en adelante no han guardado con el afán del fetichista.
De Oiticia para acá, se fue enfatizando la diferencia entre “l’objet d’art” y “l’ouvre d’art”. Entre objeto y obra. A la hora de la hora, mantengamos esta diferencia frente a los ojos. Se pierde o se puede perder, por un lado, un caudal invaluable de documentación. Por el otro, hay que tener cuidado pues peligran obras, o lo que se ha vuelto cada vez más importante, vestigios de obras...
^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*^*
Helio Oiticica era organizado y sistemático, como muchos otros creadores y pensadores nuestros, conceptualistas del sur como Clemente Padín... Paolo Bruscky... Beatriz González, Martha Menujin, Lygia Clark, Ulises Carrión, Carlos Zerpa, et al... Reunía con desmedido esmero todo y cualquier papel, documento, foto, recorte o vestigio que tuviera que ver no sólo con lo que creaba sino también –y esto es importante– con lo que pensaba y la manera en que concebía el universo: en la organización de todo archivo personal están reflejados los vericuetos mismos de la mente de quien almacena...
Creo que si Helio no hubiera muerto prematuramente compartiríamos hoy opiniones muy parecidas. Nada sorprendente. La vida –y muchos queridísimos colegas– me han enseñado que se guarda lo impensable, precisamente porque en nuestras sociedades ¡a nadie más se le ocurre nunca guardar "lo impensable"!
Estoy seguro que Helio almacenaba porque, como todos los guardadores contemporáneos que andamos vagando por el éter de la desmemoria, él ya presentía la imperiosa necesidad de cubrir vacíos. Estoy seguro que archivaba presionado (¿aterrado?) por las amnesias que en sus días empezaban a corroer a su Brasil, amnesias que igual corroen a México como a la América latina (incluyendo Haití y Quebec). Helio veía, como lo hemos visto tantos otros, como era desdeñada su producción y las ideas que la impulsaban por la crítica del momento (aún no surgían esos DJs de las artes plásticas llamados curadores). Veía que su pensar no producía eco en las consideraciones teóricas, filosóficas, de su momento.
Y seguramente también se dio cuenta de como la gente de nuestras clases medias, que ocupan posiciones determinantes en nuestras instituciones culturales, han ido cediendo ante el discreto encanto del olvido: de cómo aceptaron –y siguen aceptando– sustituir las memorias de nuestros riquísimos pasados por las efímeras experiencias (gas néon y pixeles binarios) que las deslumbran (happy hour... design... love you... hot sexy girls... brunch... latest news... house for sale... halloween... opening...).
Es sencillo detectar a los culpables: los universitarios y académicos de este sector medio son cómplices de la degradación del pensamiento. Son los que han permitido el desmoronamiento de los eslabones de la imaginaria cadena de eventos artísticos, creativos, de nuestro pasado inmediato y su capacidad para reflejar nuestro devenir. Son los que hacen caso omiso de la Guerra Fría que en los 50s se desencadenó sobre el mundo, ¡y que sigue aquí!, esa guerra que los tiene convencidos que la información es mejor que el conocimiento.
Vean si no: la jesuítica Universidad Iberoamericana, en la Cd. de México, es la única que maneja la carrera de Historia del Arte en el país. ¡Créanme! Sin embargo, hasta hace muy poco, su biblioteca no llegaba ni a los años 50, y ni siquiera se tomaban la molestia de guardar en sus propios archivos las tesis que año tras año le exigían a sus estudiantes para licenciarlos. Frente a tal pobreza de fondo y contenido, ¿cómo pretenden formar cuadros profesionales?, ¿cómo quieren que esos profesionales conozcan el pasado de su propio país, el distante y el cercano? (Me dicen que la situación "ha mejorado". Cruzo dedos porque sea cierto).
Ahora en México, acaba de abrir sus puertas el flamante Museo Universitario de Arte Contemporáneo, con todo y Arkheia, su centro de documentación. Ideado y construido por las mismas clases medias a quienes hasta hace poco les importaba un bledo los nuevos conceptos que se iban fraguando en nuestros suelos, el MUAC no tienen un centavo de presupuesto para reunir, rescatar y cuidar las memorias del arte contemporáneo. Típicamente, quienes dirigen nuestras instituciones ahora quieren que los artistas les donemos lo que antes rechazaban.
Lo malo es que si se siguen por ese camino, si siguen queriendo emular a la Colección Jumex (o las de Constantini o Cisneros, que son 100% privadas), sólo podrán acabar como “medio refrán”: con un ojo al gato, pero descuidando el garabato; con un ojo en el fetiche objetual (hoy más que nunca imperdonablemente eurocéntrico) y descuidando las propuestas del suelo propio.
Varias de las personas que me leen (mil gracias por su paciencia) saben de mis voluminosos archivos. Unos ya están resguardados en la Tate y en la Universidad de Stanford. Por el momento, el MUAC almacena en comodato otra respetable porción de mis documentos (incluyendo obras). Pero lo más sustancioso sigue en las cafetaleras humedades de Xico, zona de calores y lluvias torrenciales. Lo almacenado ahí ya representa un peso injusto en los hombros de mis hijos. Nada, ni candados ni seguros, protegen ese papelerío y esas obras de los pececitos de plata, de los hongos y los líquenes.
No me pregunten que irá a pasar dentro de poco... Puedo asegurarle a quien se interese que, cuando entregue yo el equipo, podrá hallar muchísima información en los espacios submoleculares de la memoria externa que acabo de comprar para mi compu ¡y en el Internet!
De hecho, tengo entendido que precisamente en el Internet hay mucha información producida por Oiticica y en torno a su obra. ¿Qué tal y se aboca alguien a reunir lo más posible en un mega portal/ museo, para la consideración y deleite del mundo?
Any bidders?
Con mil abrazos, desde las humedades paulistanas,
Felipe Ehrenberg


[publicado en su blog hace dos días]

PIESP. Programa Independente da Escola São Paulo

Posteo información del Programa Independiente de la Escuela de Sao Paulo que ha puesto en marcha recientemente el curador y crítico Adriano Pedrosa. Luce una iniciativa sin duda importante en tanto alternativa de discusión y producción crítica frente al modelo convencional de academia. Sin duda será interesante observarlo de cerca y ojalá tenga una importante acogida. Reproduzco la información de la web y algunos comentarios de Pedrosa sobre el nuevo programa.
......

PIESP - Programa Independente da Escola São Paulo

Desenvolvimento de linguagem e projetos para jovens artistas

direção: Adriano Pedrosa

com: Adriano Pedrosa (interlocutor-diretor), Ana Paula Cohen, Beatriz Milhazes, Carla Zaccagnini, Ernesto Neto, Julieta Gonzáles, Ivo Mesquita, Leda Catunda, Marcos Moraes,Rivane Neunschwander, Rodrigo Moura e Rosângela Rennó.

  • 2 de março a 30 de novembro de 2010
  • 3ªs feiras - 19h as 22h - Seminários críticos
  • Duas 5ªs feiras por mês - 20h as 22h - Palestras
  • Encontros individuais serão agendados no decorrer do curso


Inscrições até 11 de janeiro de 2010

Matrícula de R$ 990 | Mensalidade de R$ 990

Em virtude da relevância do programa a Escola recebeu apoios financeiros que permitiram a redução dos valores para essa nova mensalidade.


Oferecido a partir de março de 2010, o curso com duração de 1 ano é voltado para o artista em inicio de carreira. Concebido e dirigido pelo curador Adriano Pedrosa (criador da Bolsa Pampulha, em Belo Horizonte), promoverá encontros entre jovens artistas e os mais destacados artistas e curadores brasileiros, para discussão e desenvolvimento de linguagem e de projetos, em aulas em grupo e individuais, além de palestras e seminários.

As inscrições, com número limitado de vagas, serão realizadas por meio de análise de portfólio. O publico alvo é o artista em inicio de carreira que já tenha uma linguagem ou trabalho desenvolvido.

O PIESP é estruturado em aulas semanais, que se dividem em três categorias seminário, palestra e encontro individual e são ministradas por interlocutores residentes, que acompanham a turma durante todo ano (Adriano Pedrosa, Marcos Moraes, Rodrigo Moura e Ivo Mesquita), e por interlocutores visitantes, que participam apenas de 1 semestre (Ana Paula Cohen, Beatriz Milhazes, Carla Zaccagnini, Ernesto Neto, Rivane Neunschwander, Rosângela Rennó e Leda Catunda).

O seminário tem a estrutura semelhante a uma crit class comum nos programas de formação de artistas nos Estados Unidos e na Europa, porém inexistente no Brasil. Crit class, ou "aula critica", consiste numa sessão de debate em torno da obra de um dos jovens artistas participantes, onde cada semana um deles apresenta seu trabalho ao resto do grupo que por sua vez o discute em profundidade, questionando suas decisões estéticas, formais e conceituais.

Os jovens artistas terão encontros individuais com todos os professores para discussão de seu trabalho e de seus projetos. Em cada encontro individual aluno deverá mostrar seu trabalho e seus projetos, e terá a oportunidade de estabelecer uma interlocução direta com os mais destacados artistas e curadores brasileiros. O número total de encontros individuais é de 16 por semestre.

Além das aulas individuais e seminários, palestras também ocorrerão no decorrer do curso, com os professores e também convidados especiais.

Para efetivar a inscrição no processo seletivo você deve preencher a ficha que consta no site e encaminhar à Escola São Paulo aos cuidados do Departamento Educativo (Rua Augusta, 2239 – CEP: 01413-000 / São Paulo – SP) um envelope contendo:

• Currículo resumido (1 página A4);

• Portfólio contendo registro fotográfico da obra do artista, apresentando, no mínimo 20 e, no máximo, 30 imagens (impressas ou em formato digital). Os trabalhos em vídeo deverão ser encaminhados em um DVD com até 15 minutos de duração;

OBS.: cada imagem ou DVD deve ser acompanhado de uma ficha técnica (autor, título da obra, data, dimensões e técnica).


Centro de Documentación de Arte / Archivos online ArtNexus

Los archivos de la revista ArtNexus se han puesto para consulta vía online. Del mismo el Centro de Documentación anuncia recientemente su atención pública en Colombia. Copio aquí los anuncios de prensa.
....
...

FUNDACIÓN ARTNEXUS. CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE ARTE


Carrera 5 No. 67-19
Bogotá, Colombia
Teléfonos: 2495514 – 3129332
Email: fundacion@artnexus.com


El Centro de Documentación ArtNexus cuenta con una colección de material bibliográfico (libros, revistas, folletos, catálogos) y en otros soportes magnéticos, fotográficos y electrónicos (diapositivas, CD-ROM, disquetes). Este material ha sido inicialmente una donación de lo adquirido y recibido durante 33 años de la revista ArtNexus/Arte en Colombia y de la colección de Celia Sredni de Birbragher, su directora.

SALA JESÚS RAFAEL SOTO
Hace más de 10 años surgió la idea de poner al servicio de la comunidad este acervo. En ese entonces el Maestro Jesús Rafael Soto (q.e.p.d.) se enteró del proyecto y ofreció una obra de 1 metro por 1 metro, que donó unos años más tarde. Con la venta de esta obra se inició el proyecto, se adquirieron los elementos y comenzó la clasificación. La sala que alberga la colección lleva el nombre de tan querido y generoso amigo.

El Centro de Documentación ArtNexus ha puesto en marcha, durante los últimos cuatro años, un plan de ordenamiento bibliográfico el cual es pionero en Colombia. Desde 2005, se ha organizado técnicamente con las normativas internacionales de bibliotecología y en la actualidad cuenta con más de DIEZ MIL (10.000) registros en su base de datos para ponerlos al servicio y atender las necesidades de información de artistas, investigadores, estudiantes universitarios, periodistas especializados y docentes de universidades.

Para cumplir con el empeño de poner en servicio este material, se ha implementado una base de datos con el software denominado SIABUC, desarrollado por la Universidad de Colima (México) y la UNESCO, el cual permite realizar las funciones técnicas y administrativas de centros de documentación y/o bibliotecas. Para este trabajo hemos contado además con el apoyo del Instituto Distrital de Cultura y Turismo (IDCT), la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá (SCRD) y las empresas Inducol y Plaresa.

A partir de octubre del presente año, prestamos el servicio con.
• Atención personalizada en la sala
• Consulta automatizada de nuestro catálogo
• Préstamo de material bibliográfico en sala
• Fotocopiado de documentosa
DÍAS Y HORARIO DE ATENCIÓN
El Centro de Documentación de la Fundación ArtNexus prestará su atención y servicios de LUNES A VIERNES, en jornada continua de 9 A.M hasta las 5 p.m. con cita previa.

ESTUDIANTES
Todo estudiante de cualquier Facultad o Escuela de arte puede visitarnos, cumpliendo los siguientes requisitos:
Solicitud de cita previa por vía telefónica o vía electrónica:

• Teléfonos: 249 55 14 ó 3129332
• Contactarse con las funcionarias: Daysi Guzmán y/o Frida Exelbirt
• Email: fundacion@artnexus.com
Suministro de un documento que especifique: el nombre completo, número de documento de identificación, semestre que cursa de su respectiva Facultad hecha por un docente, o secretario general de la misma.
En caso de ausencia del requisito anterior: Carta de presentación de la biblioteca de la institución universitaria con iguales datos que en la carta de presentación.t
Al asistir a la cita presentar el carné que lo acredite como estudiante de la institución técnica, tecnológica o universitaria
DOCENTES, INVESTIGADORES, PERIODISTAS ESPECIALIZADOS
Todo docente, investigador y/o periodista especializado puede visitarnos, cumpliendo los siguientes requisitos:

Solicitud de cita previa por vía telefónica o vía electrónica, así:

• Teléfonos: 249 55 14 ó 3129332
• Contactarse con las funcionarias: Daysi Guzmán y/o Frida Exelbirt
• Email: fundacion@artnexus.com
Presentar el carné o documento que lo acredite como docente, investigador y/o periodista de la institución o universidad en donde labora.

INTERNET
A partir del 16 de Noviembre la base de datos del archivo estará disponible para la comunidad internacional por Internet.

Mañana: portafolio de Tatiana Cuevas en el CDAPC

Mañana se presenta el portafolio de Tatiana Cuevas, curadora del Museo de Arte de Lima, dentro de las sesiones del CDAPC del Centro Cultural de España. Este será, por cierto, el primer portafolio transmitido en directo online.

Sandra Gamarra y Jorge Méndez Blake en OMR

El día de ayer sábado 24 de octubre se inauguraron dos exposiciones, de Sandra Gamarra y Jorge Méndez Blake, en la galería OMR de México. Reproduzco la invitación e info enviada por mail.
....


Dos exposiciones individuales paralelas, Sandra Gamarra (Lima, 1972) y Jorge Méndez Blake (Guadalajara, 1974), cuya obra se vincula con las bibliotecas y los libros. El trabajo de Gamarra establece una nueva especie de biblioteca pictórica donde los libros forman grupos de convivencia/conveniencia en un ejercicio de selección natural (leer más). Méndez Blake crea microsistemas temáticos que extienden la definición de biblioteca en un juego entre la arquitectura moderna y de la literatura clásica (leer más).

viernes, octubre 23, 2009

Conversaciones en torno a la Teoría Queer. Entrevista con Beatriz Preciado

Reproduzco una larga entrevista con la filósofo Beatriz Preciado, alguito antigua (2004) pero siempre pertinente de leer. La republico no solo porque me encanta leer a Beatriz y me siento particularmente afín a sus ideas--tampoco puedo negar que estos dos últimos años de diálogos y discusiones con ella han alterando sustancialmente mis modos de pensar políticamente la producción de discurso--, sino además porque varios de los aspectos de la conversación inciden en aspectos fundamentales que componen la linea editorial de este blog: las formas de producción de conocimiento, la escritura de historia, los espacios de imaginación radical, la hipótesis emancipatoria, la práctica estética, la educación y la academia... pero fundamental e indirectamente sobre los aportes radicales e instrumentos críticos invaluables que ofrece el discurso queer y posfeminista (así como poscolonial, posmarxista...) a cualquier intento de pensar críticamente el lugar de la visualidad y los modos de representación en el presente. allí precisamente donde se tensionan los cruces más significativos entre estética y política. La entrevista es buena por lo ágil pese a estar cargada en extremo de ideas no demasiado sencillas. Ojalá puedan leerla vale la pena.

La cuelgo también porque me la tropecé casi de casualidad mientras buscaba una versión digital de su último texto "Lisbeth Salander. ¿Icono antifeminista o heroína queer?", que leí hace dos días en la revista Parole de Queer y no pude. Si no lo encuentro por allí voy a tener que transcribirlo para colgarlo aquí, así que si alguien lo tiene ya, agradeceré el enlace.
......


Conversaciones en torno a la Teoría Queer
Entrevista con Beatriz Preciado

El impacto que esta teniendo la Teoría Queer en las ciencias humanas y sociales es notable. Conceptos como los de performatividad, deconstrucción, transculturalidad o política de lo corporal encuentran en este marco interpretativo metacontructivista una mirada desafiante de los movimientos sociales, de los objetos concebidos como condensaciones políticas, de la reivindicación de la arquitectura de lo corporal como espacio de politización imprescindible en el que la sexualidad resulta ser un eje importante de reformulación. Aunque lo Queer tiende a la dispersión y se resiste, como casi todo movimiento heterogeneamente desidentitario a la calificación y a la filiación fácil, encontramos en propuestas como las de Beatriz Preciado un camino originalmente crítico que circula traficando entre Michel Foucault, Monique Wittig, Donna Haraway y Judith Butler… Beatriz Preciado es una ficción más del yo (como todos nosotros), es lesbiana antes que intelectual, y así gusta definirse ante una academia que no deja de mirarla con cierta extrañeza. Discípula de Jaques Derrida y Agnes Heller, es profesora de Teoría del Cuerpo y de Teoría Contemporánea del Género en la Universidad de París-Saint Denis, cuna del denominado postestructuralismo. Actualmente completa su doctorado en Teoría de la Arquitectura a la vez que disfruta del tremendo éxito de su publicación más reciente traducida al castellano como Manifiesto contra-sexual, editado en Opera Prima en el 2002 y traducido al menos a cinco idiomas. Esta conversación fue posible gracias a la participación de Beatriz Preciado en un curso de Verano de Adeje (Tenerife, Islas Canarias) organizado por la Universidad de La Laguna y el citado ayuntamiento en julio de 2004. El curso llevaba por título “Desidentidades y Teoría Queer” y fue dirigido por José Luis Castilla y José Antionio Ramos, un extraño tandem entre alguien dedicado a la sociología y alguien dedicado a la filología española.

José Luis Castilla es profesor del Dpto. Sociología de la Universidad de La Laguna (Islas Canarias) y autor de un estudio crítico en torno al concepto de poder en Michel Foucault que lleva por título Análisis del poder en Michel Foucault, publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Laguna (1999). Actualmente trabaja en un texto sobre el Multiculturalismo de la complejidad (pendiente de edición).

José L. Castilla: ¿Qué haces en términos intelectuales? ¿Disciplinariamente, dónde te ubicas, dónde sitúas tu trabajo en todo este asunto de los estudios culturales, el psicoanálisis, el postestructuralismo, la necesidad de concretarlo en efectos materiales…?

Beatriz Preciado: Yo creo que dónde estoy se explica por los lugares por donde he ido pasando, por desplazamientos forzados, no solamente nacionales sino en términos de disciplina también. Cuando acabé mis estudios de filosofía hice un master en bioética porque me interesaba para trabajar sobre el cuerpo y sentí que, en este país, cuando se hablaba de teorías del cuerpo, no tenía ningún referente en cuanto lesbiana, ni tenía ningún interlocutor, ni sabía exactamente con qué tipo de teorías e instrumentos aproximarme a este campo de análisis. Desde luego, no hubiera podido estar donde estoy sin hacer un recorrido que incluso ha sido un recorrido físico en muchos sentidos, y que ha supuesto el paso por los estudios culturales americanos, el feminismo, el postfeminismo americano y el postestructuralismo francés. Efectivamente, llegué a Estados Unidos en el 92 y me encontré con el boom de los estudios queer. Yo no era consciente de que eso estaba sucediendo, era una jovencilla estudiante y me encontré en un contexto en el que se estaban dando los debates entre Nancy Fraser y Judith Butler, en un contexto de emergencia y surgimiento de los estudios postcoloniales en la academia americana. Esto significó que de alguna manera se me vino abajo el edificio intelectual que había constituido toda mi educación filosófica en España y a partir de ahí tuve que empezar a hacerme todo un conjunto nuevo de instrumentos. Fue como comenzar en muchas cosas. Entonces yo creo que en parte el dónde estoy tiene mucho que ver con los estudios feministas y postfeministas, porque en parte yo me sitúo en ese momento de ruptura en el que la teoría queer rompió con el feminismo tradicional, y, sobre todo, con las nociones estables de preferencia sexual y de género, pese a que fuera una categoría construida con referencia a algo biológico y, por lo tanto, en un discurso más naturalista. Yo llegué en ese momento de ruptura y a partir de ahí, con esos útiles intelectuales, empecé a reconstruir mi propia tradición filosófica. Además, están los análisis postcoloniales, que tienen un método que no es el únicamente textual de la filosofía. Creo que eso es muy importante y, cuando volví a España sentí que al menos la teoría queer no se abordaba bien, porque todo el mundo pensaba que es simplemente una teoría del discurso y todo el mundo olvidaba que también es un análisis de la representación y que el texto del que estamos hablando incluye prácticas, técnicas, imágenes…

J. L. C.: …movimientos sociales…

B. P.: …movimientos sociales, artefactos, relaciones, etc. Es decir, que es mucho más complejo y por eso hablamos de la teoría queer como un corte transversal de disciplinas; no se trata de lo interdisciplinar, como se hablaba antes, sino que es un punto de vista eminentemente político. Es algo que tiene que ver con una reapropiación de una serie de microculturas que podríamos llamar los anormales, o si quieres, los oprimidos, o los puedes llamar en distintos lenguajes, los puedes llamar de maneras distintas. Es un proceso a través del que esas microculturas adquieren la posibilidad de ser sujetos de enunciación del conocimiento. Creo que es un proceso que todavía en este país no se ha dado exactamente y creo que hay barreras fundamentales, disciplinas… hay claramente límites disciplinarios que se verían amenazados por esa crítica responsable de la teoría queer. Por eso no es por azar que yo me sitúe en un departamento de teoría de la arquitectura y que lo que yo hago ahora tiene más que ver con un análisis del cuerpo y la sexualidad como tecnología en relación con la distribución y la segmentación en el espacio, por ejemplo. ¿Por qué?, pues porque progresivamente voy huyendo de esos análisis que desde mi punto de vista son excesivamente deshistorizados, abstractos y que han perdido toda conexión con los movimientos sociales y de la filosofía y me voy aproximando hacia análisis más materiales. Pero más materiales no en el sentido más marxista del término, sino en el de un metaconstructivismo, que es algo fundamental en la teoría queer, un nuevo tipo de materialismo: un materialismo inmanente que enlazaría con esa tradición de la segunda modernidad, no tanto la postmodernidad, como se ha hablado. Se trata de una segunda modernidad que es toda la modernidad que no pudo ser porque quedó excluida por un conjunto de procesos históricos y políticos, desde la colonización hasta el proceso de sexualización.

J. L. C.: ¿Y lo llamarías tardomodernidad, como han hecho algunos sociólogos?

B. P.: No, no lo llamaría tardomodernidad. No creo que sea una cuestión de tiempo, creo que tiene que ver con el mismo proceso y la misma tradición con la que se ha construido la modernidad. Es casi una contramodernidad o una modernidad que ha sido ocultada, sistemáticamente oprimida por una modernidad dominante. Es una manera absolutamente inmanente de pensar la materia, una tradición que vendría desde Leibniz y Spinoza, que tiene mucho que ver con cómo estamos pensando ahora mismo el cuerpo y la sexualidad en la teoría queer, que no tiene referencias a una ontología digamos del sujeto kantiano, ni tiene referencia a nociones de autonomía o de libertad, etc., sino que utiliza otras nociones, como, por ejemplo, las de pouvoir y puissance.

J. L. C.: ¿Cómo te sitúas ante la diversidad, la complejidad de la teoría queer? ¿Por qué es importante para los sociólogos esta teoría?

B. P.: Yo me sitúo de una manera muy curiosa, porque cuando llegué a Estados Unidos, la teoría queer estaba en pleno boom. Yo era discípula de la teoría queer, y, por tanto, como buena discípula, era crítica con un conjunto de problemas generados dentro de la teoría queer. Entonces, desde mi punto de vista, la paradoja es que a mi regreso a Europa se me leía como una teórica queer, cuando yo misma estaba tomando ciertas distancias en el interior de un paradigma que se está creando y que es muy complejo y que es excesivamente nuevo para decir que está cerrado, que es una teoría única y firme, y para identificarlo solo con el pensamiento de Judith Butler. Esto es un error absoluto, es algo tan absolutamente nuevo y no se puede intentar fijarlo y decir que es solamente teoría performativa. Yo creo que es mucho más amplio y, de hecho, está siendo sometido a constantes críticas que vienen desde los estudios de transgénero, los estudios de transexualidad, los análisis de la biotecnología que creo que ha sido uno de los grandes avances de la primera forma más conocida de la teoría queer, en tanto que análisis performativo. Desde mi punto de vista, ese análisis ha sido excesivamente lingüístico, ha trabajado con una noción de cuerpo más del siglo XIX que del siglo XXI y creo que necesitábamos aportaciones como las de Donna Haraway. Ella no viene específicamente de la teoría queer, porque no es una pensadora lesbiana, aunque sí que ha estado casada con un gay y, desde luego, eso es algo que la ha debido de dejar por ahí. En Europa pasó lo mismo, es decir, que aquí estamos haciendo política de identidad al mismo tiempo que estamos haciendo la crítica postidentitaria y, claro, de igual manera, cuando yo llegué a España -doce o catorce años después- se me leía como una teórica queer. Pero yo estoy también tomando distancias y trabajando un paradigma que está todavía en construcción, muy complejo y en el que hay muchas dudas. Yo creo que las aportaciones que vienen ahora, las críticas desde los queer deformes o con tipos de corporalidad que no corresponden a la norma, han sido un golpe fortísimo al que yo más o menos he articulado a través de nociones de género como prótesis. Creo que no hay todavía un paradigma absolutamente fijo, cerrado, sólido y que además luego se podría leer en términos de importación y exportación. Me da la impresión de que habría que ver la producción cultural en términos de globalización, es decir, que la teoría queer no se puede entender de otra manera: es un tráfico de movimientos sociales, un tráfico de referencias, de textos, de personas, de flujos, es decir ahí ha habido desde un mes, hasta viajes, hasta amantes, hasta hormonas, todo eso está ahí y eso es lo que constituye desde mi punto de vista la riqueza de la teoría queer: este vaivén casi único y genuino hoy entre movimientos sociales activistas muy radicales y academias muy sesudas.

J. L. C.: … Disculpa por la ambigüedad de los conceptos,¿te consideras una intelectual de izquierda?

B. P.: No me considero una intelectual, porque creo que es una categoría que no me corresponde. No creo en los intelectuales, es decir, no creo en el intelectual ni como emergencia de una masa que viene a iluminarla. Me corresponde más una noción como la de productor cultural o algo así.

J. L. C.: No me refiero al sentido elitista del intelectual, sino a un enfoque más gramsciano, más orgánico quizás…

B. P.: Sí, pero aunque sea una “intelectual orgánica certificada”, yo creo que no, que estamos en un momento en el que no necesitamos intelectuales, contrariamente a lo que pensamos. No necesitamos figuras de este tipo, no solamente de la élite, sino incluso aunque emerjan de lo popular, no. De hecho, la teoría queer muestra perfectamente que no es así como se produce el conocimiento. El conocimiento se produce en redes de intercambio y de comunicación y entonces yo me considero parte de una red de reapropiación del conocimiento, de un trabajo de lucha y de resistencia frente, por ejemplo, a distintas instituciones, como la academia. Yo, por ejemplo, en las instituciones españolas de producción de saber prefiero definirme como bollera que como intelectual, es mucho más reducido, mucho más radical y yo creo que eso es absolutamente necesario. Que alguien sea capaz dentro de esta institución de afirmar un tipo de práctica sexual, un tipo de posición política, eso viene a deconstruir esa institución. Si me considero como intelectual, yo estoy segura de que la institución me digiere y me acepta, incluso.

J. L. C.: ¡Pero no eres cualquier traficante…!

B. P.: Si lo intelectual me lo pones como un traficante, como aquel que hace un contrabando, yo veo mucho así la teoría queer, como un contrabando. En ese sentido de referencias y de prácticas, entonces a lo mejor sí, pero no… Y luego, de izquierda diría lo que dice Javier Sáez. Honestamente, creo que toda esa noción con la que he estado trabajando en Estados Unidos sobre la radical left… bueno, yo trabajé mucho con Agnes Heller, con ese tipo de gente que estaba trabajando en Radical Democracy y, efectivamente, es lo que es el postmarxismo y lo que es incluso el reciclaje de ciertas feministas en el postmarxismo, como puede ser Nancy Fraser… Yo creo que el movimiento queer no se sitúa ahí, curiosamente, y por eso es tan molesto para la izquierda y tan molesto para el postmarxismo, porque está poniendo en duda los conceptos mismos que forman la base del marxismo, que en el fondo tampoco son tan distintos de los conceptos de la modernidad a los que el marxismo pretende atacar. Son conceptos como los de formación del sujeto a través del trabajo, de distribución objeto-sujeto, de división sexual del trabajo… Ahí hay un conjunto de conceptos que no nos funcionan, de hecho yo creo que cualquier activista de los movimientos gay, lesbianos, transexuales, de transgénero sabe que en una reunión de izquierda no puede ser considerado como militante de izquierda, será toda la vida un gay. Yo creo que sigue habiendo la izquierda, desde luego, y lo veo constantemente hablando con gente que conozco muy valiosa, que está trabajando incluso en temas que tienen que ver con Negri con Hardt: una serie de nuevas lecturas críticas del marxismo. Pero me da la impresión de que sigue habiendo esta división entre opresiones constitutivas y opresiones secundarias o contradicciones fundamentales y contradicciones secundarias. Si quieres, el género, la sexualidad y la raza son opresiones secundarias y yo creo que lo que han puesto de manifiesto los estudios queer subalternos, postcoloniales es que la raza es constitutiva, es decir, es una noción mucho más constitutiva que la clase. De hecho, yo creo que el gran problema del feminismo marxista… que, bueno, representó un avance en su momento, y la críticas del feminismo al marxismo son cosas por las que yo he pasado y que me han afectado profundamente, pero no deja de ser una aplicación de la noción de clase a la noción de género, es decir, pensar que el género es una clase sexual. Es una cosa absurda, no es posible transcribir esa noción de clase en la noción de género. El género necesita un análisis diverso, y no me refiero a lo que se hace en España, que es una sociología comparativa del género: eso no son estudios de género. Yo creo que es fundamental que la sociología empiece a escuchar algo de este tipo. Hacer análisis de género no quiere decir que veamos cuál es la diferencia en la utilización de los ordenadores entre las chicas y los chicos. Hacer análisis sobre violencia de género es ver si las mujeres en el espacio doméstico tienen más autonomía o menos de la que tenían en los años 50. Yo creo que lo que cambia en los estudios de género, si fuéramos capaces de hacerlo así, es el método de análisis, es decir, no es que por primera vez nos preocupemos por las mujeres, de las que antes no nos preocupábamos. No, es el método mismo de análisis que pone en cuestión la posibilidad misma de hacer sociología tal como la hemos hecho hasta ahora. La sociología aparece como un instrumento de normalización de género ella misma, por ejemplo, dime una violencia de género y dice la sociología, ello. Pues bueno la cosa es darle la vuelta al paradigma, es decir, no la violencia de género, sino el género como violencia y ahí comienza todo un conjunto de otros problemas.

J. L. C.: ¿Y a partir de qué categoría se te ocurre que puede pensarse una sociología de estas características, aparte, por supuesto, de la crítica interna a la normalización?

B. P.: Yo creo que en muchos sentidos la teoría queer es una sociología, es otra forma de hacer sociología, una alternativa a la sociología y, por lo tanto, es un paradigma que podría ser un paradigma sociológico.

J. L. C.: Algún compañero mío podría decirte que tiene varios problemas con la teoría queer o específicamente con tus desarrollos… Primero, porque lo que haces es una descripción de narrativas, de articulación de narrativas en clave de cratología -ciencia del poder expresado un poco peyorativamente-, y superpuestas de dudosas referencias y construcciones históricas de cierta ambigüedad. De hecho, en esa línea se sitúan algunas de las críticas que recibió Foucault en su momento por utilizar métodos genealógicos y esas cuestiones… construyendo una teoría de la normalización muy potente, pero con poco espacio para explicar aquello que yo llamé autonomía pero que tú, a lo mejor, ubicas dentro del terreno difuso de ciertos espacios de autodeterminación que generan, con todas las comillas que esto pueda llevar en las sociedades occidentales, espacios de libertad, con todas las comillas insisto…

B. P.: Si te das cuenta, yo creo que hay mucha gente que sigue pensando que los estudios queer son Foucault, y los estudios queer han hecho una evaluación de Foucault y han hecho críticas fundamentales a Foucault. La primera es que él nunca hizo análisis en términos de género. Foucault utilizó la noción de sexo únicamente y además la utilizó como sexualidad y como práctica sexual cuando se refiere a la noción de identidad sexual partiendo de nociones médicas y no políticas y estamos trabajando con una noción que ya es política y que, por tanto, ya tiene una dimensión no sólo de normalización, sino de reapropiación, resistencia, construcción identitaria y algo muchísimo más positivo que lo que Foucault vio. Introducir esa crítica de género a Foucault ha generado todo un conjunto de problemas, porque Foucault dice siempre que va con sus análisis de la mujer como si supiera, pero de todas formas en los análisis sobre la masculinidad, date cuenta que Foucault sigue teniendo un planteamiento universal en ese sentido, no piensa los análisis de la masculinidad como análisis de género. En sus análisis del criminal o el perfil del masturbador, no se da cuenta de que hay una diferencia radical entre el perfil del masturbador y el de la masturbadora. Yo creo que eso ha sido un palo importante y, por no añadir el golpe a Foucault que han dado las críticas en términos de estudios postcoloniales. Efectivamente, hay una herencia foucaultiana [en los estudios queer], pero cuidado, es una lectura muy particular de Foucault, no es una lectura de Foucault en la que el poder es solamente un dispositivo de subjetivación y de normalización. Por ejemplo, en mi trabajo utilizo nociones distintas en las que a través de esa noción de tecnología, yo hablo de dispositivos, no sólo ya de resistencia, sino de producción de nuevas identidades que transforman una tecnología de control y dominación en algo que tu podrías llamar tecnología de liberación, si quieres. Yo creo que eso es muy importante, por eso creo en la importancia de las nuevas lecturas de Foucault que están haciendo ciertos autores como Lazzarato, que va a decir, bueno, esta noción de poder que utiliza Foucault es casi neoconservadora: políticamente nos lleva a la inactividad y nos lleva a la imposibilidad de cualquier tipo de agenciamiento. Los movimientos sociales que se reapropian del discurso de Foucault, desde mi punto de vista lo repolitizan. Políticamente, Foucault fue muy tímido, se atrevió a lo de las prisiones, pero tampoco se atrevió a más y cuando el FAHR, que era el Frente de Liberación Homosexual Revolucionario de París, estaba haciendo sus acciones en la calle, Foucault con aquello no quería saber nada. Cuando se hizo el número de diez mil perversos de Deleuze y Guattari, luego casi lo meten en la cárcel por el número y tal. En esta movida no estuvo precisamente Foucault, y se puede preguntar cómo es posible que en ese contexto intelectual aquellos que no son homosexuales estén ahí dando la lata y que Foucault esté en su casa preocupadísimo con la estética griega. Ahí hay un problema fundamental para abordar los verdaderos conflictos sociopolíticos de su momento.

J. L. C.: Estoy pensando sobre la marcha estrategias sociológicas para trabajar. Obviamente en todo abordaje sociológico debe estar la categorización, que es un arma de doble filo. Entonces, entiendo que una sociología de estas características tenga que recurrir a una lógica de no renunciar a los procesos de categorización, pero a su vez hacer permanentemente autocrítica de lo que constituye, de las divisiones que establece y de los espectros que genera…

B. P.: Por supuesto, yo creo que sí, por supuesto. Una de las críticas fundamentales de la teoría queer a la sociología, que además pertenece a las bases mismas de la teoría queer, es que la sociología no es un método descriptivo, sino que es un método performativo, que, por tanto, la sociología pertenece a esas tecnologías de producción del género de las que hablamos siempre. Antes de ponerse a elaborar un dispositivo de análisis sociológico hay que hacer una evaluación de los elementos de género, sexualidad, de raza y de clase que están operando ya dentro de la misma sociología. Está pendiente de hacer un proceso de crítica, y, desde mi punto de vista, ese proceso, quienes mejor lo han hecho son los estudios culturales ingleses. Creo que ese trabajo del que estamos hablando tiene que ver con una politización de la sociología, con una toma de conciencia por parte de la sociología de su propio carácter político.

J. L. C.: Se me ocurre otro reproche desde el ámbito de la sociología: se acusa en este caso a los estudios culturales, o al desarrollo postrero de los estudios culturales, de una cierta fragmentación, de pérdida de perspectiva del conjunto social, en el sentido de que las relaciones sociales son relaciones complejas de integración y parece que estudiar la sexualidad al margen del conjunto social, o al margen de visiones más globales del efecto de conjunto que se genera, puede producir más confusión y más ruido que clarificación teórica. Por otro lado, hay algunos sociólogos que piensan que estudiar los márgenes de lo social, entendido como aquello en lo que no nos gusta reconocernos y que nos cuestiona, nos abre nuevas perspectivas al ámbito de la investigación social. Entiendo que te quedas con la segunda…

B. P.: No, no me quedo con la segunda porque la teoría queer no es una teoría de los márgenes. Eso es fundamental. Mucha gente sigue pensando que la teoría queer es justamente analizar aquello que nunca hemos analizado, irnos al punto de vista de lo otro para, desde allí, adquirir una perspectiva nueva. Creo que no tiene nada que ver con eso. De hecho, se pone de manifiesto cuando desde otras disciplinas a través de un análisis queer se empieza a producir teorías, desde mi punto de vista, bastante totalizadoras, entendiendo el término positivamente, es decir, cómo utilizando la metodología de género, queer, postcolonial… ciertos autores y autoras van a producir de la producción misma de la modernidad. Puede ser el análisis de Homi Baba de la teoría de la cultura, que utiliza el método performativo para analizar la producción misma de la modernidad, textos de Fanon y de otra gente. Desde mi punto de vista, ahí se pone de manifiesto que la teoría queer no es un microanálisis. Para mí, la teoría queer es un golpe a los fundamentos mismos de todas las disciplinas, cualquier disciplina, incluso aquellas que pensamos como más duras, y esto los departamentos de Santa Cruz, Donna Haraway, todo este grupo de gente que trabaja sobre la producción del conocimiento y la producción misma de la ciencia lo han puesto muy bien de manifiesto. Incluso las ciencias duras, la medicina, la biología, la física, etc., están sustentadas sobre estos cimientos de sexo, de género. De nuevo sería considerar ese tipo de divisiones entre el centro y la periferia, o el centro y el margen o, por ejemplo, pensar que la clase sería constitutiva de un análisis, mientras que la sexualidad es periférica. Ése es el gran problema, qué ocurre cuando haces de la sexualidad el centro mismo del análisis. Resulta que es el análisis mismo de clase el que se te viene abajo, porque hay algo que tú no habías visto que hace que no puedas seguir utilizando las nociones de trabajo. Si se aplica a Adam Smith, a Marx, un análisis de sus textos desde un punto de vista de un capital sexual o de una economía política de lo sexual, la misma teoría del trabajo de Marx cae por su propio pie con esta crítica. Yo creo que es así, es darse cuenta de que no hay una centralidad en el análisis, como se quería y, de hecho, uno de los grandes problemas de los estudios de género al principio es que simplemente sustituyeron la categoría de clase por la categoría de género, pero un poco con la misma perspectiva, como el género como una clase sexual o como un producto de la división del trabajo, es decir, sustituir una noción por la otra. Yo creo que se vio muy rápido que ese tipo de análisis conducía a una serie de errores fundamentales y que acababan renaturalizando una serie de categorías. Hay gente que está trabajando en esta línea que llaman a esto Queer and Colour Aliance, es decir, del análisis de la raza y del análisis queer. Creo que la guerra viene por aquí y que en España todavía nos va a costar mucho asimilarlo. Los franceses tienen con Monique Wittig algo como el caso de la teoría queer: Tenían los textos originarios pero no tienen los instrumentos teóricos políticos para hacer una utilización disciplinaria de estos textos que les permitirían deconstruir sus propias instituciones. Entonces, bueno, ahí tienen los textos de Fanon, pero como un autor que lo tienen ahí, más o menos, en un departamento aislado, pero al que no han puesto ninguna atención.

J. L. C.: Una cuestión muy interesante es la división social del trabajo. Aquí hay una diferencia importante entre tu mirada y mi mirada, tus necesidades y las mías…. Me gustaría que me contaras qué relevancia le das a esta macrocategoría y cómo la integras en tus trabajos. Al fin y al cabo, la división social del trabajo es una construcción social en el sentido de que, como lo describía Gramsci, aquello de que lo importante no es si trabajas con las manos o si trabajas con la cabeza, sino la representación social de lo que es manual o intelectual, que es lo que la categoriza realmente.

B. P.: Sí, lo que pasa es que a este debate del trabajo he llegado bastante tardíamente y, curiosamente, yo empecé a dialogar sobre el trabajo con teóricos como Mauricio Lazzarato o como Antonella Corsani, porque es gente que leyó mi libro y que enseguida vino a tocarme así, en la espalda, y decir oye ¿cuando tú hablas de trabajo sexual, qué quieres decir exactamente?. A mí me interesaba utilizar esa noción de trabajo sexual porque tiene toda la conexión con cierto movimiento social de reconocimiento de la persecución como trabajo, que me parecía legítimo y que me parece fundamental y al que yo quería sumarme. Por otra parte, me interesaba porque viniendo justamente de ese análisis de las teorías modernas de la sexualidad, que son fundamentalmente económicas, del cuerpo, a mí me interesaba hablar también de la sexualidad como un trabajo. Estos teóricos que vienen de la economía me dicen, ¿por qué tú a esto le llamas trabajo? y ¿cómo estás pensando esa noción de trabajo?, es decir, ¿a qué te remite esa noción de trabajo?… Claro, ellos son tan críticos con Marx que piensan que uno de los caballos de batalla es acabar con esa noción de trabajo. Entonces, a través de conversaciones con ellos vi que efectivamente ahí hay un problema fundamental que, de hecho, incluso la noción misma de trabajo sexual no estoy tan segura que deba llamarse trabajo, sino a lo mejor deba llamarse servicio. No sé exactamente, pero, desde luego, hay algo en la noción misma de trabajo que es un problema y lo que no querría es hablar de división sexual del trabajo, porque división sexual del trabajo supone —lo vemos constantemente en los análisis, incluso en los análisis que se hacen utilizar metodologías, por otra parte, muy finas de análisis de la globalización—, que siguen tomando categorías biológicas, de hombre y mujer, que además se piensan en la totalidad del cuerpo como hombre y mujer. Creo que lo que yo estoy intentando hacer es, casi, en ese sentido, una microhistoria de los órganos. Date cuenta de cómo ha habido una especialización sexual de cada uno de los órganos, ya sea de la mano, del ano, del pene, del ojo, de la lengua, etc., y esa especialización hace que haya real y literalmente una transgenerización de cada uno de nosotros, es decir, que no se puede hablar de la división sexual del trabajo pensando que tú eres un hombre y yo soy una mujer. No, porque es que resulta que yo soy una mujer, pero que tengo una mano injertada de lo masculino, tengo un cerebro, es decir, que, en términos de políticas del cuerpo, ahí hay un proceso muchísimo más complejo que yo creo que el análisis marxista no contempla en absoluto. Entonces, no estoy segura de que esa noción del trabajo nos sirva para mucho y, de nuevo, todo lo que esto le favorece en el análisis marxista en los términos dialécticos, también. En el fondo, hay un gran problema del que sigue dependiendo la teoría queer: trabajar con nociones ya sea de transexualidad, homosexualidad, hombre-mujer, género-sexo y establecer dialécticas. Yo creo que la teoría queer no es dialéctica, que, por eso, al paradigma de la diferencia, de la diferencia sexual, opone eso que yo he llamado paradigma de la multitud queer, porque hay justamente una multitud. Una multitud que atraviesa. Cada uno de los cuerpos está atravesado por una multitud de generalizaciones que, además, pertenecen a dispositivos históricos de momentos diversos, que no tienen que ver unos con los otros.

J. L. C.: ¿Es decir, multitud es ruptura de binomio…?

B. P.: Absolutamente. Es ruptura de binomios y, además, es que la multitud es no sólo una multitud de prácticas, etc., no. Es que el cuerpo no es una coherencia, es una multitud. La nariz pertenece a un modelo de subjetivación del cuerpo bastante reciente, la nariz pertenece al individuo, pero resulta que los órganos sexuales han quedado totalmente apartados en un modelo del siglo XIX, en el que siguen perteneciendo al Estado, a la Iglesia, a Dios, etc.. Ese tipo de paradojas es lo que se da en cada uno de los cuerpos. La multitud queer no es que sea mucho, es que cada uno es ya producto de muchos dispositivos distintos y, por tanto, una multitud.

J. L. C.: Eso nos lleva a un debate muy interesante: el de la identidad y la desidentidad. Uno de los problemas que tenemos en la importación, más que la exportación, de debates intelectuales en España es justamente la imposibilidad de traducir los contextos de producción intelectual. En ese sentido, ¿cómo piensas tú las teorías de la integración de la desidentidad que parecen que se proyectan desde lo queer -aunque lo queer es también hiperidentidad- en relación a todo este clima de lucha contra las identidades que puede ser interpretado desde los demás puntos de vista un poco peligrosamente? Porque uno de los caballos de batalla, justamente, del pensamiento liberal es la lucha contra las restricciones internas, entonces, ¿cómo ves tú este problema?.

B. P.: Yo creo que en el contexto europeo actual es fundamental una política de identidad, siento decirlo, pero me parece fundamental. Creo que, en ese sentido, nosotros, casi, tenemos un privilegio. Tenemos la posibilidad de hacer política de identidad, pero con la ventaja de utilizar un aparato crítico y de análisis que nos advierte contra los peligros mismos de esos procesos identitarios. Ahí nos tenemos que mover. Y a lo mejor, es verdad que es un poco de malabarismo complicado, pero, en ese sentido, tenemos cierta ventaja con respecto a los primeros movimientos sociales americanos que se lanzan de lleno en un proceso identitario que, además, van a ser curiosamente recuperados por el mercado liberal, simplemente, como estilo de vida. Es decir, fenomenal la diferencia de identidades, perfecto, porque con esto tenemos nuevos mercados y nuevos estilos de vida, y hay una transición —como la que se da con el piercing— de lo político a lo estético y una estetización de ciertas formas de vida que ha hecho perder toda la rentabilidad política de todos los movimientos sociales. Yo creo que en Europa estamos en un momento, a lo mejor, privilegiado en ese sentido y, al mismo tiempo, yo creo que es muy importante establecer útiles políticos, intelectuales, porque, además, estamos en un momento fuertemente antiidentitario, no solamente en España. Incluso viviendo en un contexto francés, es increíble. En el contexto francés con respecto al español es más centralizado. Lo vasco y lo catalán tienen una respetabilidad identitaria en el contexto político español enorme, comparado con lo bretón en el contexto francés, que no tienen derecho ni a la palabra, están en una situación muchísimo más minoritaria que la de las minorías judías. Yo creo que a todo eso se suma, efectivamente, una ola de anti, de crítica contra lo musulmán y de interpretación de toda identidad como una identidad religiosa, que a mí me parece algo fantástico, que se da mucho en Francia ahora y que es, por ejemplo, hablar de las identidades sexuales como extremismo e integrismo, es decir, que ser lesbiana es ser extremista o integrista. A mí me gusta hablar del gueto, entendido mayoritario. Algo interesante de la teoría queer es hacer que la normalidad se dé cuenta de que ella misma es también una identidad, sólo que es la identidad dominante y, desde mi punto de vista, la identidad más oprimida, y que es precisamente ahí donde los procesos de subjetivación son más opacos y tienen menos posibilidad de resistencia y agenciamiento.

J. L. C.: ¿Insinúas acaso que la heterosexualidad puede estar más reprimida que la homosexualidad?

B. P.: Sí, en cierto sentido, sí. Insinúo que en la heterosexualidad el proceso de la normalización ha tenido éxito por completo. Efectivamente, ese proceso nunca es perfecto y la heterosexualidad no existe sino como una parodia político-social, representaciones; pero, es verdad, desde luego, a mí me parece un privilegio en muchos sentidos situarme como disidente sexual en un contexto en el que lo único que veo a mi lado es acorralamiento sexual, justamente la incapacidad absoluta de generar conciencia acerca de tu propio proceso identitario.

J. L. C.: Permíteme que te meta un poco el dedo en el ojo. Vamos a hablar de tu libro el Manifiesto contrasexual. ¿Leeríamos tu libro de la contrasexualidad más como un texto de un literato, como Proust o Cortázar o, más bien, como una propuesta programática y política fuertemente afirmativa?

B. P.: Yo leería mi libro como política ficción, de hecho me gusta pensarlo así. Cuando haces teoría desde el punto de vista lesbiano o de lo transgénero, que es quizás donde me sitúo más últimamente, te das cuenta de que primero careces de archivo por completo, porque eres producto de una historia de silencios, de borramientos, más que de marcas y de inscripciones. De esta forma, si pensaras en una reconstrucción de un archivo estás perdido. Entonces, yo creo fundamentalmente en esa tarea de producción de ficciones retrospectivas y de invención del archivo. En ese sentido, hay mucho de literatura. Para mí es una producción absolutamente imperativa. Incluso, inventarnos nuestra propia historia, porque nos ha sido expropiada y la única forma que tenemos de reproducirla es precisamente a través de la invención. En ese sentido, pues sí, hay algo de ficción, pero también hay muchas cosas que son muy fachas y lo tengo que reconocer. Siempre tengo como un delirio, un manifiesto se llama un manifiesto aunque yo me ría de mis propios delirios. Pero sí, siempre hay algo muy irónico, muy paródico, y, claro, ¿cómo puedes llamar manifiesto a estas alturas a un texto, no? Efectivamente, es un texto de ficción, pero de ficciones productoras de realidad en el sentido performativo. Me da la impresión de que así funcionan todos los textos de todas formas, así que no creo que el mío sea una excepción. Los trabajos de Cortázar o Proust son también un texto de cambio político, de la misma manera que Marx está absolutamente lleno de metáforas, de narraciones y ficciones.

J. L. C.: ¿Equiparables en última instancia…?

B. P.: Yo creo que no se trata de equiparables o no, sino que se trata de una cuestión de contextos y de estrategias. En un momento dado, la construcción de un concepto como, por ejemplo, el de género. Ese concepto aparece como un artefacto, un instrumento muy largo de dominación, que es la medicina, además en una de las medicinas más rancias y más normalizadoras, como es la de John Money. Pero es que ese concepto luego resulta que va a ser utilizado por las teorías del género como trampolín para hacer todo un conjunto de cosas. Yo creo fundamentalmente en la maleabilidad de los textos y de los conceptos, incluso dependiendo del contexto y también de sus estrategias, el conjunto de relaciones estratégicas en que lo sitúes.

J. L. C.: Me llama mucho la atención el que, siendo este tipo de estudios fuertemente antinormativos, hay una propuesta de manifiesto, incluso en alguna forma casi contractual de plantearlo. Y también me interesa que nos hables de los talleres queer, que son otra forma de conocimiento…. En el mundo académico, el conocimiento siempre lo traducimos en debates intelectuales sentados alrededor de una mesa o sencillamente textos manuales, revisiones fuertemente densas. Para algunos de nosotros, que venimos de los movimientos sociales, y en algunos casos ligados a la educación popular, sabemos que en los talleres se produce un conjunto de relaciones sociales y relaciones con la arquitectura y con los sujetos que transforma absolutamente nuestras formas de relacionarnos, generando un cocimiento muy nutritivo y orgánico, por aquello de que no es solo alta teoría generalizada, sino práctica en movimiento. Me gustaría que hicieras una valoración de esa diferencia de calidad, entre comillas, de conocimientos y de eso que llamas “terapia queer”, que parece un contrasentido, viendo la teoría queer.

B. P.: Esto de la terapia queer es muy nuevo y quizás todavía no debería haber hablado de ello, porque es de lo que estoy escribiendo ahora, y, todavía estoy en un terreno de arenas movedizas. Pero bueno, te respondo poco a poco. Lo del contrato es como lo del manifiesto: tiene su punto de ironía y de parodia. Es también un momento de toma de conciencia de cómo la sexualidad de todas formas siempre —ya no solamente me refiero a la sexualidad como práctica, sino identidad sexual, etc.—, siempre es producto de un contrato. Entonces, se trataba de llevar esa idea al límite y de proponer contratos alternativos. Este tipo de teorías no han surgido en la filosofía. Al menos para mí. Yo no las encontré en la filosofía. De acuerdo que a mí la lectura de Foucault me cambió la vida, como después la lectura de Monique Wittig, como la de Judith Butler… pero ese tipo de útiles que yo uso ahí no los encontré en la filosofía, los encontré, por ejemplo, en grupos de sadomasoquismo lesbiano en New York en los años 90. ¿Por qué?, pues porque ahí observé que había una cultura sexual absolutamente alternativa, absolutamente distinta, que proponía modelos de relación nuevos y que estaba deconstruyendo aquellas bases que incluso la filosofía no podía ni siquiera tocar. Entonces, la utilización del contrato viene de ahí, en realidad viene de las prácticas “sm”. Me parece que me muevo mucho con esa estrategia de transformación de la tecnología de producción de identidad o de liberación o lo que quieras. Porque, claro, en principio, el contrato aparece como un pin de la ley, la marca de la ley como una estrategia de control, pero yo lo que hago es darle la vuelta a eso. Por eso utilizo mucho esta diferencia entre poder y potencia. Ahí el contrato, de repente, se convierte en un instrumento de empoderamiento, no tanto de ese efecto del poder. Sigo insistiendo en esto porque si no se repite mucho, en España está esa tendencia a pensar que la teoría queer consiste en pensar “todo vale, en términos de sexualidad no hay géneros, no hay sexos y no hay normas”. Yo opino que hay una parte de la teoría queer que tiene que ver con la creación de la cultura sexual alternativa, la proposición de nuevas formas de vivir juntos, si quieres en un sentido ante lo social casi político, utópico: la proposición de un tipo de sociabilidad nueva. Eso no se puede hacer sin un conjunto de normas y hay normas, por supuesto que hay normas. Si no fuera así, no podríamos hablar de homofobia… La antinormalización es una brecha de la teoría queer, pero, tal como yo la trabajo, la queer no es una teoría anarquista, no es una teoría del individuo. De ahí justamente la importancia de esos procesos de agenciamiento colectivo a través de los que se produce el conocimiento y que no son la academia ni instituciones clásicas de enseñanza, sino que son esos talleres en los que yo he empezado a trabajar siguiendo el modelo de Diana Torr Ahí aprendí yo el feminismo de Estados Unidos, lo aprendí en los talleres “sm”, en los talleres drag king y me parece que es justo en ese espacio donde se puede producir teoría queer. El taller es un espacio de verdad de producción, luego la articulación de esa teoría quizá se produce en otro lugar; el hilado de la teoría se produce en otro sitio, pero los conceptos emergen en el taller. En los talleres es donde yo empecé a trabajar con eso que llamo terapia queer o terapia política queer. Me interesa la noción de terapia pero no aplicada al individuo y a lo psicológico, sino como una terapia sistémica, como una terapia política que tiene que ver con los momentos de antipsiquiatría o lo que fue la clínica de Laborde con Guattari. ¿Por qué?, porque te das cuenta de que en los talleres de drag king hay procesos de saneamiento político, curación política que no pueden darse en ningún otro espacio. Esa curación sólo se puede dar en un contexto de agenciamiento colectivo, en ese espacio y en ningún otro. No creo en la cura por la palabra. Los talleres drag king tienen una primera parte concebida y modelizada como un taller feminista de los años 70 y que retoma muchas de las estrategias que usaba la feminista Sara Chair y que llamó toma de conciencia. Para Sara Chair, la toma de conciencia es un proceso bien preciso y además un proceso que incluye una teatralización, incluye una representación del género, es decir, una parodia del género. Yo creo que ahí hay un momento de deliberación importante y de cristalización de estructuras sociales que aparecen como ficciones delante de ti que se caen, y ahí hay un momento de revelación sin querer y quizás una nueva teoría de la verdad dentro de la teoría queer. Cuando vives estos procesos te das cuenta de que los tienes que explicar. Entonces, yo utilizo ese tipo de técnicas de toma de conciencia de Sara Chair, y, luego, a partir de ahí muchas técnicas performativas que tienen que ver con la cultura drag king, drag queen y que hasta hace muy poco han sido consideradas como psicopatologías, es decir, que han sido ilegales. Sigue pareciendo muy curioso que los talleres drag king sean algo que se deba hacer casi de una manera, no clandestina, pero casi, y que no hay un taller drag king en todos los colegios elementales… ¿Cómo es posible que los niños cuando tienen 10 años no estén haciendo talleres drag queen o drag king? Eso sería, desde mi punto de vista, si hay una reducción que es posible, es ésa.

J. L. C.: Una pregunta un poco incómoda: alguien podría leer tu libro y pensar que es el intento de una lesbiana empoderada, hasta el punto de ser imperialista en su sexualidad, ¿que contestarías a ese tipo de afirmaciones?

B. P.: Yo creo que no. Me da la impresión de que no, porque justamente una de las cosas curiosas es que, normalmente, las lesbianas no me reconocen como lesbiana, porque yo soy siempre muy oveja negra de las lesbianas. La gente que más se reconoció en mi libro fueron los discapacitados físicos, los transexuales y los transgéneros y aquellas personas que justamente son altamente conscientes del carácter artificial de su sexualidad. Y yo creo que es por ahí por donde va el tema, y luego creo que hay todo un conjunto de transexuales disidentes que están hasta aquí de la heterosexualidad… Particularismo ninguno en ese sentido, crítica transversal.

J. L. C.: Bueno… ¿te gustaría hacerte alguna pregunta?

B. P.: ¿A mí misma?

J. L. C.: Sí…

B. P.: No sé, curiosamente ahora estoy trabajando en un libro nuevo que es una entrevista, en un libro que es una entrevista que yo me hago a mí misma. Es una larga entrevista que estoy trabajando a través de unos monólogos que hizo Jean Genet en los años sesenta y que me impactaron. Entre otros, L’enfant criminel, y que ha sido un revulsivo en estos últimos meses y a partir de ahí estoy trabajando en una idea de escritura como entrevista, porque también creo que en muchos sentidos la teoría queer es una teoría en diálogo, un perpetuo diálogo, que es algo inevitable. Estamos en un diálogo constante con todas las ciencias sociales, en un diálogo constante con el psicoanálisis, un diálogo con la medicina… Por primera vez, hay un conjunto de minorías político-sexuales que hablan. Creo que esa toma de la palabra en un momento, aparte de que podría ser, claro que sí podría ser, un golpe de estado, puede ser una forma revolucionaria. Creo que en la academia también es un diálogo, es un largo diálogo que hemos intentado oír, en el que las ciencias sociales, la psicología…, están atrincheradísimas.

J. L. C.: El contexto es endiabladamente difícil. Justamente, por el auge del teoconservadurismo. ¿Cómo valoras la actual coyuntura pensando además que estas políticas conservadoras califican toda disidencia, en especial en Estados Unidos, de “cultura de la queja”? Te recuerdo que en el Estado Español la impronta de las últimas reformas educativas generan un clima poco propicio para abrir brecha en “cuestiones torcidas”.

B. P.: Yo creo que políticamente estamos pasando por uno de los periodos más duros. De hecho cuando me fui de Estados Unidos hace cuatro años, fue porque ya no podía más. Después de haber pasado por un momento de gran gozo político, aquello se convirtió en una cosa horrorosa y, además, yo creo que, en términos de políticas sexuales, estamos viviendo un momento muy paradójico y muy conflictivo en el que tenemos que tener mucho cuidado, porque es un momento en el que después de una cierta lucha política el Estado se está volviendo a reapropiar. El Estado, por no decir el capital, el mercado, la globalización se están volviendo a apropiar de nuestras propias categorías, es decir, estamos en un segundo momento de resignificación y ahora es cuando la teoría queer se está llevando… Esto te vuelve como un boomerang, pero es que va y vuelve y todos aquellos conjuntos que nosotros hemos utilizado como crítica, ya sea los de género, sexualidad, no importa, esos conceptos nos vuelven ahora utilizados estatalmente a través de políticas legislativas y entonces ahí hay que ser muy cauteloso, ya sea en las políticas de violencia de género, ya sea en toda la legislación actual que tiene que ver con el matrimonio. A mí lo que me asusta es el conservadurismo, encima, que viene de los márgenes. En nuestros propios movimientos sociales, creo que es un momento de vida o muerte, me da la impresión. Hay que ser precisamente ahora muy reactivos, y yo veo cierto inmovilismo… Si se consigue el matrimonio… y tú dices bueno pero ¿cómo es posible si esto es el anti, lo opuesto a todo aquello por lo que hemos estado luchando durante años?, ¿no?, pues ¿cómo nos vamos a dejar llevar ahí?. Yo creo que políticamente es un momento duro y creo que es un momento, en España, de un gran desequilibrio entre el profesorado y el alumnado. Constantemente tengo alumnos españoles que me envían mails, me atacan, todo el mundo quiere que vaya a ver si puedo ayudarle a dirigir su tesis, a no se qué y lo que no encuentro son personas que ya están instaladas en la academia, por ejemplo, como tú, que son capaces de establecer un diálogo y creo que eso falta, que es terrible e injustísimo que ese conservadurismo llegue también a la universidad y que sobre todo está en la universidad.

Difunde: Brumaria. Prácticas artísticas, estéticas y políticas
http://www.altediciones.com/brumaria.htm

La anarquía del silencio. John Cage y el arte experimental

Ayer en el MACBA se inauguró una gran exposición en torno a la obra de John Cage, que además incluye una serie de conciertos, conferencias, cine y performances de danza y sonido en torno a Cage y Cunningham que pueden consultarse aquí. Reproduzco la presentación de la expo tomada de la web del Museo y además una imagen de la performance "Reunión" de 1968, donde Marcel Duchamp y John Cage juegan ajedrez sobre un tablero de/con sonido (un tablero de ajedrez 'preparado' también podríamos decir siguiendo los conceptos de Cage), que me parece extraordinaria!!!

Hoy, por cierto, es la conferencia de Julia E. Robinson, curadora de la exposición y seguido un concierto en piano de Margarent Leng Tan con una selección de obras de breves de Cage para piano preparado. Leng Tan ha colaborado con Cage desde inicios de los 80s hasta su muerte en 1992, y según se lee en la presentación se trata también de la principal intérprete mundial de piano de juguete. Veremos que sucede ahora en el auditorio!

Pongo aquí ahora el audio tomado de la web donde Carmen Pardo alcanza algunas ideas sobre su obra:

.....

La anarquía del silencio. John Cage y el arte experimental
23/10/09 - 10/01/10

Su nombre resulta muy familiar, pero su obra no es conocida de manera extensa y profunda. John Cage (1912-1992) definió una práctica tan radical de la composición musical que cambió el curso de la música moderna en el siglo pasado, y configuró un nuevo horizonte conceptual para el arte de posguerra. Con el fin de plasmar la relevante contribución de Cage al arte contemporáneo, el MACBA presenta la mayor exposición que se dedica a este artista en el ámbito internacional desde su muerte.

La muestra trazará un recorrido por la trayectoria del artista, desde sus primeras obras de la década de 1930, las piezas que ampliaron los parámetros de la música de percusión incorporando los instrumentos menos convencionales, pasando por su «piano preparado», hasta su famosa teoría sobre el «silencio» (y la composición 4'33") y su despliegue rompedor del azar y luego la indeterminación, y culminará con su innovadora obra multimedia, que empezó en la década de 1960 y prosiguió hasta la de 1980. Una de las secciones principales de la exposición mostrará la red de repercusiones a medida que la radical transformación conceptual de la «composición» por parte de Cage introducía las estrategias del arte avanzado. Una trayectoria enmarcada por los diálogos con artistas –Marcel Duchamp y Robert Rauschenberg, entre muchos otros– que reacciona ante los mismos medios de comunicación incipientes que Andy Warhol.

La exposición revela las estrategias radicales utilizadas por Cage para perfeccionar la composición y ampliar sus parámetros, forjando un nuevo camino relevante para la generación de artistas post-Pollock. En un momento en que la pintura moderna y la subjetividad dejaban de ser fórmulas viables de la práctica artística, Cage impartía clases de composición experimental a una nueva generación de artistas en la New School for Social Research de Nueva York (1956-1960). Muchos de los alumnos de Cage y coetáneos suyos hallarían pronto su lugar en el centro de las nuevas vanguardias, desde Fluxus hasta el arte conceptual. Cage pasó a ser de este modo una de les fuerzas vivas tras el giro copernicano del arte de la posguerra a principios de la década de 1960, situado en la cúspide de la modernidad y la posmodernidad.

Las grabaciones de sonidos, los filmes, las músicas y los materiales documentales dan una idea del extraordinario alcance de las innovaciones conceptuales y teóricas de Cage. Para ilustrarlo, la exposición presentará una parte de la obra que llevó a cabo en colaboración con otros artistas, desde la música que compuso para amplificar la experiencia visual de los rotorrelieves de Marcel Duchamp al principio de su trayectoria (1947) hasta la colaboración músico-poética con su compañero anarquista Jackson Mac Low, pasando por las obras con luz aleatoria, sombras y sonidos ambiente de la ciudad de Nueva York realizadas como parte del proyecto «Experimentos en arte y tecnología» de Rauschenberg. Si Duchamp se ha revelado como la figura fundamental de principios-mediados del siglo XX, el trabajo de Cage aparece actualmente como un paradigma indispensable de finales del siglo XX y principios del XXI. Los hitos de su obra revelan un «Cage conceptual» y se expondrán en relación directa con obras clave de contemporáneos suyos que compartieron sus compromisos con lo nuevo, lo no subjetivo y lo cambiante, y abrazaron la tecnología que redefiniría toda la experiencia perceptiva: desde White Paintings de Rauschenberg (1951) y Box with the Sound of its Own Making de Robert Morris (1961) hasta el nuevo mediascape de «Exploding Plastic Inevitable» de Warhol, y más allá.

jueves, octubre 22, 2009

Signo x Signo, los 80, la historia y el deseo

Algún tiempo atrás el filósofo e historiador peruano Augusto del Valle amenazaba con abrir un blog. Grande ha sido mi sorpresa al encontrar un reciente comentario suyo aquí con un link que nos permite descubrir ya una bitácora con varias de las ideas que ha venido trabajando en años recientes. Así que esto es sin duda un motivo para celebrar. El nombre de su blog es 13 monos. No he tenido demasiado tiempo para revisarlo pero el más reciente post de esta nuevo blog es precisamente sobre un tema que me resulta profundamente interesante. Augusto plantea una primera reflexión sobre Signo x Signo, el título de una exposición en 1979 pero también el nombre con el cual se referió a un colectivo de arte en medio del auge del no-objetualismo a inicios de los 80.

El texto me parece clave por muchos motivos que desprendo rápidamente: el primero es que se sugiere la necesidad de revisar las formas en las cuales la historiografía ha situado un conjunto de coordenadas visibles en torno a aquella década, más aún cuando se remite a la compleja transición de los 70 a los 80. Es más que evidente que el retorno de Huayco E.P.S. no agota ni el 10% de las posibilidades de pensar políticamente un escenario de múltiples violencias. Y más aún yo me atrevo a pensar--no sin conocimiento de causa--que no se trata precisamente de lo más interesante del período aun cuando Huayco sin duda cataliza una de las transformaciones críticas más radicales de aquel panorama (pensemos por ejemplo en la experiencia del Grupo Chaclacayo sin duda un espacio al margen al interior de la represión de la época).

El segundo motivo es que pone nuevamente sobre la mesa el tema de los colectivos de arte desde fines de los 70 y particularmente durante los 80. Enumerarlos es una tontería pero no me extrañaría tampoco que se pueda hacer un gesto de extrañamiento ante tal afirmación ya que la exigua historia del arte local ha dado pocas señas de querer volver a pensar políticamente aquel periodo (sin duda la publicación que con más rigurosidad y agudeza ha abordado la etapa ha sido EPS Huayco. Documentos, que publicó Gustavo Buntinx y que varias otras veces ha sido mencionada aquí). Aunque incluso hablar del historia del arte local sea exagerado ya que de reflexiones históricas es precisamente de lo que carecemos. Parece que la situación fuera inversamente proporcional al número de subastas que están habiendo.

El tercer motivo es que interroga el papel que cumplen determinadas categorías o etiquetas al momento de construir una topografía del periodo. Augusto alude a un momento concreto durante la elaboración que hacíamos del libro Post-Ilusiones. Nuevas Visiones. Arte crítico en Lima (1980-2006) que salió publicado en 2007: la discusión en torno a si Signo x Signo era o no un colectivo de arte. Nuestras posiciones entonces eran enfrentadas pero no del todo inflexibles, ya que para mi la historia del arte no es un ingenuo dar cuenta de lo hay (esa labor positivista del detective de lo invisible es precisamente todo lo que rechazo del historiador convencional) sino que produce y performa los sujetos (políticos) de los cuales pretende dar cuenta. Así, ya muy foucaltianamente diría que me importa menos el entender qué es, sino el qué es lo que lo hace posible. Importa pensar entonces que permitió que una categoría como no-objetualismo haya servido, aunque sea fugazmente, para articular en un lugar y momento específico un conjunto de experiencias contra los sistemas tradicionales de representación, o considerar qué tensiones se encuentran en ese modo de hacer de un crítico de arte local que percibe, proyecta y nomina determinadas formas de colectividad en la escena, por mencionar dos de los puntos allí mencionados. Agregaré un elemento más que quizá a Augusto le resulte jugoso. Y es que Hugo Salázar del Alcázar no solamente autoafirmó el nombre del colectivo de Signo x Signo (siendo él crítico de arte y participante directo) sino también dio nombre a uno de los grupos más radicales de la época: el Grupo Chaclacayo. Es precisamente con algunas de las visitas en la época que hacía Hugo Salazar a la casa que compartían Helmut Psotta, Raúl Avellaneda y Sergio Zevallos, que el nombre se desliza en uno de sus primeros textos (y uno en particular aún hoy inédito). La conjunción no es menor ni casual. Es también Hugo Salazar del Alcázar uno de los motores principales de una experiencia como Por el derecho a la Vida en 1985, y cuyo video recuperado y digitalizado presentamos hace algunas semanas en Lima. Las conexiones son mucho más complejas y aún del todo inesperadas.

Lo cual me lleva al cuarto motivo, y es que precisamente poco se ha pensado la historia a traves de estos movimientos menores, transversales. Hugo Salazar del Alcázar es una de piezas móviles pero no la única para pensar como se entramó una particular reflexión sobre la época, que atraviesa configuraciones interesantes de pensar entre el discurso socialista y un conjunto de práctivas visuales que estaban alterando el repertorio de sus modos de hacer visible en el espacio público. No es casual que no solamente artistas sino incluso comentaristas y críticos importantes (me viene a la mente todos los escritos de Roberto Miró Quesada) hayan quedado aún hoy sepultados. Es evidente que nuestra historia ha cancelado y reprimido varios obstáculos quizá más problemáticos e incómodos de pensar en el proceso de construcción de cierto consenso triunfalista que imagina hoy el futuro más promisorio y boyante de las artes visuales locales.

Pero mál haríamos en considerar que se trata simplemente de seguir ensanchando las paredes de la historia para continuar acumulando sucesos como si se tratara de un costal sin fondo. Algo me empieza a interesar de varias de estas situaciones es pensar cómo ciertas formas de hacer micrpolíticas perforan las consignas dadas. Me pregunto también cómo generar espacios discursivos que no se agoten en el mero señalamiento de lo dado ni en la fijación del acontecimiento sino que puedan irrumpir frente a cualquier teleología, contra toda geografía. Mi pregunta es precisamente sobre qué puede hacer posible la historia, que espacios de imaginación radical abre, qué flujos desregula, que cuerpos desclasifica, ya que su práctica es en esencia política.

Un quinto motivo no menos importante es que este texto en su blog nos promete--sino incluso que obliga--una reflexión continua y más extendida sobre el tema, y que parece Augusto estar preparando desde ya.

Antes de reproducir el post me parece importante dejar señalado adicionalmente una omisión importante de reparar: el video del cual se extrae el still del video de Lima en un árbol, fue recuperado con el apoyo de ATA pero bajo la iniciativa de Micromuseo ("al fondo hay sitio"), y presentado en el Centro Cultural de San Marcos cuando Gustavo Buntinx era director del mismo. (Actualizado 26/10/09)

Reproduzco ahora el post de Augusto. Sobre este asunto y sus múltiples aristas he venido trabajado con Augusto de forma cómplice aunque independiente, con fructíferos antagonismos de por medio, y espero que en algunos años toda esta charla y debate pueda volcarse de una manera violenta en la escena. Algo que permite alterar nuevamente nuestras cartografías del deseo.
.....


El extraño caso de Signo x Signo (1979-1981)
por Augusto del Valle



El final de la década de 1970 en el Perú y en Lima, en particular, fue muy importante para las artes visuales. El distrito de Barranco se había convertido en un lugar interesante desde el punto de vista de los acontecimientos culturales y allí, del 27 al 30 de julio de 1979 tuvo lugar la ahora mítica Contacta' 79, en el Parque Municipal de ese distrito, en el Puente de los Suspiros y en el Auditorio Parroquial. Sobre este acontecimiento todavía se ha dicho poco, casi siempre estimulando la idea de que lo que vino después fue más vanguardista y no-objetual, así, por ejemplo, el trabajo de E.P.S. Huayco, un colectivo de arte acerca del cual Gustavo Buntinx ha escrito ya innumerables ensayos.

Esto es algo más que sabido y aunque probablemente existan fuertes razones para dudar de ello, eso no es lo que me propongo hacer en esta ocasión. Claro, me refiero a que si bien no resulta evidente de suyo que las prácticas estéticas promovidas por E.P.S. Huayco hayan sido, necesariamente, ni las más vanguardistas ni las más no-objetuales, por ahora lo más importante es hacer énfasis en otros tipos de prácticas. Lo que este breve texto quiere señalar es, en cambio, hacia la existencia de otra escena vanguardista, muy cercana a la anterior, sin duda, pero divergente de esta. En ese mismo mes de julio de 1979, pero a comienzos, el arquitecto Giusepe Manigrasso, había convocado a un grupo de jóvenes entre artistas y arquitectos. Provenientes de los estudios en arquitectura, Hugo Salazar del Alcázar y Wiley Ludeña, juntaron sus esfuerzos con otros que venían de los estudios en artes visuales, Patricia López-Merino y Armando Williams. La revista Caretas, importante semanario local dedicado a los temas de política y coyuntura, en la fotocopia que vemos al inicio de este breve texto, termina su nota hablando de la aparición de un grupo de arte conceptual, uno que, además pretende mirar a Lima bajo cierta perspectiva:


El ejercicio de documentar la existencia concreta de este grupo de arte conceptual peruano ha pasado por distintas etapas. Hace unos años, cuando junto con un grupo de amigos hacíamos el libro Post-Ilusiones/ Nuevas visiones. Arte crítico en Lima (1980-2006), me di con la sorpresa de que uno de mis amigos más queridos dudaba de la existencia de este colectivo.

Su convicción se basada en que, al haber entrevistado a alguno de los ex-integrantes, había quedado convencido, por este testimonio de parte, de que, simplemente, el colectivo aludido nunca había existido. Y que tal colectivo, propiamente, había sido un invento del historiador del arte Alfonso Castrillón. Confieso que la idea me era sumamente atractiva. ¿Cuántos historiadores han creado entelequias que luego aparecen actuando en los hechos culturales como si se tratara de personas y acciones concretas, con obras específicas y detalles de cuya veracidad nadie duda? La idea no solo me cautivó en ese momento, sino que, al tener mucho del espíritu lúdico con el que el conceptualismo se había propuesto desmitificar las ideas establecidas acerca del arte como objeto para ser contemplado, no dejaba de proponerse como una sólida hipótesis. Además todo esto ya empezaba a tener un temple parecido a aquel que encontramos en las historias que cuenta Jorge Luis Borges cuando nos hace ver cómo algunos de sus protagonistas son héroes acaso ya olvidados e invisibilizados por intereses subalternos. Intereses que siempre quieren borrar con un solo gesto, la importancia de la imaginación y de la fantasía en la concreción de los hechos, me digo a mi mismo (ya en tono paranoico aunque sublime).

Pero el asunto es que Signo x Signo aparece mencionado como colectivo no solo por Alfonso Castrillón. Encontramos una referencia a él en un artículo escrito en 1983 por Hugo Salazar del Alcázar (1955?-1996), quien habla de este no-objetualismo bajo la idea de que se trataba de un segundo momento del conceptualismo en el Perú, puesto que el primero había existido entre 1965 y 1975. No es este un lugar para entrar en detalles acerca de las características que Salazar del Alcázar le atribuye al primer conceptualismo local, solo diré que su interés es, en lo básico, constatar la aparición de un horizonte crítico que anima los nuevos proyectos, pues "En el 79 encontramos trabajos que nos dan estas nuevas señas. Las propuestas Perfil de la mujer peruana, de Teresa Burga Y Marie France Chatellat, los trabajos del grupo Signo x Signo (Patricia López, Armando Williams, Rossana Agois, Wiley Ludeña y Hugo Salazar), junto con los eventos de Alfonso Castrillón y sus alumnos de San Marcos, plantean un acento nuevo respecto de la tradición anterior".

Dos cosas. La primera: quien escribe aquí es el propio Hugo Salazar. Esto coloca, nuevamente, la atención en que se trata de un nuevo testimonio de parte de un ex-integrante, solo que esta vez dicho testimonio es afirmativo con respecto a la existencia del colectivo. La segunda: en la lista de miembros aparece un nuevo integrante, Rossana Agois, vinculada a la escena de la arquitectura local. Esta constatación nos permite ir construyendo una idea un poco más precisa acerca de este colectivo. Atribuir, por ejemplo, una naturaleza más elástica al posicionamiento de los miembros con respecto a su participación como artistas, pues resulta claro el anclaje del colectivo respecto a una mirada desde las coordenadas del urbanismo y la arquitectura. Sin duda, el verdadero interés de Signo x Signo, estuvo más en la elaboración de proyectos que en la reivindicación de la naturaleza artística de sus ideas. Más aún, la mirada que haya podido tener cada miembro del colectivo acerca de sí mismo, imagino, no pasó por una idea fija de artista, sino más bien por una circunstancia precisa de participación.


Es interesante hacer notar, finalmente, en esta hoja de proyectos, aparecida en la revista Utópicos (n° 1) de octubre de 1982, la importancia crucial que se le otorga a dos que muestran intervenciones sobre el espacio de la ciudad de Lima. Estas aparecen como programáticas: la calle es intervenida, el acontecimiento celebrado. El primero es del colectivo E.P.S. Huayco, Arte al paso, el segundo de Signo x Signo, Lima en un árbol. En la ficha, como se puede notar, no aparece el nombre de ambos colectivos sino solo los integrantes del proyecto específico. Hay un elemento transgresor en ambas propuestas, puesto que se invade un espacio público, sin más. Más específicamente, Lima en un árbol, persigue interrumpir el flujo en una arteria principal del centro de la ciudad colocando un árbol en el cruce de dos avenidas muy transitadas. Hecho que ocurre, en la puesta, por cerca de 30 minutos, tal como aparece documentado por un vídeo.


Allí, vemos al propio Hugo Salazar quien mediante una soga que cruza la calle ha amarrado el árbol a un grifo de agua que está tras un carro que aparece en el primer plano de la imagen. Con el tiempo Salazar se convertiría en un animador de la escena cultural, como crítico de teatro y como comunicador. En la segunda mitad de la década de 1980 su trabajo en la radio con su programa Cultura Viva, al medio día, mostraría una riqueza de contenidos por sus comentarios acerca de la música popular, la danza, las artes visuales y, por supuesto, la literatura y el teatro. Gracias a las horas que lo escuché, a las entrevistas y otras piezas de audio que su programa difundía a lo largo de esos años difíciles (tiempo en el que la violencia exhibía su rostro más cruel) es que guardo un vivo recuerdo de su manera de aproximarse a la cultura pues en medio de una intensa sensación de inseguridad y precariedad logró, a pesar de todo, que uno juntara poesía y estética a un intenso deseo de afirmación de la vida.

Para el contexto latinoamericano, sin embargo, 1981 significa el final de la década de 1970. Es el momento más importante del crítico de arte Juan Acha (1916-1995), quien ese mismo año es invitado por el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), Colombia, a dirigir lo que se llamó el Primer Coloquio Latinoamericano sobre Arte No Objetual y Arte Urbano. Este megaevento, venía acompañado por una exposición de arte no-objetual. Por una extraña situación, me pude vincular, hace poco, con esta importante institución colombiana y grande fue mi sorpresa cuando, después de un inventario de sus archivos, surgieron intactos los documentos de una serie de proyectos de Signo x Signo, nunca realizados.

Todo parece indicar que su existencia, ahora que ha pasado tanto tiempo, nos viene junto con su evidencia documental, de un país vecino, Colombia. Y que tal existencia viene al encuentro de nuevas convicciones con respecto del sentido relacional del arte no-objetual, es decir, aquella que destaca la importancia que hoy en día tiene la "mediación" en las artes visuales. Una mediación que es al mismo tiempo participación e interacción entre diversos actores sociales y culturales en contextos específicos: el barrio, el trabajo, la vida misma. La importancia que antes tuvo el objeto para las artes visuales (y que aún lo tiene en el mercado del arte y en los museos tradicionales) señala hacia formas de experiencia y de participación en proyectos en los que, al fin y al cabo, se logran satisfacer importantes necesidades estéticas mientras nuevas formas de precariedad y dominio se yerguen amenazantes en el horizonte.


[El documento que aparece en imagen, al comienzo de este texto, está tomado de Caretas, n° 560, 9 de julio de 1979, Lima-Perú, p.65. Los dos proyectos están tomados de la revista Utópicos, n° 1, octubre de 1982, Lima-Perú, p.8. La imagen de Hugo Salazar del Alcázar ha sido extraída del video de Lima en un árbol, recuperado en 2002, por Alta Tecnología Andina (ATA). El video también circula en la plataforma youtube de Internet.]

martes, octubre 20, 2009

La Revuelta Obscena 5

Eliza Fuenzalida anuncia para este jueves la Revuelta Obscena 5 en Madrid. Copio el anuncio y el programa que realmente promete. Y por si les interesa María Llopis--ex integrante de girs who like porno--ha venido colgado en su blog comentarios sobre el reciente encuentro Turn*On. Sexe. Art. Activisme en Montreal.
.....
Pornolab.org presenta: La Revuelta Obscena 5

- Pirulas doradas, travelos y dibujillos: el trabajo de Jessica Boston.
Expo y presentación a cargo de Jessica Boston (Londres) y la activista trans Alira Araneta (País Vasco).

- Mojando la cama, squirts, chorritos: desmitificando la eyaculación femenina.
Presentación a cargo de Elisa Fuenzalida (Lima).

-¿Por qué lo llaman pedofilia, si quieren decir efebofilia? Aclaraciones, desmentidos, bajas pasiones de la curia romana. Además:Casting de efebos para del calendario cristiano 2010.

22 de octubre 2009 /21h.
En
Off Limits.
Calle Escuadra 11. Lavapiés Madrid (Metro Antón Martín).
Acceso libre
Organiza Pornolab.org
PROGRAMA:

1.



Pirulas doradas, travelos y dibujillos: el trabajo de Jessica Boston.
Expo y presentación a cargo de Jessica Boston (Londres) y la activista trans Alira Araneta (País Vasco).

Nacida en Londres ilustradora Jessica Boston ahora tiene su sede en Barcelona, España. Ella mezcla el humor y la realidad, para crea dibujos intensa con la reinterpretación de fotografías encontradas. El uso de ángulos complicados, colores vibrantes y composiciones extraños crea inexactitudes accidentales, que a su vez, permiten una gran cantidad de ingenio a brillar a través de cada imagen. El verdad de la imagen original es importante para ella y el uso de la línea fuerte y materiales simples también. Evocando la sorpresa, alegría y desenfreno escandaloso - sus dibujos revelar y cuestionar la dinámica oculta de un mundo cotidiano, cada vez más visual.

London born illustrator Jessica Boston is based in Barcelona, Spain. Skillfully blending humour and reality, she creates striking, intense drawings by re-interpreting found amateur photographs. The use of complicated angles, vibrant colour and confusing compositions create accidental inaccuracies, which in turn, allow a great deal of wittiness to shine through each image. Maintaining the truth of the original image is important to her and the use of strong line and simple materials reflect this. Evoking surprise, joy and scandalous debauchery – her drawings both reveal and question the hidden dynamics of an increasingly visual everyday world.

Jessica Boston

2.


El squirting es el acto de correrse, la eyaculación femenina, pero no simplemente el sentir un orgasmo, sino correrse con una expulsión de flujo vaginal que puede salir con más o menos presión y ser más o menos espectacular por no decir ¡cachondamente escandalosa!
Este acto implica un cambio de paradigma, una ruptura con la educación recibida en cuanto bio-mujeres 7. Hasta hace algunos meses siempre cuando tenía un orgasmo contraía los músculos vaginales para contenerme, para no dejar salir nada, para no desbordar demasiado. .... Mójate toda en Mi placer se corre como puñales.

Mojando la cama, squirts, chorritos: desmitificando la eyaculación femenina
.
Como soy empollona y bastante perfeccionista, sobre todo cuando se trata de hablar en público, me he dedicado con verdadera devoción a estudiar sobre un tema que me apasiona tanto por convicción política como por puro y duro hedonismo.

Una de las cosas más interesantes que he podido constatar investigando como posesa en toda clase de material médico, histórico, antropológico, etc... es que se trata de un práctica casi desconocida ólo en occidente...ya que en India y China es documentada y celebrada desde hace vario siglos y en África forma parte del ritual de iniciación en la pubertad femenina en más de una etnia... Otro dato interesante es que ya en el siglo XVII el anatomista Reigner de Graaf había realizado rigurosos estudios que probaban la existencia de la próstata femenina, también conocida como glándulas de Skene.

Presentación histórico-etnográfica (en al que podremos apreciar la evolución política del rol de las instituciones en la atención por le cuerpo y el placer femeninos) a cargo de la escritora
Elisa Fuenzalida (Lima).

3.
¿Por qué lo llaman pedofilia, si quieren decir efebofilia?

Aclaraciones, desmentidos, bajas pasiones de la curia romana.

Parece ser que llega el momento de aclarar que les gusta y que no les gusta a nuestros padres de la iglesia.Pornolab siempre disponible para una salida del armario, para posicionarse sobre tus gustos sexuales, y demás perversiones y parafilias, acoge las última declaraciones del portavoz vaticano como se merecen.

Este jueves presentación de fanzine Alzacuello&Verga y casting de efebos para un nuevo calendario cristiano 2010 que adorne (al igual que Samantha Fox en los talleres mecánicos) esas sacristías orbi et orbi

22 de octubre 2009 /21h.
En
Off Limits. Calle Escuadra 11. Lavapiés Madrid (Metro Antón Martín).
Acceso libre

A sobrevivência de Oiticica, por Lisette Lagnado

La crítica de arte brasileña Lissette Lagnado, curadora de la 27º Bienal de Sao Paulo en 2005, escribe sobre el reciente incendio que acabó con un 90% del archivo de Hélio Oiticica en Rio de Janeiro y cómo ayudó a organizar el acervo de HO que preserva ahora una parte de los documentos destruidos. Publicado en la web de Trópico.
....

"Subterrânea", texto escrito em estilo de manifesto por Hélio Oiticica, em 1969
Acervo Hélio Oiticica/Reprodução


A sobrevivência de Oiticica
Por Lisette Lagnado

Ainda não sabemos o que restou do incêndio que devastou a casa do irmão de Hélio Oiticica, no Jardim Botânico, no Rio de Janeiro, onde ficava guardado um acervo de mais de mil peças, entre obras e arquivo, além dos negativos de seu pai e fotógrafo José Oiticica Filho. O que eu sei é que recebi a notícia na manhã do dia 17 de outubro como uma notícia de morte. Foi assim que me dei conta que, até então, eu me relacionava com um artista vivo.

Quando Leonilson morreu em 1993 e um grupo de amigos tomou a decisão de fundar, em caráter de urgência, um lugar que pudesse receber eventuais interessados em sua obra, o Projeto HO (Hélio Oiticica) era a referência nacional como modelo de ação para cuidar da memória de um artista brasileiro.

Sem nenhum apoio da parte de instituições, todos nós, intelectuais ou artistas, acompanhávamos a vitória da prática do mutirão, uma das características mais extraordinária da organização social brasileira, essa forma de solidariedade baseada na conjugação de obrigação moral com recursos mínimos, que Antonio Candido consagrou nas linhas de "Os Parceiros do Rio Bonito".

Graças ao sentimento de luta por um patrimônio cultural, Lygia Pape, Waly Salomão e Luciano Figueiredo haviam conseguido levar ao mundo um acervo a ser decifrado. De fato, quando pedi ajuda à Pape, a grande retrospectiva “Hélio Oiticica” já havia passado pelo Witte de With Center for Contemporary Art (Rotterdã), a Galerie Nationale do Jeu de Paume (Paris), a Fundació Antoni Tàpies (Barcelona), o Centro de Arte Moderna da Fundação Calouste Gulbenkian (Lisboa) e ainda iria até o Walker Art Center, de Minneapolis, em 1994, até aportar no Centro que levaria o nome do artista no Rio de Janeiro, em 1996.

Portanto, Oiticica já havia sido consagrado internacionalmente quando Ricardo Ribenboim, diretor-executivo do Instituto Itaú Cultural, por sugestão do professor Celso Fernando Favaretto, me chamou para uma proposta de pesquisa e trabalho que mudaria minha vida. Ciente da importância de Oiticica não somente como artista, mas também como teórico, há exatos dez anos, em setembro de 1999, seu irmão Cesar selou uma parceria entre a família e o Itaú, no sentido de preservar os escritos do artista e disponibilizá-los progressivamente em um website.

Na qualidade de coordenadora desse arquivo, me coube ler e reler caixas de cadernos, fichários e notebooks, que foram levados até a avenida Paulista e armazenados no armário de uma pequena sala que se converteu no meu “ninho” até junho de 2002.

Lá, com a ajuda de quatro jovens pesquisadores, elaborei a ficha catalográfica que serviria de matriz para registrar o conteúdo de cada manuscrito, em sua maioria com diversas versões datilografadas e corrigidas pelo autor. O nome de “Programa Hélio Oiticica” foi escolhido para criar uma analogia entre o modo como o artista sistematizou os conceitos de seu “Programa Ambiental” e a navegação via internet, que permitia um passeio labiríntico, não-linear.

Tendo recebido o material sem nenhuma ordenação cronológica, o trabalho de sistematização levaria um tempo inestimável se tivesse de passar por uma leitura total até poder depreender quais seriam os campos a serem criados na ficha técnica. O método que inventei para o tombamento surgiu justamente a partir desse caos inicial. Ajudou-me a me libertar das periodizações que pautam toda e qualquer narrativa histórica.

Trabalhando com um arquivo ainda em estado bruto, era possível mergulhar imediatamente na simultaneidade de suas invenções, no sentido vital de uma escrita cuja originalidade se deve à motivação de um pensamento sempre “in progress”. Não obstante, era impossível evitar solicitações de exposições nacionais e internacionais, que interrompiam a rotina do trabalho, exigindo saídas de documentos que ainda não haviam sido tombados.

Na semana da saída de Ribenboim, que colocou toda sua habilidade diplomática a serviço desse projeto e me deixou trabalhar com a máxima liberdade na concepção de um software específico, recebi a visita da curadora Mari Carmen Ramírez, a quem mostrei o que vinha sendo feito em matéria de arquivo digital.

Responsável pela arte latino-americana no Museum of Fine Arts de Houston (MFAH) -o mesmo que comprou grande parte da arte construtiva e neoconcreta brasileira do colecionador Adolpho Leirner, não sem provocar gritos por uma “perda” em nível nacional-, Ramírez foi tomada de surpresa pela envergadura da iniciativa.

Em dezembro de 2006, após cinco anos de pesquisa para o catalogue raisonné do artista, o MFAH apresentou a mostra “Hélio Oiticica: The Body of Color”, que seguiria para a Tate Modern (Londres), como primeira etapa de um novo esforço de sistematização da obra do artista, em parceria com o Projeto Hélio Oiticica, mas já sem a presença de Lygia Pape e Waly Salomão.

No simpósio realizado no dia 2 de junho de 2007, em Londres, Mari Carmen Ramirez, também curadora e diretora do Centro Internacional para as Artes das Américas (EUA), deixou de comparecer à mesa. A sua justificativa para não abrir o simpósio de seu próprio trabalho foi publicada em Trópico (leia abaixo no Link-se).

O panorama é outro, se entendermos que os arquivos também foram destruídos pelas chamas. Qual será a reorganização de um legado que transcende a manufatura de objetos artísticos? Nunca gostei de me reler. No site do Itaú Cultural, reencontro uma frase que escrevi sem aviso prévio do destino: “Esses documentos foram trazidos para São Paulo para serem catalogados, digitalizados e tratados para que sua deterioração fosse retardada”.

Findo o contrato, além dos disquetes, que continham informações muito mais detalhadas e complexas do que a catalogação visível na internet, entregamos centenas de caixas novas, especialmente confeccionadas para acondicionar cada documento higienizado. Uma a uma, as páginas de todos os "NTBK" (notebooks), deixados sob a guarda do Itaú Cultural, foram intercaladas com folhas de pH neutro e recomendações para futuro restauro.

Se as condições materiais para quem ama e estuda arte já eram precárias, o incêndio abriu as portas da ficção para uma legião de admiradores do “além da arte” de Oiticica, que, vagando como “detetives selvagens” do escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003), escreverão textos assombrados por uma catástrofe.

No meu breve percurso como pesquisadora da arte brasileira, me vi estimulando os mais jovens a pensar sua própria produção e tomar notas, não somente do processo criativo, mas também do significado de sua inserção numa conjuntura histórica. Como poderia explicar a importância de resistir à devoração do mercado e a necessidade de dedicar, dentro de um ofício que tanto mudou dos anos 1960 até hoje, um tempo de construção cultural para um patamar diferenciado de reflexão?

Testemunhei situações muito diferentes quando precisei estudar Iberê Camargo, Mira Schendel, Arthur Bispo do Rosario, Raimundo Colares e, mais recentemente, Flávio de Carvalho, Lina Bo Bardi e Sergio Bernardes. Dessa minúscula lista, talvez só um deles esteja descansando em paz.



Publicado em 18/10/2009

.

Lisette Lagnado
É crítica de arte e professora do Mestrado em Artes Visuais da Faculdade Santa Marcelina, integra o Conselho Consultivo de Arte do Museu de Arte Moderna de São Paulo (MAM-SP) e é editora de Trópico e da seção "em obras" desta revista. Foi curadora da 27ª Bienal de São Paulo e coordenadora do Arquivo Hélio Oiticica (Projeto HO e Instituto Itaú Cultural). Publicou "Leonilson - São Tantas as Verdades" (DBA), entre outros livros.